Quinielas para San Pedro, Parolin y el «pueblo agredido», Asís y las armas bendecidas, León XIV y el rosario de octubre, el pincel y el pintor, Familiaris consortio contra Amoris laetitia, sínodo: el párrafo 60 y los noventa y siete votos, detrás de San Francisco está Clara, el viaje que el Papa Francisco no hizo, quinientos años del saco de Roma.

Quinielas para  San Pedro, Parolin y el «pueblo agredido», Asís y las armas bendecidas, León XIV y el rosario de octubre, el pincel y el pintor, Familiaris consortio contra Amoris laetitia, sínodo: el párrafo 60 y los noventa y siete votos, detrás de San Francisco está Clara, el viaje que el Papa Francisco no hizo, quinientos años del saco de Roma.

Lunes,  santa Faustina Kowalska. El fin de semana dejó Asís y Pompeya, y la semana trae tres fechas: el miércoles abre el encuentro sobre la familia con los ciento ochenta y siete, el jueves hay misa en San Pedro para las universidades pontificias y juicio en Enna, y cualquier mañana puede traer el nombre del nuevo arcipreste de la basílica.

El día va de quién manda y de quién decide. Cuatro medios jugando a adivinar la sucesión en San Pedro, un secretario de Estado diciendo que el derecho a defenderse no se le puede negar a un pueblo agredido, un presidente de la República recordando en Asís que se ha vuelto a bendecir armas, un jesuita explicando que la máquina es el pincel y no el pintor, y la Guardia Suiza anunciando que en 2027 proyectará luces sobre el Vaticano para celebrar a sus ciento cuarenta y siete muertos. Treinta y cinco enlaces externos en otra jornada muy cargada con un enorme esfuerzo de no alargarnos demasiado.

Cuatro quinielas para una silla

El arciprestazgo de San Pedro, la Fábrica y el vicariato para la Ciudad del Vaticano siguen sin titular, y la prensa ha empezado a rellenar el hueco. Tribune Chrétienne, por Quentin Finelli, pone en primer plano al cardenal Rolandas Makrickas, cincuenta y cuatro años, diplomático, pasado por la Secretaría de Estado, enviado a Santa María la Mayor en 2021 como comisario extraordinario para reordenar su administración, luego coadjutor y hoy arcipreste de aquella basílica. La pista no es nueva: The Pillar ya citaba en julio fuentes vaticanas sobre su posible traslado. El mismo repaso menciona a Parolin, a monseñor Diego Ravelli y a monseñor Corrado Sanguineti.

Lo llamativo es la velocidad del mercado. El sábado Nico Spuntoni ponía a Sanguineti en pole position y hoy, en La Nuova Bussola, el mismo autor ordena distinto: Ravelli con más fuerza, Fisichella como uomo di governo, Sanguineti rebajado a «outsider de perfil prevostiano» y Marini en descenso. Dos días, un firmante, dos cuadros. Lo anotamos como indiscreción y para que el lector sepa qué está leyendo en medio de tantas quinielas. Y una observación que no es quiniela. El problema que deja Gambetti no es litúrgico ni honorífico: es de gestión de una basílica, una fábrica y un vicariato territorial. De todos los nombres que circulan, uno solo tiene en el expediente haber sido mandado a una basílica romana precisamente a reordenarle las cuentas y la casa. No decimos que vaya a ser él. Decimos que es el único cuyo currículum responde a la pregunta que el puesto plantea.

«Promoveatur ut amoveatur»

El encuadre es unánime y nadie se molesta en disimularlo. Il Giornale titula que el Papa «echa a otro enemigo» y encadena el traslado con el caso de Comastri y la salida de Forte; Il Messaggero habla de «la rivoluzione nella Curia» y llama a Gambetti fidelísimo de Bergoglio; Il Fatto repite la misma etiqueta; Le Cronache recurre directamente a la fórmula de siempre, promoveatur ut amoveatur; y La Nuova Bussola escribe «retrocesso», sin comillas.

Un detalle de la pieza de Spuntoni que conviene guardar, porque es el que puede volver: sostiene que Gambetti «había arrojado sombras sobre la gestión precedente» de Comastri y que la investigación consiguiente demostró «toda su inutilidad». El cardenal que entró revisando las cuentas de su antecesor sale sin que nadie haya publicado las suyas. La otra salida de la semana se despidió el sábado: Alessandria dio el último adiós a monseñor Guido Gallese. Dos obispos fuera en siete días, los dos por administración y ninguno por doctrina. Es un dato sobre qué se está mirando en este pontificado.

«Ese derecho no se le puede negar a un pueblo agredido»

El cardenal Parolin ha concedido a Repubblica una entrevista a la vuelta de su misión ante la Asamblea General de la ONU, y la frase que la recorre es ésta: la doctrina de la Iglesia reconoce el derecho a la legítima defensa y «questo diritto non può essere negato a un popolo aggredito». Va inmediatamente acompañada del alto el fuego: la Santa Sede apoya «toda iniciativa que pueda conducir a un cese del fuego» y se ofrece para las conversaciones.

El resto del inventario: para Gaza, la solución de dos Estados, y el dato que el cardenal elige como señal, la reapertura de una escuela del Patriarcado Latino con más de mil alumnos, «un verdadero milagro entre las ruinas». Sobre Irán y el Golfo, cautela: los contactos indirectos «no han producido todavía una solución duradera». Y la tesis general, hay que salir de «una lógica del dominio», con las causas enumeradas: desigualdades, exclusión, negación de los derechos fundamentales.

Lo señalamos como lo que es, un cambio de acento y no de doctrina: la legítima defensa está en el Catecismo desde siempre. Lo que no era frecuente es oírla formulada por el secretario de Estado en primera línea de una entrevista, antes que el llamamiento a deponer las armas y no después. El orden de las frases, en diplomacia, es la noticia.

Mattarella en Asís: «se vuelve a bendecir las armas»

El presidente de la República habló ayer en Asís, fiesta nacional de san Francisco y octavo centenario de su muerte, y no se quedó en el elogio. «Francisco nos enseña que no hay culpa mayor que la de matar a otros hombres en nombre de Dios». Y a continuación: «Hoy terribles conflictos ensangrientan tantas partes del mundo, y en algunas incluso se vuelve a bendecir las armas». Recordó el encuentro con el sultán en 1219 y pidió que el sol de Francisco «convierta las mentes endurecidas por el odio».

Presidió la misa el cardenal Zuppi en la basílica superior, a las nueve y cuarenta y cinco, con Mattarella y la presidenta del Consejo, Giorgia Meloni, representando a las instituciones; Meloni definió a Francisco como «un italiano que forjó la identidad de todo un pueblo». Llegaron más de tres mil peregrinos de la marcha nocturna desde Santa María de los Ángeles, y en Milán monseñor Delpini leyó el Cántico de las creaturas en un festival. Zuppi lo resumió en una frase: «estamos tentados y seducidos por la cultura de la potencia, que crea al enemigo».

Tres discursos y tres hablantes distintos sobre lo mismo. El jefe del Estado dice que se bendicen armas; el presidente de los obispos dice que la potencia fabrica enemigos; la jefa del Gobierno dice que Francisco es patrimonio identitario italiano. La prensa recogió sobre todo el primero. De los tres, es el único que no describía a un santo, son tiempos de llevar cada uno el agua a su molino y a sus intereses, San Francisco queda vestido con nuestros traumas actuales proyectados.

El rosario de octubre, con intención

En el Ángelus de ayer el Papa pidió rezar el rosario este mes «con la intención especial de que cesen las guerras y se construya la paz», y nombró expresamente Tierra Santa y las víctimas inocentes de la violencia. La fórmula con que lo cerró: pedir el don de la paz y construir la concordia. Mismo domingo, misma palabra, tres registros: el Papa pide, Parolin matiza el derecho a defenderse y Mattarella señala a quien bendice las armas.

La supplica, y quién fue a presidirla

La supplica de Pompeya la presidió monseñor Paolo Rudelli, Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Su idea, en una frase: «de la oración se echan los cimientos de una ciudad entera, de una nueva civilización». Recordó que hace ciento cincuenta años Bartolo Longo convocó a una ciudad entera a una renovación espiritual y civil, y que en la fachada del santuario está escrito Pax como monumento a la paz universal. En el santuario se esperaban cuarenta mil personas, con las excavaciones abiertas gratis y la ciudad vestida de flores.

El texto de la oración circuló en versión íntegra y con indicaciones de dónde seguirla en directo, que es como se mide hoy la devoción popular: por el número de descargas. Y el detalle institucional del día: a la mayor convocatoria mariana de Italia fue el Sustituto. No un cardenal. Al que le gusta hacer quinielas aquí tiene un buen dato.

El pincel y el pintor

Antonio Spadaro comenta discurso del viernes a los artistas, y arranca de la frase papal sobre la diferencia «ontológica, antes aún que estética» entre el arte y lo que una máquina puede generar. Su argumento tiene tres patas. La máquina «puede simular voces, rostros, sabiduría y empatía: simular no equivale a crear». El arte nace de la resistencia del material y de la lengua, y la máquina no encuentra resistencia, de modo que lo suyo es producción y no obra. Y el algoritmo proyecta lo probable, mientras el genio habita lo posible. Dos formulaciones suyas que van a correr: «la IA es el pincel, no el pintor» y «ayunar de la IA».Quien pide que se deje abierta la cuestión de la conciencia de la máquina tiene que responder primero a esto: donde no hay resistencia, no hay obra.

Dos días antes: Familiaris consortio contra Amoris laetitia

Sabino Paciolla publica un texto, firmado con el seudónimo Fabio Vessillifero, que pone los dos textos uno frente a otro con las referencias delante. De Familiaris consortio 84: no se admite a la comunión a los divorciados vueltos a casar porque su estado y condición de vida «contradicen objetivamente» la unión de amor entre Cristo y la Iglesia que la Eucaristía significa, salvo que asuman el compromiso de vivir en plena continencia. De Amoris laetitia 305 y la nota 351: no se puede decir sin más que quien está en situación irregular viva en pecado mortal, y la ayuda sacramental «podría incluir también los sacramentos». La discusión es ésa y no otra, y llega dos días antes de que ciento ochenta y siete convocados se sienten a hablar de los diez años del segundo documento. Quien organiza el encuentro dice que no hay orden del día. Quien escribe estas cosas lleva el orden del día puesto.

El párrafo 60 y los noventa y siete votos

Andrea Lebra repasa en Settimana News lo que el documento final del Sínodo dice sobre la mujer, aprobado el 26 de octubre de 2024. Los datos: el párrafo 60 pasó con noventa y siete votos en contra, el mayor rechazo del documento; la cuestión del diaconado femenino queda «abierta» y remitida a discernimiento, sin confirmarse ni cerrarse; y hay una afirmación sin matices, «no hay razones que impidan a las mujeres asumir papeles de guía en la Iglesia». El vocabulario del análisis: paridad de dignidad, conversión relacional, techo de cristal. Júntese con el informe de la comisión canónica del 30 de septiembre, que propone ampliar a los laicos los oficios de gobierno, y con la reseña que La Civiltà Cattolica dedica a la corresponsabilidad. Tres piezas del mismo mes empujando en la misma dirección, y una de ellas con noventa y siete votos en contra que nadie ha vuelto a contar.

Detrás de Francisco está Clara

El magazine del Osservatore Romano, Donne Chiesa Mondo, dedica su número al centenario con una tesis: la «genealogía femenina del franciscanismo». Rita Pinci y sus firmas —Nadia Terranova, Carola Susani, las teólogas Mirian Francesca Bianchi, Emilia Palladino y Marinella Perroni, la periodista Lucia Capuzzi— sostienen que la fórmula piadosa «no hay Francisco sin Clara» acaba convirtiendo a Clara en complemento, y proponen leerla como protagonista: la fuga de casa a los dieciocho años como rechazo de un matrimonio concertado, el pelo cortado y la ropa noble abandonada como actos de disposición sobre su propio cuerpo. En un centenario con tres actos de Estado y cuatro lecturas ideológicas, el número que se ocupa de la fundadora de las clarisas lo publica el suplemento femenino.

Cuántos Franciscos

Silere non possum reclama al místico olvidado y lo hace con los textos en la mano, que es la única manera seria de reclamar un santo. El Testamento, donde la iniciativa es siempre de Dios: «el Señor mismo me condujo entre ellos». La oración ante el crucifijo de San Damián: «Altísimo, glorioso Dios, ilumina las tinieblas de mi corazón». La primera Admonición, entera sobre la Eucaristía. La Carta a toda la Orden: «nada, pues, retengáis de vosotros para vosotros, para que enteramente os reciba aquel que enteramente se os entrega». Las Alabanzas de La Verna, donde el «Tú eres» lo ocupa todo y Francisco casi desaparece. Y el Cántico leído como teología y no como ecología. La queja del medio es que el centenario ha producido «muchos Franciscos» y que cada uno proyecta en él lo suyo. La prueba la ha dado el propio fin de semana: Settimana News propone una ética cósmica, Appunti recupera un «Francisco contra», Pileri lo quería radical e insobornable, Mattarella profeta de la paz, Meloni patrimonio identitario y el Osservatore más clarisa. Seis Franciscos en setenta y dos horas. El de los escritos lo cita, de momento, un solo artículo de hoy.

Argentina: el viaje que Francisco no hizo

Letra P, por Guillermo Villarreal, mira ya al viaje de noviembre desde la política argentina y señala a los dos anfitriones incómodos para el Gobierno de Javier Milei: Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires desde 2023, que recibe al Papa el 9 de noviembre, y Ángel Rossi, jesuita, arzobispo de Córdoba y vicepresidente de la conferencia episcopal. García Cuerva habla de «muchas diferencias» con el Gobierno, de la grieta y de que «las heridas de la descalificación ya supuran»; Rossi describe un país «cascoteado» y critica «un lenguaje triunfalista que no es real» sobre la pobreza. El marco, por si alguien lo ha perdido: el viaje apostólico es a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre. Será la primera visita de un Papa a Argentina desde Juan Pablo II en 1987. Francisco, que era argentino, no volvió nunca. León XIV va en su segundo año.

Y en Córdoba, donde Rossi recibirá al Papa, hay un expediente abierto que la crónica política no menciona. Monseñor Ricardo Orlando Seirutti, obispo auxiliar de la archidiócesis desde 2015 y vicario general, ha sido condenado en un proceso canónico ordenado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y sustanciado por el Tribunal Interdiocesano de Buenos Aires, a partir de la denuncia de dos personas adultas por conductas impropias de su ministerio episcopal. Pierde el oficio de auxiliar y los demás cargos, y queda cinco años sin poder recibir nuevos nombramientos ni confesar. Conserva la misa y los demás sacramentos. El semoviente fue  padre sinodal por los obispos argentinos en el Sínodo de 2018, el de los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

Dos detalles nada menores. La archidiócesis despachó el asunto en un comunicado breve el 2 de octubre ofreciendo «cercanía y perdón a las personas afectadas»: la frase admite dos lecturas y ninguna buena, porque o se pide perdón o se concede, y escrita así no se sabe cuál de las dos. Y la Oficina de Prensa de la Santa Sede no ha publicado nada: un obispo condenado por el Dicasterio sale del cargo sin una línea en el Bollettino. A cinco semanas de que el Papa aterrice en esa misma ciudad, el dato no es de archivo. Como siempre, el sufrido pueblo de Dios tiene obligación de aceptar los obispos que le ponen en nombre de Dios y de la Sede Apostólica. La lección de obispos falla continuamente y en el corto pontificado de León XIV ya sumamos decenas de casos. Alguna vez, alguien, quien sabe, pensara que tiene alguna responsabidad.

Quinientos años del saco de Roma

La Guardia Suiza ha anunciado un año conmemorativo para 2027: el 6 de mayo de 1527, en el saco de Roma, ciento cuarenta y siete guardias murieron defendiendo a Clemente VII y cuarenta y dos lo escoltaron hasta el castillo de Sant’Angelo. El lema elegido por el comandante, coronel Christoph Graf, es «valores que permanecen: fidelidad, fiabilidad, profesionalidad y cohesión». El programa: congreso de historiadores en Brigue el 23 de enero, participación en el Sechseläuten de Zúrich del 16 al 19 de abril, celebraciones centrales en el Vaticano del 5 al 7 de mayo con lápida nueva, misa, juramento y una proyección de arte con luces, y peregrinación nacional de antiguos guardias a Einsiedeln el 4 de septiembre, con estreno de película.

Guitiriz y Sainte-Marguerite-d’Elle

Messainlatino recuenta dos profanaciones, tomadas de Pro Italia Cristiana. En Guitiriz, Lugo, el 19 de septiembre: forzaron el sagrario de la iglesia del Sagrado Corazón de María, se llevaron un cáliz de plata y esparcieron las formas consagradas por la plaza del pueblo; la diócesis de Mondoñedo-Ferrol lo calificó de acto gravísimo y el obispo, Cadiñanos, celebró misa de reparación el 29 de septiembre. En Sainte-Marguerite-d’Elle, Normandía, la noche del 23 al 24 de agosto: rompieron una ventana de la capilla de Notre-Dame-de-la-Route y se llevaron el sagrario con las formas dentro; misa de reparación el 29 de agosto. Las dos son de agosto y de septiembre, y el recuento es de octubre. Eso es exactamente el asunto: ninguna de las dos fue noticia nacional en su país, y han hecho falta dos meses y un blog italiano para que aparezcan juntas. El sábado contábamos dos detenidos en Inglaterra por lo mismo. Son cuatro casos en cinco semanas y no hay nadie llevando la cuenta.

El Teutónico, con la letra pequeña

Ampliamos lo del sábado con un dato que no estaba. Según Silere non possum, el Papa pidió al Colegio Teutónico «fiel adhesión al Romano Pontífice» y unidad con la fe de los apóstoles que él proclama, y no mencionó el Camino Sinodal alemán. La casa la fundó Anton de Waal el 21 de noviembre de 1876, es propiedad de la Archicofradía de Santa María de la Piedad y tiene rector desde el 14 de septiembre de 2025, Peter Klasvogt, tras dieciocho meses de vacante. Las obras de restauración las financia el Gobierno federal alemán desde octubre de 2023, y el mismo medio cita al embajador Bruno Kahl avisando de que «el año que viene no se abrirá ninguna obra». A la comunidad alemana de Roma se le pidió adhesión al Papa y se le calló el Camino Sinodal, y quien paga las obras ha dicho que el año que viene no paga. Dieciocho meses sin rector en una casa de ciento cincuenta años es también una cifra.

Más lecturas

Y vamos terminando. Zenit publica su nota cruda, que es el género más honrado del periodismo religioso: el texto tal cual, sin intermediario. Nosotros hacemos lo contrario todos los días, de modo que conviene recordar que existe.

El miércoles abre el encuentro sobre la familia. El jueves, San Pedro y Enna. Y en la basílica, mientras tanto, los andamios de siempre y una silla sin nombre; los sacros palacios llevan tres días sin decir nada y eso, en Roma, también es decir algo. Nuestra imágen de hoy es de Murillo.

Buen lunes.

«¿Y quién es mi prójimo?» (Lc 10, 29).

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