Martes, fiesta de los santos Arcángeles. El Papa ya en Vaticano y la plaza ha recuperado vida habitual: cuatro días de multitudes francesas y esta mañana el ir y venir de turistas y los sacros palacios recuperando la normalidad. Es el momento en que se ve qué queda de un viaje, porque los titulares ya se han gastado y los expedientes siguen donde estaban.
Traemos la rueda de prensa del avión, que dejó dos frases importantes y una más importante todavía por lo que no dijo; el discurso de Metz sobre Europa; la rectificación de Macron; y lo que ha pasado en Roma mientras nadie miraba, que es bastante. Cerca de cuarenta enlaces externos a disposición de los lectores. buena lectura.
«Prefiero expresarme de otro modo»
En el avión de vuelta, Cyriac Zeller, de I.Media, le preguntó si las víctimas que lo habían recibido en Lourdes habían informado bien al decir que reconoció el carácter sistémico de los abusos en la Iglesia. La respuesta: «personalmente prefiero expresarme de otro modo». Y la reformulación: habló de «algunas organizaciones dentro de la Iglesia que, en determinados momentos, han tenido, si queremos, un sistema abusante».
Las dos frases no dicen lo mismo, y la diferencia no es de estilo. «Sistémico» describe un modo de funcionar; «algunas organizaciones en determinados momentos» describe accidentes localizados. Las siete personas que estuvieron dos horas con él el domingo salieron contando lo primero, y el lunes él corrige a lo segundo desde el pasillo del avión. Súmese la dispensa que firmó en noviembre sobre las víctimas de Chiclayo y el retrato queda completo sin necesidad de adjetivos: reconoce el dolor, recibe a las víctimas, y en el momento de nombrar la causa retrocede un paso.
«No es una expresión auténtica del cristianismo»
Preguntado por Alemania —el declive de la Iglesia y el crecimiento de la extrema derecha—, dijo que ese crecimiento «no representa una expresión auténtica del cristianismo» y opuso al odio y a la división tres palabras del Evangelio: comprensión, compasión, acompañamiento. Es la primera vez que este pontificado se pronuncia así de directamente sobre la cuestión, y lo hace sobre Alemania, no sobre Francia, dos días después de que en la Concordia los precandidatos presentes fueran mayoritariamente de la derecha y de la extrema derecha, los demás ausentes y contrarios. La frase valdrá para muchas cosas; conviene recordar dónde se dijo y a propósito de qué se dijo.
Lo demás del avión
El resto de la rueda de prensa: sobre el gasto militar, «con esos miles de millones de dólares se podrían resolver problemas como el hambre en el mundo, la vivienda, las situaciones de desempleo»; sobre Ucrania y Rusia, que sigue invitando a los líderes «a venir, a sentarse, a dialogar»; y también inteligencia artificial, eutanasia y laicidad, y la emergencia de la vivienda en Europa. Avvenire se queda con que la Iglesia «tiene el deber de hablar». El asunto de la vivienda viene de más atrás y da para más de una rueda de prensa, incluso hizo referencia al caso español ‘maricarmen’ que reconoció que no conocía.
La hemorragia y el antídoto
En Metz, ante el coloquio sobre las raíces europeas de la paz y la unidad, la pregunta que estructura el discurso: «hoy hay que preguntarse si estamos haciendo de verdad esfuerzos creativos para promover la paz mundial, o si simplemente estamos tratando de contener la hemorragia de la guerra». Y la tesis: «el derecho internacional y el multilateralismo constituyen el mejor antídoto contra la voluntad de dominio, que está en el origen de todo conflicto». La Europa de Schuman, dijo, es un continente donde se prefiere dialogar antes que enfrentarse con las armas, y donde los recursos se ponen en común para hacer la guerra «no sólo impensable, sino materialmente imposible».
Il Sole reconoce en el discurso la «inútil matanza» de Benedicto XV, Repubblica se queda con las relaciones entre Estados «cada vez más bárbaras» y Huffington Post con la fórmula «paz y no pacifismo ingenuo» contra «la ilusión del rearme». Il Fatto titula que los esfuerzos creativos por la paz son todos del Vaticano, que es su manera de darle la razón. La crónica de la jornada y el balance del viaje sitúan el discurso donde corresponde: una ciudad marcada por tres guerras y dos nacionalidades.
En el encuentro interreligioso, la fórmula fue que dialogar no disminuye la propia identidad, lo cual es cierto y sigue sin resolver qué se hace cuando las identidades afirman cosas incompatibles. El programa del cuarto día se cumplió sin incidentes, y las imágenes del aeropuerto con los niños, los dibujos y las banderitas fueron el cierre buscado.
Korazym recoge la invitación a tomar ejemplo de Schuman —venerable, con causa abierta— y la frase de despedida, transformar el desierto en oasis. Silere non possum explica por qué fue a Metz y no a Bruselas, y Alessandro Banfi lo lee como la raíz de Europa. Sobre lo mismo, nosotros anotamos que un Papa defendiendo la integración europea en 2026 está defendiendo algo que ya no tiene electorado, y que eso es precisamente lo que hace la defensa interesante.
Macron rectifica
La secuencia, con fechas. En febrero de 2017, en Lyon, el entonces candidato declaró que «no hay una cultura francesa, hay una cultura en Francia y es diversa». En abril de 2021, en una entrevista con la CBS a propósito del pasado colonial, pidió «deconstruir nuestra propia historia», añadiendo en la misma frase «y reconstruir nuestra unidad». El 21 de septiembre de 2026, a pocos días de la llegada del Papa, el Elíseo anunció que el presidente no asistiría a ninguna celebración. Así fue: el 26, en la misa de la Concordia, con ochocientas mil personas según las autoridades y con Le Pen, Bardella, Attal, Philippe y Retailleau en los bancos, el presidente no estaba y su mujer sí.
El 28 por la mañana, el Elíseo rectificó: Macron iría a Metz y asistiría a la misa en la catedral. La prensa francesa lo dio como cambio de última hora. Y aquí hay dos explicaciones enfrentadas, las dos publicadas. La que circula en redes es que lo dobló la magnitud de la acogida. La del propio Elíseo es otra: que el encuentro del 25 fue «muy positivo» —hablaron de inteligencia artificial, Europa, paz y Líbano— y que, según una fuente próxima al presidente, fue el Papa quien hizo saber que deseaba continuar la conversación. Que el Elíseo se haya tomado la molestia de explicar que a su presidente no lo movió una muchedumbre, sino una invitación, dice más que cualquiera de las dos versiones por separado. Hay quien ofrece una tercera clave de lectura.
Los catecúmenos y la escuela
Settimana News trata el catecumenado francés como la confirmación de lo que veníamos contando: no un repunte estadístico sino un cambio de perfil de quien pide el bautismo. Y en el discurso a los obispos hay un punto que casi no se ha citado: que la escuela católica no renuncie a su misión educativa. Dicho en Francia, donde la escuela católica bajo contrato escolariza a dos millones de alumnos y lleva años negociando su margen con el Estado, no es una frase de cortesía. Fides publica la novena entrega de su seguimiento, entre lugares comunes y sorpresas de la gracia.
Un paso fuera de las catacumbas
Stefano Fontana firma el balance más ambicioso del viaje: los católicos franceses han dado «como una salida de las catacumbas a la luz del sol para reivindicar un papel olvidado desde hace tiempo». La tesis es que antes de la visita se limitaban a la fe privada y que después han ocupado el espacio público como católicos y no sólo como ciudadanos: ochenta mil en la vigilia, ciento cincuenta mil en Lourdes, y la defensa de la vida planteada como reconocimiento de la dignidad humana, con la manipulación genética y la maternidad subrogada nombradas.
Fontana no se pasa de optimista, y ahí está lo bueno del artículo: sostiene que la ganancia es simbólica y que sigue encerrada en el marco de la democracia liberal, de modo que la victoria sobre la laicidad francesa no va a producirse. Suscribimos el diagnóstico y añadimos la prueba que lo decidirá: la ley del fin de la vida está aprobada y nada de lo ocurrido estos cuatro días la ha tocado.
Reducida a cuestión de preferencias
La objeción litúrgica al viaje apunta a lo que dijo en Notre-Dame: si se pide poner la comunión con el Sucesor de Pedro «por encima de vuestras sensibilidades personales», el rito antiguo queda reducido a una preferencia, y una preferencia se concede o se retira sin necesidad de argumentar. Es una lectura atendible y ya la anticipábamos el domingo: la reprimenda simétrica de Notre-Dame sirve a los dos bandos porque no compromete a nada. Sigue sin haber una sola decisión escrita sobre un tema de colea desde el inicio de pontificado.
Una esperanza más humana que cristiana
Tercera entrega sobre la Nota del 16 de septiembre por el sexagésimo aniversario de Nostra aetate, y la más dura. Stefano Fontana sostiene que la esperanza del título no es la virtud teologal sino la esperanza humana de una ciudadanía universal y una convivencia pacífica: «más una esperanza humana que una esperanza cristiana». Y señala de dónde arranca el documento —«los cambios geopolíticos, culturales y ecológicos de los últimos años plantean desafíos inéditos»—, para concluir que el lugar teológico de la Nota es la sociología y no la teología.
La consecuencia que apunta es la que tiene precio: si el criterio es la sociedad plural, evangelizar a los miembros de otras religiones pasa a ser teológicamente improcedente, y eso choca con el mandato misionero. Puestas en fila las tres lecturas, el cuadro es completo: nosotros señalamos el 17 lo que la Nota cita y lo que deja fuera, Bertolone enumeró ayer cinco imprecisiones sin discutir el fundamento y Fontana discute el fundamento. Las tres coinciden en el punto que el texto no resuelve, y que es el único que importaba: qué se hace con el anuncio.
Reina desmonta a Tarantelli
Mientras el Papa estaba en Francia, en el Vicariato de Roma se completaba una operación de meses. El 18 de septiembre el cardenal Baldassare Reina firmó un decreto que transfiere al moderador de la curia, monseñor Pier Luigi Stolfi, «en calidad de mi delegado», la administración de bienes, el ámbito jurídico y el servicio de la Secretaría general. A Renato Tarantelli Baccari le quedan el título de vicario general, el sector Centro y la educación.
Conviene la cronología, porque explica el alcance. Tarantelli, abogado antes que sacerdote, ordenado en 2018 a los cuarenta y uno, fue el ejecutor de la reforma diocesana del Papa Francisco de 2023 y en noviembre de 2024 fue hecho obispo y vicario general. El 24 de junio de este año, el motu proprio «Confirma fratres tuos» revisó aquella constitución In Ecclesiarum communione y devolvió al cardenal vicario la autoridad directa que se había concentrado en el vicario general; se publicó en el Bollettino el 30 de junio. El decreto de septiembre es la ejecución práctica de aquello. Dos años desde el nombramiento hasta el vaciado del cargo: en Roma las reformas se deshacen al mismo ritmo al que se hacen, y el título sobrevive a las competencias.
Un rumor sobre Parolin
Il Giornale d’Italia publica que Parolin dejaría la Secretaría de Estado para ser arcipreste de la basílica de San Pedro, con Gallagher en su puesto. Lo titula «rumors» el propio medio, no hay nada en el Bollettino y no lo recoge nadie más. Añadimos el dato que permite medirlo: el arciprestazgo de San Pedro lo ocupa el cardenal Mauro Gambetti desde febrero de 2021, de modo que la operación exigiría mover a tres y no a dos. Lo anotamos por si aparece, no porque aparezca.
Amberes quiere ordenar casados en 2028
El obispo de Amberes, Johan Bonny, vuelve a la carga en la Herder Korrespondenz de octubre: «confío en que hasta el final del proceso sinodal, en el otoño de 2028, pueda encontrarse una regulación adecuada» para ordenar hombres casados. Anunció la intención en marzo, fue a Roma en junio con una carta de respaldo del episcopado belga y ya está formando candidatos con los mismos criterios que a los diáconos permanentes. Lo que interesa es el argumento con que apela al Papa: «como un buen padre, sabe lo que sus hijos necesitan, y eso no es lo mismo en todas partes ni para todos». Es exactamente el principio de diferenciación regional, aplicado al celibato. Y es el mismo principio que los tradicionalistas franceses llevan cinco años pidiendo para la liturgia y no han obtenido. Si vale para ordenar casados en Flandes, cuesta explicar por qué no vale para un misal en Burdeos.
Del proceso no se sabe nada
Cubiertos los mosaicos para la visita, del proceso al ex jesuita no se sabe nada: es el resumen exacto, y es el que importa. La decisión estética la toma un obispo francés en cuatro meses; la penal lleva tres años sin tomarse en Roma. La Stampa vuelve sobre el silencio en la misma semana.
Parolin, la ONU y los cristianos
El texto de la intervención del secretario de Estado en la Asamblea General, leído despacio, pide a los cristianos lo que pedía a los Estados: que no deleguen en procesos automáticos las decisiones que exigen conciencia. Es la misma doctrina de la semana, repetida por cuarta vez.
«No, not yet. I just haven’t had the time»
El cardenal Michael Czerny coordina la Comisión interdicasterial de la Santa Sede sobre inteligencia artificial. Preguntado por Anne McElvoy en el podcast Brussels Playbook Week Ender, durante el WELT AI Summit de Berlín, admitió que todavía no la usa: «no, not yet, I just haven’t had the time». Añadió que está «quite willing and happy to learn» y que considera un «moral duty» usarla personalmente para entender si puede ayudarle en el trabajo.
La comisión se creó en mayo, después de una audiencia del Papa con Czerny el 3 de mayo, reúne a siete organismos —Doctrina de la Fe, Cultura y Educación, Comunicación, las academias pontificias para la Vida, de Ciencias y de Ciencias Sociales— y se reunió por primera vez en junio. El primer año de coordinación recae en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que es el suyo. Entretanto la primera encíclica, presentada el 25 de mayo, está dedicada a la protección de la persona en la época de la inteligencia artificial, y en el Elíseo, ante unos quinientos representantes, el Papa advirtió del riesgo de perder la humanidad en un «paradise of machines».
La confesión es más útil que embarazosa, y el artículo lo ve bien: una ética de la inteligencia artificial sin práctica corre el riesgo de volverse liturgia —palabras solemnes, principios correctos, ninguna comprensión del sistema que se pretende juzgar—. Desde Berlín, Czerny pidió a los políticos europeos y a los obispos que se tomen más en serio los avisos sobre los modelos frontera y sobre la posibilidad de perder el control humano. Añadimos lo que la pieza apunta y que explica la posición entera: la Santa Sede no tiene centros de datos ni laboratorios, no compite en infraestructura, y por eso interviene en el único terreno que le queda, el de la legitimidad. Es un poder lento y difícil de medir, y es el que ha ejercido otras veces.
Con esto van cinco textos sobre la materia en seis días: la Academia de Ciencias el jueves, la Unesco el viernes, Parolin en Naciones Unidas y McElroy en Washington el sábado, y ahora Berlín. Ya no es agenda.
Irlanda del Norte, a dos voces
Los primados católico y anglicano han hecho un llamamiento conjunto en Irlanda del Norte. Que sigan haciéndolos juntos treinta años después de los acuerdos es la noticia; que haga falta hacerlos, también.
Más artículos de hoy
Tres de la Bussola. En Lourdes el Papa tronó contra el aborto y la eutanasia, que es la lectura que nosotros dimos ayer con el texto oficial delante y que conviene contrastar con lo que la prensa francesa tituló. Los menores no acompañados como caballo de Troya de la inmigración clandestina es de los temas en que esta casa no se esconde: el dispositivo de protección del menor se ha convertido en la vía de entrada, y decirlo no es hostilidad hacia los menores sino hacia quien los usa. Y cuando las palabras pretenden preceder a las cosas, sobre el vicio de legislar el vocabulario antes que la realidad.
Dos de Tosatti Monseñor Marian Eleganti sobre los divorciados vueltos a casar y lo que llama el pseudomesianismo del sentimentalismo; y Antonio Romano sobre el sincretismo religioso de la Iglesia sinodal. La segunda va en español y lleva la carga en el subtítulo.
Y vamos terminando con otras lectura. El milagro eucarístico permanente de Siena desde 1730 y las exposiciones inconvenientes en catedral, del mismo entorno. Un obispo de Massachusetts instruye a sus sacerdotes con un borrador que conviene leer entero. El caso Orlandi vuelve a la televisión, en Filorosso, tres días después de que apareciera una tercera investigada. En Perú un escultor levanta una estatua gigante contando los días que faltan, León XIV pide a los líderes políticos soluciones, y en Buenos Aires estrenan Francisco, el musical, que es donde acaban todos los pontificados.
Se cierra el viaje y empieza octubre, que trae consistorio en el aire, el rosario en la gruta vaticana el día uno y un Perú que se prepara con estatua y con el expediente pendiente de Chiclayo. Los sacros palacios vuelven a su horario, y nosotros seguimos contando lo que vemos cada día.
Buen martes.
«Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar» (Jn 1, 51).