La sensación que va cundiendo es que el Vaticano se va convirtiendo en un lugar irrespirable para los católicos. Se van cambiando por la vía de los hechos instituciones y organismos que nacieron con mucho esfuerzo y se han mantenido durante el tiempo para defender y propagar la fe católica. Se nos escapan las razones profundas de este hecho que constatamos, pero alguno tiene que haber. Al común de los mortales solo se nos pide sumisión incondicional al destino que han decidido, que han discernido, las castas privilegiadas que ostentan el poder. El hecho está por doloroso que nos pueda resultar, negarlo u ocultarlo no puede tener otra consecuencia que su crecimiento silencioso. Si nos movemos solamente con criterios mundanos, esos que no gustan al papa Francisco, se entienden estas tácticas, desde la visión sobrenatural y de fe, la única verdadera, estamos en una espiral de locura que se destruirá a sí misma.
Estamos en el fin de un periodo histórico muy concreto que es la consecuencia de las dos terribles guerras mundiales y el tiempo que las continúa. El nivel que se respira en lo que sufrieron estos episodios y su deseo de crear unas condiciones que hagan imposible su regreso está terminando. Las clases dirigentes actuales no hay vivido en propia carne estos desastres y no son capaces, al menos eso parece, de calibrar las consecuencias de sus actos. La historia es maestra, no se repite nunca, pero nos enseña a evitar caminos errados que nos conducen al desastre. El bajo nivel intelectual y moral nos está arrastrando a una falta de valores no solo cristianos, sino humanos, que nos está destruyendo. Es cierto que quedan minorías, muy minorías que lo avisan y lanzan todas las alertas, pero son silenciadas. La gran masa social, como siempre ha sucedido, se dejan arrastrar por las modas sin entrar en un mínimo pensamiento racional.
En el Vaticano se ha buscado siempre la excelencia, se ha intentado fichar a los mejores, hoy no es así y los mejores ya no tienen sitio. Claramente se busca a los dóciles y capaces de acomodarse sin discutir a la voluntad del momento, sin fundamento alguno y variable. Algunos lo llaman el pensamiento fluido, creemos que esto de pensamiento tiene muy poco y solamente queda una estrategia por el poder. Se juega con los sentimientos, con las debilidades, con los pecados, con las limitaciones de los más frágiles para implantar una locura colectiva sin sentido. Nos olvidamos que los grandes dictadores del siglo XX, más conocidos y cercanos a nosotros, pero con paralelos en todas las épocas, han arrastrado a las masas tras de ellos. Basta ver cómo eran recibidos en las ciudades más cultas del mundo, para ver que podemos estar ante otro momento de locuras del que despertaremos cuando falte el pan.
Nos gustaría hablar de otras cosas, hablar del Evangelio, escribir sobre el amor de Dios, sobre la salvación, sobre la grandeza de los sacramentos, en especial de Sacramentum Magnum, por desgracia no queremos, ni podemos ignorar lo que nos rodea porque nos haría vivir en un mundo falso, de ficción, que nada soluciona nada. La ignorancia, sobre todo cuando es vencible, nos conduce a la felicidad de los tontos y los imbéciles, nunca a la santidad que nos lleva hacia la verdadera Sabiduría.
Sabemos que las noticias que ofrecemos cada día tienen el valor que tienen y pasan muy rápido, son lo que son, son síntomas de algo mucho más profundo. Un médico empieza siempre que tiene que valorar a un paciente por los síntomas, desde los más sencillos, temperatura, pulso; hasta las más complejas analíticas. Esto no es la enfermedad, pero sin esto no se puede trabajar. Nosotros ofrecemos cada día los síntomas, algunos, los que nos parecen importantes por aparecer publicados, porque han llamado la atención, sabemos que una visión total y perfecta no la tendremos nunca, pero todo esto nos ayuda a poder perfilar un diagnóstico, lo más preciso posible de la enfermedad.
Las soluciones no se pueden asentar sobre la ignorancia. Los tememos incluso, y no pocos, que no ven ni la enfermedad. Las enfermedades del cuerpo son mucho más fáciles de detectar y tratar que las del alma que suelen ser negadas por el paciente. Los tenemos que ven solo primaveras cuando estamos rodeados de un crudo invierno, muy crudo y largo. No es cosa de ponernos penitentes y flagelarnos por las imbecilidades reinantes, las nuestras y las ajenas, Dios quiere nuestra felicidad, aquí y sobre todo la eterna. Todo es para bien y todo, absolutamente todo, nos ayudará a encontrar la salida de un túnel que por ahora podemos ver como un agujero negro que todo lo destruye. Tenemos mucho, lo tenemos todo, tenemos a Dios y si Él está con nosotros quien estará en contra, esto es lo único que nos debe preocupar. Ese Pan nunca nos falta y lo tenemos al alcance de la mano.
Las noticias de hoy, por desgracia, más de lo mismo. Empezamos por un artículo de Maike Hickson en Life Site News sobre un acuerdo de St. Gallen Mafia que puede haber llevado a la renuncia del Papa Benedicto XVI. La columnista estadounidense Julia Meloni acaba de publicar su esperada, excelente y profundamente investigada historia de la Mafia de St. Gallen, rastrea los eventos del Cónclave de 2005 que llevaron a la elección del Papa Benedicto y tal vez a su posterior renuncia. Los cardenales Lehmann, Kasper, Silvestrini, Danneels, Martini, S.J., Murphy-O’Connor y Hume, estaban entre ellos. Martini era el líder de este grupo y su padrino Rahner, del que tomaban sus ideas: «Las principales iglesias con su propia disciplina, su propia liturgia y su propia herencia espiritual y teológica también podrían formarse en el futuro, por la ‘divina providencia’ , digamos en África, Asia o América del Sur».
Silvestrini toma el mando después de que el cardenal Martini enfermara de Parkinson, desde 2003 en adelante, «había estado cerca de Juan Pablo II durante décadas», y que, por esa época del 2003, «proporcionó ayuda a la mafia»con información de primera mano sobre el deterioro de la salud del pontífice «. Durante el cónclave de 2005, Silvestrini invitó a sus compañeros cardenales de San Gallo a Villa Nazareth en Roma para conspirar contra la elección de Ratzinger, “Según el experto del Vaticano Bernard Lecomte, y más testigos presenciales han visto una conversación en el almuerzo entre Martini y Ratzinger «. Parece que «al menos a un testigo de que Martini trasladó sus votos a Ratzinger, quizás a cambio de una garantía sobre las orientaciones del nuevo pontificado». El Papa Benedicto, sin embargo, luego negaría la existencia de tal acuerdo. Durante el Cónclave, quedó claro que «se concretó una lucha ‘dramática’ entre el grupo Sankt Gallen y los partidarios de Ratzinger». Un memorial anónimo de un cardenal, publicado en 2007 y sospechoso de haber sido escrito por Silvestrini, apoyaba la misma línea: propuso a Jorge Bergoglio como futuro Papa, y agregó: «Este punto es para el futuro, en caso de que el pontificado de Benedicto XVI no debería durar mucho».
Lutero vuelve al Vaticano, nuestra infovaticana nos lo cuenta Lutero vuelve a ser protagonista en el Vaticano. En el Aula Pablo VI una estatua del impulsor de la ruptura definitiva de la Cristiandad aparece en el Vaticano: «Prestad siempre escucha a la melodía de Dios en vuestra vida. Así, de muchas voces se forma un canto. Así es también se forma el ecumenismo, en Alemania y en muchas otras partes del mundo».
Marx, el cardenal, coordinador del Consejo de Economia, tendrá como vice a Charlotte Kreuter-Kirchhof, destaca por sus sonoros cargos políticos, desconocemos si destaca en otras facetas que se presumen necesarias para aconsejar en el gobierno de la iglesia católica.
Campaña que Pro Vita & Famiglia en ciudades italianas, contra la legalización de la eutanasia: «¡Alivia el sufrimiento, no elimines al que sufre como un mosquito!». Los carteles, que han aparecido por toda Roma: «Matar a los que sufren, matar a los ancianos o abandonados, significa perder la humanidad. En cambio, debemos seguir siendo humanos, (…) y por tanto salvaguardar la vida hasta su fin natural, ayudando a los que sufren en lugar de eliminarla como un desperdicio ».
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, se reunirá con el Papa Francisco en el Vaticano el próximo viernes. Una visita que también podría ser preparatoria de un posible viaje del Pontífice a Corea del Norte. El presidente Moon, que es católico, había enviado a Francisco la invitación del líder norcoreano Kim Jong-un y el Papa Francisco se había declarado disponible para el viaje «si se le invitaba oficialmente».
Audiencia concedida por el Papa al presidente de la República Federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier: «Durante las cordiales conversaciones, se discutieron los recientes acontecimientos políticos dentro del país».
«Se parece a un grano de mostaza…»
Buena lectura.