A la usanza charra, obispo festeja al Inmaculado Corazón de María

A la usanza charra, obispo festeja al Inmaculado Corazón de María

Con la presencia destacada en la jornada charra, el obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, el franciscano José de Jesús González Hernández, participó en la cabalgata y charreada que el domingo 14 de junio de 2026 se realizó en Huitzuco de los Figueroa, Guerrero, en honor al Inmaculado Corazón de María, advocación a la que está consagrada la diócesis desde su erección canónica en 1863 (163 años). El evento, el segundo de su tipo en Huitzuco, combinó fe popular, tradición charra y un llamado explícito a la fraternidad diocesana para sanar la sociedad.

Durante la celebración, el obispo recordó cómo un momento de fiesta diocesana que trasciende lo privado y se vive con el pueblo. Por segundo año consecutivo, Huitzuco fue sede de la fiesta popular, después de los actos religiosos del sábado 13 de junio en Iguala. La imagen de la Virgen recorrió comunidades y el domingo la cabalgata concentró a cientos de fieles, charros y familias.

A las 10:00 de la mañana, la cabalgata partió desde la colonia El Bonete, zona de la calle Vicente Guerrero. Más de un centenar de jinetes y amazonas, ataviados con trajes charros tradicionales, recorrieron las calles rumbo a la Plaza Trinidad Uriza, también conocida como plaza de toros Trinidad Uriza, adaptada como lienzo charro. Participaron grupos de Huitzuco —los “monteños” locales—, Chilpancingo, Tixtla, Mochitlán, Zumpango, Iguala, así como representaciones de Morelos, la Costa Grande y Toluca. Las escaramuzas de varias regiones y el grupo infantil “Caballito de Palo” de Huitzuco aportaron color y elegancia. Se realizaron demostraciones de suertes tradicionales: cala de caballo, manganas, paso de la muerte y jaripeo ranchero.

Monseñor Chuy. En Honor a la Virgen
Monseñor Chuy. En Honor a la Virgen

En el lienzo charro, José de Jesús González Hernández tomó la palabra con visible gozo. “El sueño se hizo realidad ,dijo. Estamos en una fiesta muy mexicana, es nuestro deporte…”. Recordó que la diócesis “hace 164 años fue erigida… y fue consagrada al Inmaculado Corazón de María” gracias La diócesis de Chilpancingo-Chilapa fue erigida canónicamente mediante la bula Grave nimis del papa Pío IX, el 16 de marzo de 1863.

El tema central de su mensaje, plasmado en lonas, fue: “Unidos en fraternidad diocesana, para sanar nuestra sociedad”. Invitó a sanar a través de la alegría: “Delante de nosotros venía la música y los jóvenes, con esta fresca alegría, baile, baile… muy contentos. De veras contagian”. Subrayó que las emociones de la fiesta “van a servirles de descanso, de alivio” y pidió orar por quienes no pueden disfrutarla. Bendijo el evento y pidió paz y lluvia oportuna para la región.

El párroco de Santiago Apóstol de Huitzuco, Pbro. Oscar Mauricio Prudenciano González, dio la bienvenida cordial a todos: “Señores cabalgantes, señores de a caballo, gracias por venir… Monseñor, bienvenido, esta es su parroquia, su casa”. Agradeció al obispo, al presidente municipal y a las autoridades por las facilidades para realizar el evento “precisamente en honor a nuestra Santísima Madre, el Inmaculado Corazón de María”.

El presidente municipal, Eder Nájera Nájera, resaltó el carácter inédito de la jornada: “Es la primera vez que se presenta una cabalgata de esta naturaleza, es la primera vez que nos acompañan charros de Zumpango, de Chilpancingo, de Toluca, de Morelos y de municipios cercanos”. Subrayó que apoyar a la Iglesia “es apoyar a la fraternidad, a la unidad” y que sus principios contribuyen a la sana convivencia en Guerrero. Dio la bienvenida al obispo y a todos los asistentes.

La jornada fue ampliamente documentada en redes sociales y transmitieron en vivo y publicaron videos y fotografías con un buen número de visualizaciones. Se aprecia la columna de jinetes, las escaramuzas, las familias y los jóvenes bailando al ritmo de la banda. Los comentarios destacaron el “saldo blanco”, la seguridad, la convivencia pacífica y el gesto del obispo de integrarse al espíritu de la charrería. Frases como “La Virgen nos une” y “Qué bonito ver a nuestra Iglesia tan cerca del pueblo” fueron recurrentes.

En un estado como Guerrero, marcado por heridas de violencia y fragmentación, el evento adquirió un significado pastoral profundo. La invitación del obispo a “sanar nuestra sociedad” a través de la fraternidad diocesana se encarnó en la cabalgata compartida, en la charreada que une generaciones y en el apoyo institucional sin incidentes. La charrería se convirtió en vehículo de evangelización y cohesión social. El obispo franciscano, con su presencia activa en la jornada charra, recordó que la Iglesia asume las culturas locales, las purifica y las eleva hacia el Evangelio.

https://www.youtube.com/shorts/VnZPFJ4EEbI

 

 

 

 

 

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