El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, ha pedido respeto a la intimidad de Xavier Novell, el obispo emérito de la diócesis de Solsona, cuya renuncia aceptó el Papa Francisco el pasado 23 de agosto, con tan sólo 52 años.
“Lo que me duele a mí es que la gente inventa y ha oído una cosa, otra y van haciendo un relato un poco morboso, yo creo que hay que respetar la intimidad de las personas y, junto a esto, añadir que delante de una persona que tiene sus razones para dejar su ministerio o en una familia cuando llega un momento y se divorcian, lo que hay que hacer es respetar y no hacer de eso una novela morbosa y machacar a las personas”, subrayó ayer Omella, según recoge el Heraldo, en declaraciones a la prensa en la sede de la CEE tras la presentación de un documento del episcopado.
Y es que, desde que el Vaticano anunciara que el Papa había aceptado la renuncia de este joven obispo ―le quedaban entre 23 y 28 años hasta la jubilación―, diversas informaciones han salpicado los medios de comunicación apuntando a que el abandono del ministerio episcopal de Novell obedecería a que el obispo se habría enamorado de una mujer divorciada y autora de novelas eróticas.
El arzobispo de Barcelona aseguró ayer que “no sabía absolutamente nada” y que le “sorprendió la noticia, como a todo el mundo”. Además, señaló que comparte “el dolor de su familia y de la Iglesia de Solsona” donde han quedado “tocados”.
El purpurado no ha hablado con Novell desde que surgieran las informaciones que apuntaban a una mujer como causa del abandono del ministerio del ya obispo emérito de Solsona; sin embargo, “el día que pasó todo esto” le mandó “un correo” ofreciéndole la ayuda de la Iglesia y Novell le contestó agradeciéndole esa oferta de ayuda.
Omella reclamó “respeto” a la “dignidad” del obispo emérito de Solsona y de todas las personas, e invitó a valorar a “tantos obispos, sacerdotes y padres de familia que viven con fidelidad”. “Somos pecadores, hay que reconocer el pecado y pedir perdón, pero también valorar a las muchas personas que son fieles y hacen las cosas bien”, afirmó el presidente de los obispos españoles.