“Vocacionalizar” toda la pastoral, obispos mexicanos impulsan nueva cultura para todos los bautizados

“Vocacionalizar” toda la pastoral, obispos mexicanos impulsan nueva cultura para todos los bautizados

Los obispos de México se reúnen esta semana en Casa Lago de la CEM para su 120 Asamblea Plenaria. En este importante encuentro, 114 prelados han coincidido en que la vocación bautismal no es un asunto de minorías consagradas, sino el eje que debe atravesar toda la acción pastoral de la Iglesia en México. Bajo el lema “Hacia una Iglesia que anuncia, acompaña y celebra la vocación bautismal”, los obispos decidieron impulsar un Plan Nacional para renovar la pastoral vocacional que busca “vocacionalizar” cada dimensión de la evangelización.

El arzobispo de Xalapa y presidente de la Comisión Episcopal para Vocaciones y Ministerios, Jorge Carlos Patrón Wong, fue el encargado de presentar el documento central. “Toda pastoral, en su raíz, es vocacional”, afirmó. Para el prelado, la crisis que vive México no es solo vocacional, sino antropológica y existencial, “Cuando el hombre pierde el sentido de su vocación, comienza a experimentar su vida como un peso y no como una misión”. Citando los desafíos que enfrentan especialmente los jóvenes –violencia, narcocultura, individualismo y falsas promesas de poder–, Patrón Wong subrayó que la respuesta no pasa por aumentar el número de seminaristas o religiosos, sino por formar “discípulos misioneros de Jesucristo, capaces de vivir su vida como respuesta al amor de Dios”.

El Plan Nacional propuesto se articula en cinco verbos: sembrar-kerygma, acompañar-conversión, educar-discipulado, formar-comunión y discernir-misión. Se trata, explicaron los obispos, de una pastoral transversal que impregne la familia, la catequesis, la pastoral juvenil y la vida parroquial. “No podemos eludir este tema”, coincidieron varios prelados al intervenir desde sus realidades diocesanas. “Tenemos que trabajar en la vocación laical desde la familia, invertir en tiempo vocacional, porque si no no vamos a tener resultados en los seminarios y menos vocaciones laicales”.

Pedro de Jesús Mena Díaz, obispo auxiliar de Yucatán, insistió en la necesidad de “vocacionalizar toda la pastoral”. Para el prelado yucateco, la catequesis debe volver a ser “semillero de vocaciones” y los padres de familia, los primeros catequistas y responsables de la educación en la fe. “Tenemos que promover la promoción cristiana entre las corrientes del mundo”, señaló, reconociendo la desconfianza que algunos padres tienen hacia las instituciones eclesiales.

Un elemento central del debate fue el papel de los laicos. Los obispos coincidieron en que la vocación bautismal es universal y que los laicos no son “colaboradores” de los sacerdotes, sino corresponsables plenos en la construcción del Reino. “La vocación es para todos los bautizados”, repitieron una y otra vez. En un ejercicio concreto de sinodalidad, los prelados vivieron una “Conversación en el Espíritu” donde compartieron experiencias diocesanas, escucharon realidades diversas y discernieron caminos comunes. La jornada, que inició con la eucaristía y laudes presidida por Patrón Wong y concluyó con las vísperas a cargo de Eduardo Muñoz Ochoa, obispo responsable de la Dimensión Episcopal para los Seminarios, estuvo impregnada de oración y discernimiento.

Al concluir esta semana de asamblea, se espera el acostumbrado mensaje al Pueblo de Dios como documento que ofrece las conclusiones del cónclave de obispos mexicanos en el primer semestre del año. El documento, aún en proceso de redacción final, sintetizaría los frutos de este discernimiento colectivo y buscará iluminar la vida eclesial mexicana con una invitación para que cada bautizado descubra su vocación como llamada personal de Dios y la viva con responsabilidad en medio de las complejidades del país.

 

 

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