El Observatorio de Ciudadanía Católica y Análisis Social, en su reporte número 71, ofrece una lectura severa y profundamente crítica del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum. Su análisis parte de un principio ético que no es accesorio, sino fundamento: “La fidelidad al hombre exige la fidelidad a la verdad, que es la única garantía de libertad”, recordando que el examen de la vida pública no puede desligarse de la responsabilidad moral de nombrar la realidad sin maquillajes ni propaganda. La pregunta que articula el documento es directa: ¿es verdad que México va bien, como lo afirmó la Presidente? Y la respuesta, sustentada en datos públicos, es un rotundo no.
El informe presidencial se presenta en un contexto que el Observatorio describe como crítico y en deterioro. La economía mexicana no crece, el PIB se mantiene estancado desde 2018 y la población ha aumentado en más de diez millones de personas. El reporte lo resume con claridad: “No hay más riqueza, pero sí hay más personas, por lo que puede aumentar la desigualdad social.” Esta afirmación no es retórica; se sostiene en cifras del INEGI, del Banco de México y del IMSS, que muestran la pérdida de 204 mil empleos formales en junio de 2026 y la desaparición de más de 25 mil empresas en 2025. El país, lejos de avanzar hacia un modelo de bienestar, se desliza hacia una economía informal que precariza a millones de familias.
El Observatorio subraya que la crisis económica se agrava por la incertidumbre política. La negativa de Estados Unidos a ratificar el TMEC, que aporta el 55% del PIB nacional, es interpretada como un síntoma de desconfianza internacional hacia México. El documento señala que el tratado “estará sometido a revisiones anuales, con lo que las inversiones privadas pierden certezas”, y que la supuesta inversión extranjera récord presumida por el gobierno es en realidad reinversión, no capital nuevo. La economía mexicana, según el análisis, se sostiene sobre cifras maquilladas y discursos triunfalistas que no corresponden a la realidad.
El deterioro institucional es otro eje central del reporte. El Observatorio afirma que las instituciones encargadas de garantizar la democracia como el Instituto Nacional Electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación o la Fiscalía General de la República, han sido capturadas por intereses partidistas, debilitando los contrapesos constitucionales y favoreciendo un modelo de concentración de poder. El documento describe este proceso como “un Estado Autoritario y Despótico, antesala de una Dictadura de Izquierda Populista”, apoyado en las Fuerzas Armadas y en un corporativismo asistencialista que asegura lealtades políticas mediante programas sociales. Esta afirmación se sustenta en la observación de que el informe presidencial no convoca a la unidad nacional, sino que refuerza la polarización y consolida a la base partidista.
En materia de seguridad, el informe presume una reducción del 51% en homicidios dolosos y miles de detenciones y decomisos. Sin embargo, el Observatorio advierte que estas cifras ocultan el aumento de desaparecidos y la reclasificación de delitos para disminuir artificialmente los homicidios. El documento señala que el gobierno ha comenzado a desmantelar laboratorios de droga , “cerca de tres mil” según el texto, contradiciendo la narrativa previa que negaba su existencia. Esta contradicción, afirma el Observatorio, revela la manipulación sistemática de datos para sostener una imagen de éxito en seguridad que no corresponde a la experiencia cotidiana de millones de mexicanos.
El análisis político del Observatorio es especialmente incisivo. El documento denuncia la alianza entre actores del gobierno y líderes del crimen organizado señalando que esta relación ha generado tensiones con Estados Unidos y ha facilitado la expansión de redes criminales vinculadas al tráfico de fentanilo. El reporte menciona casos específicos, como el presunto involucramiento de políticos en esquemas de huachicol fiscal que habrían generado pérdidas por 600 mil millones de pesos, calificándolo como “el mayor robo e histórico fraude a los recursos de los mexicanos.” Estas acusaciones, basadas en investigaciones periodísticas y judiciales, apuntan a una corrupción estructural que compromete la soberanía nacional más que cualquier presión externa.
El Observatorio sostiene que el Segundo Informe de Gobierno es, en realidad, el banderazo de salida para la campaña electoral de MORENA rumbo a 2027. La gira nacional de la Presidente, presentada como difusión de logros, es interpretada como un acto anticipado de proselitismo. El documento recuerda que el proceso electoral inicia formalmente el 10 de septiembre, pero que la selección de candidatos no debería comenzar sino hasta 2027. MORENA, afirma el reporte, ha iniciado este proceso de manera velada, utilizando recursos públicos y la plataforma presidencial para consolidar su proyecto político.
El informe del Observatorio concluye con una advertencia y un llamado. La advertencia es que el país se encuentra en una encrucijada peligrosa, donde la manipulación de cifras, el deterioro institucional y la alianza con el crimen organizado pueden desembocar en una crisis profunda. El llamado es a la ciudadanía a informarse con fuentes confiables, exigir verdad y transparencia y recordar que México no es propiedad de ningún partido. El documento lo expresa con una frase que sintetiza su preocupación, muchos mexicanos “oyen sin escuchar, dejan pasar las mentiras o simplemente no les importa su país hasta que el problema llegue a sus bolsillos o afecte su propia seguridad.”
El reporte completo puede leerse aquí
Ciudadania Catolica y Analisis Social 71