La archidiócesis de Tarragona justifica su presencia en un acto republicano y critica que la Iglesia «hipotecó su libertad» en tiempos de Franco

La archidiócesis de Tarragona justifica su presencia en un acto republicano y critica que la Iglesia «hipotecó su libertad» en tiempos de Franco

A través de un extenso comunicado, la archidiócesis de Tarragona ha justificado la presencia del vicario general Joan Águila en un acto republicano y comunista.

«La Iglesia de Tarragona, a través del Vicario General del Arzobispado, ha pedido perdón por el papel de la Iglesia en el franquismo, mostrando especialmente la proximidad a las víctimas y recordando que, al hablar de Memoria Histórica, se las incluye a todas y supone la voluntad de curar heridas, reconociendo el sufrimiento de tantas personas afectadas». Así es como arranca el comunicado de la archidiócesis que pastora Joan Planellas: justificando su decisión de participar en un acto para pedir perdón a quienes mataron a curas, obispos, seminaristas, religiosas y laicos por el mero hecho de ser católicos.

En un recorrido histórico en donde ambos bandos parecen quedar a un mismo nivel, la archidiócesis de Tarragona relata que «la historia del siglo pasado muestra que la Iglesia Católica sufrió persecuciones, juicios arbitrarios y asesinatos. El levantamiento militar de julio de 1936, en los lugares donde fracasó inicialmente, como es el caso de Cataluña, supuso una cruenta represión contra eclesiásticos, personas creyentes y otras de ideología conservadora, por considerar que eran partidarios de los sollevados».

Al menos, la archidiócesis de Tarragona reconoce que «con la quema de iglesias, monasterios y conventos, el patrimonio cultural e histórico de la Iglesia se vio gravemente afectado, con pérdidas irreparables». Pero según el arzobispado, «esta represión fue ejercida por grupos llamados comités, miembros de partidos y sindicatos radicales (sin especificar ninguna sigla), que aparentemente no dependían de las autoridades republicanas y actuaban al margen de toda ley» como si las fuerzas republicanas no tuvieran nada que ver con la tremenda y sangrienta persecución que se desató en España en aquellos años.

En el comunicado se lee que «aquella represión como una auténtica persecución religiosa por odio a la fe y que «la Iglesia Católica está perfectamente legitimada, tal y como ha demostrado con su actuación, a hacer hace una lectura religiosa de los asesinatos de presbíteros, religiosos y religiosas, seminaristas y laicos comprometidos».

«Cuestión de justicia»

Siguiendo con el relato histórico, la archidiócesis de Tarragona considera que terminada la Guerra Civil, se desató en España «una ola represiva, incluida la condena a muerte, contra las autoridades y militantes republicanos y ciudadanos de izquierdas, promovida por las propias autoridades franquistas».

«La Iglesia Católica, maltrecha humana y patrimonialmente por el conflicto bélico y social, esperaba restablecer todo lo que había perdido y, salvadas honestas excepciones, hipotecó su libertad de acción pastoral a cambio de una protección que la llevó a silenciar lo que el Evangelio reclamaba», afirma el arzobispado catalán.

Es por ello, que pedir perdón a republicanos, comunistas y otros izquierdistas es para la archidiócesis de Tarragona «una cuestión de justicia, que ayudará a la Iglesia católica a recuperar su dignidad y que, sin duda, le acercará más al Evangelio».

El vicario general de la archidiócesis de Tarragona participa en un acto republicano y pide perdón a «las víctimas de la represión franquista»»

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