Hay días, hoy es uno de ellos que nos enfrenamos a una masa enorme de información, todo anuncia que estamos ante un otoño en el que no nos faltará el trabajo y nos veremos obligados a hacer horas extras para intentar presentar de forma concisa y completa lo que vemos.
Seguimos con artículos sobre el tratamiento de la información del próximo sínodo, un sínodo ‘cónclave’. Podemos estar ante la reunión más dividida que jamás haya tenido lugar y sometida a censura preventiva. La información que llegue a la prensa internacional y a la opinión pública siempre estará filtrada. Aunque el texto del reglamento interno aún no ha sido publicado, el Vaticano parece ahora orientado hacia la hipótesis de cubrir todos los debates internos con el secreto pontificio. El secreto se referiría no sólo a las opiniones personales expresadas por cada miembro de la cámara, impidiendo a los individuos la libertad de expresión, que sería un derecho universalmente reconocido, sino también al resultado de las votaciones al final de las discusiones. Las indicaciones del Papa Francisco son muy precisas: «En cuanto al secreto, hay un departamento dirigido por Paolo Ruffini, que está aquí y que emitirá comunicados de prensa sobre los avances del Sínodo. La comisión tiene la difícil tarea de decir: hoy la reflexión va en tal o cual dirección, y de transmitir el espíritu eclesial, y no el espíritu político».
Seguimos con la guerra de las prelaturas personales. No ha salido, por ahora, la prelatura personal de los ‘lefebrianos’ que se daba por hecha en el año de la misericordia. Es molesto que el Opus Dei sea la única y ahora vemos otro intento de “Prelatura personal” para los inmigrantes filipinos. Filipinas ostenta el récord mundial con más de 13 millones de emigrantes, los llamados «trabajadores filipinos de ultramar», que representan más del 10% de la población nacional residente en el extranjero. “La tarea y responsabilidad de la Prelatura sería dar asistencia espiritual y pastoral a estos migrantes”.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín, Mao Ning, afirmó que el cardenal Zuppi, enviado especial del Papa para la misión de paz en Ucrania, se reunirá en China con Li Hui, representante especial del gobierno chino para los asuntos euroasiáticos. «Sobre la cuestión de Ucrania, China siempre está comprometida con la promoción de la paz y las conversaciones y estamos dispuestos a trabajar junto con todas las partes para seguir desempeñando un papel constructivo en la promoción de la reducción de las tensiones». El nivel no es tan alto como se nos había anunciado y podría confirmar la idea, ya probada con la violación sistemática del Acuerdo provisional sobre el nombramiento de obispos, de que las autoridades chinas no están muy interesadas en tener buenas relaciones con la Santa Sede.
El caso Strickland vuelve a ser noticia por su último mensaje a los fieles: «En este momento de gran agitación en la Iglesia y en el mundo, debo hablaros con corazón de padre para advertiros de los males que nos amenazan y para aseguraros la alegría y la esperanza que siempre tenemos en nuestro Señor. Jesucristo». «Como su padre espiritual, considero importante reiterar las siguientes verdades fundamentales que siempre han sido entendidas por la Iglesia y enfatizar que la Iglesia no existe para redefinir las cuestiones de fe, sino para salvaguardar el depósito de la fe tal como nos ha sido entregado hasta nosotros por el mismo Señor a través de los apóstoles, santos y mártires». «En las próximas semanas y meses, muchas de estas verdades serán examinadas como parte del Sínodo sobre la Sinodalidad. Debemos aferrarnos a estas verdades y ser cautelosos ante cualquier intento de presentar una alternativa al Evangelio de Jesucristo, o de impulsar una fe que hable de diálogo y hermandad, buscando eliminar la paternidad de Dios».
El Papa Francisco se reunió el sábado con Prevost, del Dicasterio para los Obispos del Vaticano, y con Pierre, nuncio apostólico en los Estados Unidos, para discutir la renuncia de Strickland. «La situación del obispo Strickland está en la agenda, y se espera que el Santo Padre solicite su renuncia; esa será sin duda la recomendación que se le hará». “El funcionario anticipó que es poco probable que el Papa decida deponer a Strickland como obispo de su diócesis, un acto canónicamente raro, pero le dijo a The Pillar que se recomendaría al Papa Francisco que alentara al obispo a dimitir”. “Dependiendo de cómo responda el obispo, la fuerza de este estímulo podría aumentar”.
En Suiza, pequeño país con menos de cinco millones de católicos y seis diócesis dependientes directamente de Roma y dos abadías territoriales, siguen los problemas. Ya comentamos la existencia de una «líder parroquial» en lugar del párroco. Si entramos en la página web de la parroquia de San Francisco Riehen, en el cantón suizo de Basilea, no tiene sentido buscar al párroco, hay una señora, Dorothee Becker, administradora parroquial. La Becker es una de las cofundadoras de la Iniciativa Junia , una organización que tiene como objetivo garantizar que «mujeres y hombres sean ordenados para el ministerio sacerdotal, independientemente de su género y estilo de vida» con el objetivo de «modificar las condiciones de admisión al ministerio sacerdotal».
Jean Scarcella, abad de San Mauricio y miembro de la Conferencia Episcopal Suiza ha anunciado que está siendo investigado en el marco de la investigación en curso por parte de Roma sobre presuntos abusos: «La investigación también se refiere a una acusación formulada contra mí. Aseguré a Mons. Bonnemain mi plena colaboración. Para garantizar la independencia de la investigación, he decidido, de acuerdo con el Consejo de la Abadía y el Presidente de la Conferencia Episcopal Suiza, suspender mi función como abad de Saint-Maurice hasta el final de la investigación preliminar».
En el microestado de Andorra, se está produciendo un enorme dilema ético y político sobre la posible despenalización del aborto. El debate en curso sobre la despenalización afecta de cerca a la actual Constitución mantiene vivo un sistema único en el mundo, que se remonta a 1278, con dos copríncipes, el obispo de Urgell y el Presidente de la República Francesa. En la Unión Europea sólo hay un país donde el aborto está prohibido en todas sus formas -Malta-, así como el Principado de Andorra donde la prohibición se aplica en todos los casos, incluidos los casos de violación, malformación del feto o riesgo de la mujer. En el Código Penal aprobado en 2005, el aborto figura entre los delitos «contra la vida humana prenatal» y distingue tres casos: no consentido, consentido e imprudente, previendo diversas penas, que pueden llegar hasta el arresto de la mujer. El obispo de Urgel ha amenazado repetidamente con dimitir de su cargo, provocando así una crisis institucional en el caso de que el Consejo General aprobara algún día una posible despenalización.
Una treintena de exconsagrados y exmiembros del Regnum Christi -la rama femenina de los Legionarios de Cristo- de Chile y Argentina definen como «un infierno» la dramática experiencia vivida. Presentan una demanda civil contra los Legionarios de Cristo para denunciar los abusos de poder, de conciencia y abusos sexuales sufridos por ellos.
El Vaticano ya no sabe qué hacer para sanear sus complicadas cuentas, que por mucho que se adornen, se salvan vendiendo patrimonio. Se abre otro edificio, muy bien situado, al turismo, el Palacio de la Cancillería. Con el tiempo, sus funciones han cambiado: residencia del cardenal que la hizo construir, Raffaele Riario, sobrino de Sixto IV, luego sede de la Cancillería Apostólica, hoy Penitenciaría Apostólica, Signatura Apostólica y Rota Romana. El palacio incluye la basílica de San Lorenzo in Damaso, que data del Papa Dámaso I, en los últimos veinte años del siglo IV, una de las más antiguas de Roma.
El próximo prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el amigo Tucho, va sobrado y ha advertido que los obispos -tanto los «progresistas» como los de «grupos tradicionalistas»- que creen tener un «don especial del Espíritu Santo para juzgar la doctrina del Santo Padre» «Están en el camino de la «herejía» y del «cisma». “No tengo este carisma, ni usted, ni el cardenal Burke. Hoy sólo lo tiene el Papa Francisco”.
Ya ha salido en muchos medios, hoy Tosati nos trae la noticia de que en un artículo publicado por el Instituto Gatestone y The Exposé : “No hay ninguna emergencia climática. Por tanto, no hay motivo para el pánico y la alarma. Nos oponemos firmemente a la política dañina y poco realista de cero emisiones de CO2 propuesta para 2050″. Más de 1.600 científicos, entre ellos dos ganadores del Premio Nobel, han firmado una declaración que dice que “no existe, no hay emergencia climática». “Creer en los resultados de un modelo climático significa creer en lo que los creadores del modelo pusieron en él. Éste es precisamente el problema del debate climático actual, en el que los modelos climáticos son fundamentales. La ciencia del clima ha degenerado en una discusión basada en creencias, no en una ciencia autocrítica sólida». “El registro geológico revela que el clima de la Tierra ha variado desde que existió el planeta, con fases naturales frías y cálidas. La Pequeña Edad del Hielo no terminó hasta 1850. Por lo tanto, no sorprende que ahora estemos experimentando un período de calentamiento”. No estaría de más que el Papa Francisco, o sus amanuenses, hablarán con alguno de los 1.600 antes de pretender imponernos dogmas nuevos, tanto más cuanto son dogmas civiles y sin fundamento alguno.
Publicación de Massimo Borghesi, «La disidencia católica. La reacción al Papa Francisco» es la tercera de una trilogía que el autor ha dedicado al Papa durante los últimos años. Los otros dos se titularon Jorge Mario Bergoglio. Una biografía intelectual. Dialéctica y misticismo y Francesco. La iglesia entre la ideología teocon y el “hospital de campaña”. Analiza los motivos del disenso católico hacia Roma, se divide en cinco partes: «Los conservadores contra el Papa», «El enemigo necesario: el Islam», «El Papa, la Iglesia, la secularización», «La biografía intelectual de Jorge Mario Bergoglio”, “Interlocutores, maestros, testigos”. «El Papa Bergoglio ha atraído sobre sí la aversión sistemática de personalidades y grupos, dentro y fuera de la Iglesia, que ven en él al peligroso desestabilizador del orden eclesial y económico-social. Como reconoce uno de sus críticos más acérrimos, el vaticanista Aldo Maria Valli».
Viganò nos ofrece un interesante artículo sobre el «Aborto: “Sacramento” de Satanás». «No lo llames aborto: llámalo “salud reproductiva” e “interrupción del embarazo”. Es la obligación que impone la corrección política con su nuevo lenguaje orwelliano». «Muerte. Sólo muerte. Muerte antes del nacimiento. Muerte durante la vida. Morir antes de morir de forma natural. Es significativo que quienes están a favor de la muerte de inocentes (niños, enfermos, ancianos) estén en contra de la pena de muerte. Podemos ser considerados indignos de vivir porque somos pobres, porque somos viejos, porque no somos cuestionados por personas que están de acuerdo con nosotros; Sin embargo, si se masacra a personas o se cometen crímenes horrendos, la pena capital se considera una barbarie». «El aborto es un acto de adoración a Satanás. Es un sacrificio humano ofrecido a los demonios, como afirman con orgullo los mismos seguidores de la “Iglesia de Satán”, quienes en los estados americanos donde el aborto está prohibido, indican que pueden utilizar fetos abortados en sus ritos infernales».
Un artículo de hoy nos recuerda que el 6 de agosto de 1993 se publicó la encíclica Veritatis Splendor del Papa Juan Pablo II. «En 2023, pues, se cumplen 30 años de su divulgación, pero lamentablemente en el mundo católico este importante aniversario se ha caracterizado por un triste silencio. Sin embargo, hoy más que nunca es fundamental redescubrir la enseñanza moral de esta encíclica, especialmente a la luz del Magisterio perenne de la Iglesia, también a través de la voz de aquellos Doctores que tan admirablemente la han estudiado y enseñado: no podemos dejar de mencionar, en el contexto moral, la autoridad indiscutible de Santo Tomás de Aquino y de San Alfonso María de Ligorio, ampliamente retomada por el Pontífice».
El Papa abre la encíclica definiendo principalmente su contenido afirmando que es necesario reiterar la enseñanza moral de la Iglesia, ya que nos enfrentamos a » un cuestionamiento global y sistemático de la herencia moral, basado en determinadas concepciones antropológicas y éticas». En su raíz reside la influencia más o menos oculta de corrientes de pensamiento que terminan por erradicar la libertad humana de su relación esencial y constitutiva con la verdad » . El Papa continuó afirmando que de esta manera «se rechaza la doctrina tradicional sobre el derecho natural, sobre la universalidad y validez permanente de sus preceptos; algunas enseñanzas morales de la Iglesia se consideran simplemente inaceptables; Se cree que el propio Magisterio sólo puede intervenir en cuestiones morales para «exhortar a las conciencias» y «proponer valores», que luego cada individuo inspirará independientemente sus decisiones y elecciones en la vida» . Además, «se ha difundido una opinión que separa fe y moralidad, como si la pertenencia a la Iglesia estuviera determinada únicamente por la fe y debiera tolerarse una pluralidad de opiniones morales subjetivas».
Terminamos con un texto del discurso que Joseph Ratzinger, entonces cardenal, tres días antes de la destrucción de las Torres Gemelas. En el texto queda claro que el cardenal Ratzinger era consciente de la cuestión de los programas globalistas de reducción de la población, con la expresión » numerus clausus » y del ascenso del género, cuyo alcance ya entonces las mentes católicas lúcidas podían ver. «Hoy nos encontramos en una segunda Ilustración, que no sólo ha dejado atrás el » Deus sive natura «, sino que también ha expuesto la ideología marxista de la esperanza como irracional y en su lugar ha postulado un objetivo racional del futuro, que lleva el título del nuevo orden mundial y debe convertirse ahora, a su vez, en la norma ética esencial. Lo que queda en común con el marxismo es la idea evolutiva de un mundo nacido de un caso irracional y de sus reglas internas, que por tanto – a diferencia de lo que predecía la antigua idea de naturaleza – no puede contener en sí misma ninguna indicación ética». «¿Pero un orden mundial con estos fundamentos no se convertirá realmente en una utopía de terror?, ¿No necesita Europa, no necesita el mundo, elementos correctores y partir de su gran tradición y de las grandes tradiciones éticas de la humanidad?».
«…así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».
Buena lectura