Los obispos de Estados Unidos han elegido al Arzobispo conservador Paul S. Coakley de la Ciudad de Oklahoma como secretario general de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos tras imponer en la votación por 130-104 sobre el Cardenal Joseph W. Tobin, más próximo a Francisco.
De este modo, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos ya tiene su nuevo equipo que guiarán a la Iglesia del país durante los próximos tres años. Como presidente, estará Timothy P. Broglio, arzobispo Castrense de recta doctrina, ideas claras y defensor de no obligar a nadie a la vacunación contra el covid. Como vicepresidente estará el Arzobispo de Baltimore, William E. Lori quien ha destacado durante estos años por su férrea defensa de la vida. Por último, Paul S. Coakley obispo de Oklahoma como secretario general.
¿Quién es Paul S. Coakley?
El arzobispo Paul S. Coakley nació de John y Mary Coakley en Norfolk, en 1955.
Después de graduarse de la escuela secundaria, asistió a la Universidad de Kansas, donde completó sus estudios universitarios en inglés y antigüedades clásicas en 1977. Durante este período, fue estudiante del Programa de Humanidades Integradas de KU, donde estudió con John Senior, Dennis Quinn y Frank. Nelick.
Al completar sus estudios universitarios, el Arzobispo Coakley viajó por Europa y consideró brevemente una vocación monástica en la Abadía de Notre Dame de Fontgombault en Francia, antes de regresar para comenzar sus estudios de seminario en la Diócesis de Wichita en 1978.
Completó sus estudios en el Seminario Mount Saint Mary en Emmitsburg, Maryland, y fue ordenado sacerdote el 21 de mayo de 1983 en la Catedral de la Inmaculada Concepción. Después de servir como sacerdote de la Diócesis de Wichita durante 21 años, fue nombrado obispo de Salina el 21 de octubre de 2004. Fue ordenado e instalado como obispo de Salina el 28 de diciembre de 2004.
El 16 de diciembre de 2010, el obispo Coakley fue designado por el Papa Benedicto XVI como el cuarto arzobispo de la Arquidiócesis de la ciudad de Oklahoma. Fue instalado como arzobispo metropolitano el 11 de febrero de 2011.
Además, el arzobispo Coakley fue uno de los 70 obispos de todo el mundo que firmó una «carta abierta fraternal» a los obispos de Alemania advirtiendo que los cambios radicales en la enseñanza de la Iglesia defendidos por el proceso en curso conocido como el «Camino Sinodal» pueden conducir a un cisma.
El obispo Burbidge de Arlington, elegido presidente del Comité de Actividades Pro-Vida
Por otro lado, también se votó al nuevo presidente del Comité provida de la Conferencia Episcopal de EEUU tras dejar el puesto vacante el arzobispo de Baltimore, recientemente elegido vicepresidente de los obispos estadounidenses.
El obispo Burbidge, ferviente defensor de la vida y líder antiabortista, arrasó en la votación y se impuso por 174-63 sobre el obispo W. Sean McKnight de Jefferson City.
El obispo de Arlington fue uno de los primeros en secundar la medida del arzobispo Cordileone de prohibir la comunión a Nancy Pelosi.
Burbidge anunció que se sumaba a la prohibición impuesta por el arzobispo de San Francisco Salvatore Cordileone debido a la firme defensa de Pelosi por la legalización del aborto. “Es su obispo y la orientación que propone no se limita a un área geográfica”, dijo Burbidge en el “Podcast de Walk Humbly” de su diócesis.
Burbidge fue el segundo obispo estadounidense que anunció que aplicará la prohibición de la Arquidiócesis de San Francisco en su propia diócesis.
En octubre, el obispo Burbidge denunció la intención declarada del presidente estadounidense Joe Biden de codificar el aborto como un derecho nacional en caso de que los demócratas obtuvieran el control del Congreso y dijo: «El papel del Congreso es aprobar leyes que sirvan al bien común y, sin embargo, esta prioridad del presidente solo trae dolor y muerte.”