«Por aquí no pasó el Mundial»

Editorial El Semanario de Guadalajara

«Por aquí no pasó el Mundial»

El Semanario de Guadalajara / A unos cuantos días de que inicie el Mundial de Futbol 2026 -un mínimo de partidos en nuestro país-, para nosotros es obligatorio pensar en la ilusión y manipulación que conlleva un evento como éste.

A las que les va a tocar solo una parte del inmenso pastel económico que representa la competencia, y para que se sientan ‘satisfechas’, son las federaciones de futbol, que por cierto ahora aumentó el número, con un criterio más económico que de otra índole.

El futbol es maravilloso, y jugarlo es emocionante y puede promover muchos valores en la persona. Precisamente por eso, por el gran universo de seguidores en el mundo, por la fastuosa mercadotecnia que gira en torno manipulando voluntades, es que, aprovechándose de esta inercia, inconsciente y desbocada, solo FIFA sale ganando. Para que un país alcance “el mérito” de ser sede, debe atender sus lineamientos (así les llaman), y sentirse “agradecido”.

Elemento importante a considerar es el precio de las entradas. Para la fase de grupos, por lo menos en Guadalajara, costarán entre 56 mil 350 y 72 mil 450 pesos, por partido. Es decir, 7 veces, por lo menos, el salario mínimo mensual. Si un trabajador así, aficionado al futbol, quiere ir a ver un partido, y comprar el boleto más barato, sin familia, debería destinar siete meses su sueldo para pagarlo.

Para hacer una comparación, en Roland Garros (París), uno de los Grand Slams de tenis que se está llevando a cabo ahora, en las primeras rondas, las entradas Loge cuestan lo equivalente a 20 mil 300 pesos. Mientras que con este precio se puede ver el mejor tenis del mundo todo un día y muchos jugadores de élite, un partido de futbol dura hora y media.

En el GP de México, en grada 1 -que no es la popular-, una entrada cuesta 30 mil 500 pesos, donde podrás vibrar en un evento que es espectacular.

Eso sí, estas obras no llegaron al Oriente de la ciudad, por allá no va a pasar el Mundial, ni por la inmensa mayoría de carreteras estatales.

Por Guadalajara no va a pasar el Mundial, porque los aficionados que van a ver al Atlas o a las Chivas, se conformarán con pagar una plataforma que -también- les va a cobrar.

Terminado el Mundial, México no tendrá mejor equipo de futbol. Los enormes gastos que se han hecho no influirán en que pase del 15° lugar en el planeta. No habrá mejores jugadores, salvo excepciones. Nos seguiremos ‘entusiasmando’ con lo que hay.

FIFA se aprovecha del fanatismo para continuar su negocio eterno, a costa, además, de los gobiernos federal, estatal y municipal, que contribuyen alimentándola con sus narrativas. Ojalá ese mismo entusiasmo le pusieran para acabar con la delincuencia y las desapariciones.

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