León XIV: que Europa custodie la vida, una tercera investigada en el caso Orlandi, el proceso sobre el proceso, un grito que la Iglesia no quiere oír, la primera crítica a la encíclica, Aveline la pieza clave, quedarse en mayoría, entre París y el Concilio.

León XIV: que Europa custodie la vida, una tercera investigada en el caso Orlandi, el proceso sobre el proceso, un grito que la Iglesia no quiere oír, la primera crítica a la encíclica, Aveline la pieza clave, quedarse en mayoría, entre París y el Concilio.

El Papa León estará fuera de Roma unos días es su primer día en Francia: Orly a las diez, Elíseo a las once y la UNESCO por la tarde. La víspera ha dejado la entrevista de Parolin fijando lo que Roma espera del viaje, una tercera investigada en el caso Orlandi y el eco internacional de la carta de las víctimas de Rupnik. Cuando el Papa falta del Vaticano las cosas se relajan un poco y se nota, nos llega demasiada información, intentamos un día más presentarla. Mucha tela que cortar, buena lectura.

«Que Europa custodie la vida»

Leone XIV in Francia, Parolin: l’Europa custodisca la vita e rilanci il multilateralismo, entrevista de Massimiliano Menichetti al secretario de Estado, publicada también por L’Osservatore Romano. La versión española está en Vatican News. Fija los cuatro asuntos del viaje: la protección de la vida, la construcción de la paz, los desafíos de la inteligencia artificial y la identidad de Europa. Parolin desdobla la palabra vida en tres sentidos. El natural, la vida humana acogida y cuidada desde la concepción hasta la muerte natural, en un contexto en que muchos países tienden a introducir y justificar prácticas contrarias; conviene subrayar que el viaje llega después de la aprobación en Francia de la ley del suicidio asistido, y que eso convierte la frase en algo más que una generalidad. El espiritual, para el que señala un dato que a menudo se pasa por alto: Francia destaca hoy por el gran número de catecúmenos jóvenes y adultos. Y el social, con el deseo de que del viaje salga «un gran taller abierto de pensamiento y acción en el que creyentes y no creyentes puedan caminar y trabajar juntos».

Sobre la UNESCO, la clave es el multilateralismo, hoy muy debilitado: en un momento en que la confianza entre las naciones es frágil, la sola presencia del Papa en una organización multilateral ya expresa apoyo al diálogo y a la cooperación. Parolin habla de rechazar la lógica de la fatalidad e invertir en lo que el Papa llama la «diplomacia del encuentro», y pide a Francia ese «esfuerzo creativo» que saque a Europa de la lógica de la fuerza. Su deseo final es el que mejor resume la expectativa de la Santa Sede: que el viaje no se agote en el espacio de una crónica periodística. Enfrente, el teólogo Colosimo advierte en Adnkronos de que entre París y el Vaticano las tensiones siguen en las cuestiones bioéticas, y la agenda del día pone al Papa ante Macron, el cuerpo diplomático y la UNESCO en menos de doce horas. L’Osservatore Romano dedica además una pieza a el Papa que ya conocía el Palacio de Cristal.

París, ground zero de la fe

Parigi al ground zero della fede, ma c’è l’obolo della vedova. El contrapunto al optimismo diplomático: la ciudad a la que llega el Papa es la capital de un país descristianizado, y lo que queda no está en las cifras grandes sino en el óbolo de la viuda, en lo pequeño que sostiene. Léase junto a lo que recogimos ayer de Paix Liturgique sobre el hundimiento de la Iglesia francesa desde 1980 y junto al dato que da Parolin sobre los catecúmenos adultos: los dos describen el mismo país, y ninguno de los dos miente. Muy interesante lo que ACI Prensa cuenta la historia de un monaguillo mexicano que espera al Papa en Francia.

Una tercera investigada en el caso Orlandi

Rapimento Orlandi: c’è una terza indagata. Después de Marco Fassoni Accetti y de Laura Casagrande, la nueva investigación de la Fiscalía de Roma sobre la desaparición de Emanuela Orlandi suma un tercer nombre: Gabriella Boggiani, antigua amiga de Accetti, conocida por los investigadores por una llamada telefónica de 1983. Ella misma se enteró en directo, durante su comparecencia ante la comisión bicameral de investigación sobre las desapariciones de Mirella Gregori y Emanuela Orlandi: «me entero ahora de que estoy investigada». Confirmó haber hecho la llamada, a petición expresa de Accetti y desde una cabina, pero negó haber leído en ella el comunicado que pedía el canje de Emanuela por el terrorista turco Alí Agca, y sostiene que la hizo pensando que era una broma.

Los magistrados le han abierto un expediente distinto del de Accetti, en el que figurarían otros nombres, todos del círculo de conocidos del fotógrafo en aquellos años. La Fiscalía reabrió formalmente el caso en 2023 y el RIS de los carabineros trabaja ahora en nuevas pruebas genéticas sobre la flauta que Accetti entregó cuando se autoinculpó. Cuarenta y tres años después de aquel 22 de junio de 1983, la instrucción avanza por donde siempre: por el entorno de quien lleva décadas acusándose a sí mismo.

El proceso sobre el proceso

Caso Becciu, sei anni dopo si torna al punto di partenza: il processo sul processo della giustizia vaticana. Con el depósito de los escritos cerrado el lunes y la vista fijada para el 29 de octubre, la pieza pone el foco donde corresponde: tras la nulidad relativa declarada en marzo por el Tribunal de Apelación, lo que vuelve a empezar no es solo la causa del cardenal, es el examen de la justicia vaticana. Seis años, dos instancias y la misma pregunta sin responder, que es la que esta semana han formulado también, desde el otro extremo del sistema, cinco mujeres que llevan un año sin saber nada de su procedimiento.

«Un grito que la Iglesia no quiere oír»

La carta de las cinco víctimas de Rupnik, que contamos ayer, ha seguido corriendo. Quel grido che la Chiesa non vuole sentire, en Silere non possum; Denunciare gli abusi alla Chiesa non serve a nulla, en Rete L’Abuso, la asociación italiana de víctimas; y Federica Tourn, que viene siguiendo el asunto desde el ensayo de Bertomeu sobre la dispensa. Los tres se quedan con la misma frase, que es la que hace daño: denunciar ante las autoridades eclesiásticas no sirve de nada. Y conviene ver el marco completo, porque es el mismo de siempre: lo que estas cinco piden, que el proceso llegue a su fin y establezca los hechos, es exactamente lo que la dispensa de las obligaciones clericales suprime en uno de cada seis casos, según los datos que publicó el propio dicasterio.

Audiencias y nombramientos

Cuatro apuntes de la víspera. El Papa recibió a la Academia Pontificia de las Ciencias, que celebra su plenaria; al presidente de la República portuguesa, en audiencia en el Palacio Apostólico; y tiene fijada una audiencia privada con la presidenta de Costa Rica. Y ha nombrado a don Paul Butnaru nuevo observador permanente ante el Consejo de Europa, en Estrasburgo. La última no es menor en esta semana: la Santa Sede refuerza su representación ante la institución europea de los derechos humanos tres días antes de que el Papa hable en Metz sobre las raíces de Europa.

La primera crítica a la encíclica

Alcune osservazioni critiche sull’enciclica Magnifica humanitas di papa Leone XIV, ensayo de un lector que firma Bruno V. y que Sabino Paciolla publica con una advertencia honrada: lo considera consistente aunque no comparta todos sus puntos. Es la primera lectura teológica crítica de la encíclica del 15 de mayo que recogemos, y merece atención porque la primera encíclica de un pontificado se lee siempre como manifiesto. Su primera objeción es de oportunidad: si, vista la situación de la Iglesia, el asunto elegido era el urgente. La segunda es de genealogía, y es la que tiene filo: rechaza la fórmula repetida en casi todos los comentarios, que León XIV ha puesto las cuestiones sociales en el centro siguiendo las huellas del otro León, porque León XIII nunca pensó que las cuestiones sociales terrenas fueran más importantes que la salvación de las almas, aunque quedara para la historia como el refundador de la doctrina social. Llamar a eso continuidad le parece falso, manipulador y casi irreverente con el Papa Pecci. La discusión no es menor: de cómo se lea Rerum novarum depende cómo se lea Magnifica humanitas, y el Papa habla esta tarde en la UNESCO sobre exactamente eso.

Aveline, la pieza clave

È possibile un dialogo con i tradizionalisti? Il card. Aveline, figura chiave, traducción de la carta 1418 de Paix Liturgique, del 23 de septiembre, firmada por Christian Marquant. El razonamiento parte de un balance: desde 2013 no ha habido diálogo alguno entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede salvo el administrativo, reducciones al estado laical incluidas, y ha hecho falta la consagración de cuatro obispos para que el superior general fuera recibido un momento por un cardenal. De ahí la pregunta incómoda que el autor deja caer: si la única manera que tienen los tradicionales de ser escuchados por los pastores es la prueba de fuerza. Y añade el dato que precisa lo que contamos ayer: la carta que pedía la misa pontifical y la audiencia se entregó en mano al Papa el 17 de diciembre de 2025, invocando expresamente el deseo que él mismo había expresado en la entrevista con Elise Ann Allen de conocer mejor a los fieles de la liturgia tradicional. La primera petición fue denegada; la segunda sigue sin respuesta.

El nombre propio es el del cardenal Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella, presidente de la Conferencia Episcopal Francesa y organizador de la visita que empieza hoy. Marquant lo considera hombre de confianza del Papa y pieza clave para medir cómo se hará la pacificación litúrgica, y le atribuye una posición que conviene retener porque es la más realista que se ha formulado en cinco años: que la única solución es aceptar de hecho una convivencia, una libertad más informal pero más real que la prevista por Summorum Pontificum. Mientras tanto, los centinelas llevan doscientas sesenta y una semanas rezando delante del arzobispado de París. El Papa aterriza esta mañana en la ciudad.

El Concilio, otra vez

Dos artículos sobre el mismo asunto y desde ángulos distintos. Il cancello aperto: custodia della tradizione e interpretazione del Concilio Vaticano II, en el blog de Sabino Paciolla, sobre hermenéutica conciliar. Vaticano II e l’eclissi di Dio: una critica al Concilio, entrevista en Stilum Curiae sobre el libro de don Pietro Leone. El asunto no se va a cerrar por cansancio. Y en el mismo blog, el Premio Ratzinger a Cavadini presentado como paradoja: sexto medio que recoge la historia en cuatro días.

«Presbíteros: servidores de la comunión»

Spanish conference convenes priests to address their ministry in a more synodal Church. El dato es concreto y conviene tenerlo anotado: la Conferencia Episcopal Española celebra el 30 de noviembre un encuentro nacional titulado «Presbíteros: servidores de la comunión», con arciprestes, vicarios episcopales y delegados del clero, para reflexionar sobre el papel del sacerdote en una Iglesia más sinodal y sobre la llamada corresponsabilidad diferenciada entre las distintas vocaciones. Participan también laicos, y la tarde termina con los asistentes repartidos en grupos para practicar la conversación en el Espíritu, el método empleado en las fases del Sínodo. En paralelo, el cardenal Cobo protagoniza unas jornadas tituladas «La llamada a caminar en sinodalidad: una novedad antigua».

El medio estadounidense lo trata con la hostilidad natural ante semejantes pérdidas de tiempo: el mismo movimiento que en Alemania ha llevado al nuncio a hablar de una Iglesia de comités, y en Milán a Delpini a preguntarse si el camino no será una empresa fallida, llega a España en noviembre mareando con causas perdidas a un envejecido clero diocesano.  Conviene tener hechas las preguntas antes del 30, y la primera es la de Mutsaerts: para qué fuimos bautizados, y qué se espera exactamente de un párroco cuando se le pide corresponsabilidad diferenciada.

Quedarse en mayoría

Lettera / Giudicare? No, accompagnare. E la Chiesa si è adeguata al mondo, carta de Antonio Mignozzetti que Aldo Maria Valli publica en Duc in altum. Responde a lo que Valli escribió el 10 de septiembre sobre la entrevista de Avvenire a la Asociación Teológica Italiana para el Estudio de la Moralidad, donde los nuevos responsables explicaban que ante el suicidio asistido o la identidad transgénero hay que preguntarse qué enfoque ético satisface los «necesidades existenciales», dejar a un lado los extremos opuestos y crear «espacios de libertad». El razonamiento de la carta parte de una expectativa fallida: hace unos años, muchos y también en las alturas, daban por descontado que los católicos quedarían reducidos a un pequeño resto, como los judíos en el exilio, y se habían resignado a que la fidelidad al Evangelio les costara disgustos sin fin en un mundo donde cada deseo se ha convertido en un derecho.

Lo que ocurrió fue otra cosa. Al frente de la Iglesia llegaron personas que no querían ni oír hablar de convertirse en minoría e hicieron cuanto pudieron por seguir siendo mayoría; y como el mundo no iba a adaptarse a la Iglesia, se adaptó la Iglesia al mundo. El sustituto del juicio es el acompañamiento, y con él desaparece la obligación incómoda de poner límites y de llamar a las cosas por su nombre. Es la misma tesis que De Mattei formulaba ayer desde la teología moral, ahora dicha por un lector en cinco párrafos, y con el encuentro sobre Amoris laetitia convocado para el 7 de octubre va a ocupar el otoño entero.

Obedecer no es obedecer al sacerdote

«Gehorsam heißt nicht, dass die Nonne dem Priester zu gehorchen hat». La frase no necesita glosa y el recordatorio es elemental: el voto de obediencia de una religiosa la vincula a su superiora legítima y a la regla de su instituto, no a cualquier sacerdote que se cruce en su camino. Que haya que decirlo en 2026, y en un medio de la Conferencia Episcopal Alemana, indica que en la práctica sigue funcionando lo contrario. Anótese junto al caso Rupnik: las cinco mujeres que esta semana han escrito al Papa eran religiosas de una comunidad, y el mecanismo que describen en sus testimonios es precisamente ese, el de una autoridad espiritual masculina que se presenta como instancia a la que se debe obediencia. La distinción canónica no es teórica; es la primera defensa que tienen.

Otras lecturas

Nos estamos alargando demasiado y nos hemos propuesto ser lo más breves posible, no siempre es fácil. Les aseguramos que si consultan todos los enlaces externos, casi cuarenta, nos da para toda la jornada. Terminamos haciendo  referencia a otras noticias de hoy de merecerían mucho más espacio. Aquí las dejamos:  Preti contro il genocidio, la crónica de Il Fatto sobre la marcha de sacerdotes en Roma por Gaza. Dov’è la menorah? Dal saccheggio di Gerusalemme all’enigma del Vaticano, en Focus, sobre la leyenda más resistente del imaginario vaticano, que conviene leer junto a lo que Di Segni reprochaba a la nota sobre el diálogo. Roma-Pechino: le radici del dialogo tra Vaticano e Cina, en Interris. L’islamo-comunismo vince anche a Berlino y Il dibattito sull’islam: quanto l’accademia è lontana dalla realtà, dos piezas de la Bussola sobre el mismo asunto desde la política y desde la universidad; y In Disney entra il CEO dell’azienda travolta dagli scandali. Y en agenda, el congreso sobre el cardenal Silvestrini. Sin duda un maratón informativo un día más.

Buen viernes.

«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (Lc 9, 20).

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