Tras la publicación en este blog sobre la pulverización del anglicanismo en México y el análisis del podcast Bajo Llave, que expuso los conflictos en las diversas diócesis que componen esa iglesia, desde la Diócesis del Norte se expone la situación que vive esa comunidad. Ahora afronta graves diferencias y asuntos judiciales con el fin de resolver la disputa entre inconformes y simpatizantes de la jerarquía oficial.
El administrador de la diócesis, padre Iván Garza, desde la catedral anglicana en Monterrey, expone en entrevista cómo ha sido el duro pleito judicial que ya se ha prolongado por más de dos años.
Sus reflexiones y respuestas, ofrecidas a la periodista María Eugenia Jiménez del podcast Bajo Llave y al autor de este blog, revelan las diferencias que deben ser superadas. Como él mismo lo expresa: “Hay algo más fuerte que cualquier conflicto, la unidad, la hermandad y la fraternidad cristiana… Como pastores estamos llamados a construir puentes y no muros, a buscar el diálogo incluso en medio de las heridas y a recordar que la Iglesia no pertenece a una persona ni gira alrededor de nombres propios”, afirma coincidiendo en que la Iglesia anglicana debe cerrar heridas y “escucharnos con humildad, pensando más en el clero, en los fieles y en el pueblo de Dios que en el poder o en quién tiene la razón”.
La Iglesia anglicana de México, a pesar de la autonomía de la que gozan sus diferentes comunidades, padece una delicada crisis que ha llevado al desgaste al clero y a los fieles, como lo reconoce el mismo clérigo anglicano: “la incertidumbre, el cansancio y la confusión solamente generan más heridas y prolongan un conflicto que parece no tener fin. Mientras tanto, la gente sigue necesitando pastores, acompañamiento, esperanza y una Iglesia cercana”.
Mientras esta facción del clero en el norte de México trata de seguir adelante impulsando proyectos sociales, acompañando a madres buscadoras y realizando diversas actividades pastorales, camina sin reconocer al obispo Óscar Gerardo Pulido García, quien junto con la primada de México, Sally Sue Hernández García, no cuenta con el beneplácito de la Diócesis del Norte. Sin embargo, el administrador diocesano es optimista y busca abrir canales de diálogo, como expresó a este medio, para resolver los problemas legales y administrativos sin destruir la comunión ni la misión de la iglesia, aceptando resolver las cosas con madurez espiritual, prudencia y voluntad, porque el anglicanismo en México se encuentra en una guerra interna que seguirá profundizando la división.
Mientras los anglicanos de la Diócesis del Norte esperan que los arreglos judiciales impulsen una nueva etapa de reconciliación y restauren la comunión, como afirma el padre Iván Garza, lo importante es el servicio a Dios y a los hermanos con fidelidad, humildad y amor.
La entrevista al reverendo Iván Garza, administrador de la Diócesis del Norte, puede verse a continuación aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=B8mCqp0nY8w