Obispo Ramón Castro Castro llama a construir el Reino “aquí y ahora” ante la crisis nacional

Obispos invocan a Cristo Rey en un México marcado por la violencia y la injusticia

Obispo Ramón Castro Castro llama a construir el Reino “aquí y ahora” ante la crisis nacional
Signature: 4WirzOv6SvzP1mR5RpsM6mKs+xJXVBYF4X8fg+1fGeggy1yYUTvAkNegdnGnFBU5llSkLiwYN9RZSLgBBQlcei7d2CgnOMvDWRpLFLIkHWFEB5T3m0QSr33py3bK8a7VNlftzrw04wpr9e7z/ms0GUlg+kZlxMQ3GVtTSIlJ3pznjocrUtSrJI3l98mOwl1UTV2/cBJH8A3zb268IHYuwWUL541OADKJygicUztHNsNAmO5bvvizzERDqxIHdHpnAfEVpJjEhXB+0oz6QZg+a/R9XvCiWiUSfEyZ/bj/bkjHMHb13GrUAdSBL4XA8hDyU4cbfng41wrvgF8l5DIaECQ2vxNZhq7OGvNjYStfCeQplHxddqF5F1/bHSVjFpGjMxllZYgtginPK2TIWEChxAD1ASlLs6RJHQfX2rk85A2amh1apJvBb49Eni/4NiycAUJfBftj25PJLhenkvaap80oWlTklFowISDT3goWKYE=

La Conferencia del Episcopado Mexicano -CEM- ha puesto a disposición de las diócesis, parroquias y fieles el capítulo 37 de su serie catequética Venga a Nosotros Tu Reino, titulado “El Reino Ya Está Entre Nosotros”. Predicado por Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la CEM, la catequesis se difunde a través del canal oficial de la CEM en YouTube y reproduce íntegramente la predicación del prelado.

En un tono esperanzador y a la vez exigente, Castro Castro recuerda que, cuando Jesús habla del Reino de Dios, no se refiere solo a una realidad futura. “El reino de Dios ya está entre ustedes”, afirma con claridad. Se trata de “una presencia viva que transforma el corazón y la historia”. El Reino se hace visible “cada vez que se ama, se perdona, se sirve y se construye justicia”. No siempre aparece en los grandes acontecimientos, sino “en los gestos sencillos y fieles de cada día”.

En el contexto mexicano, el prelado señala que el Reino se manifiesta concretamente en quienes “buscan la verdad, acompañan a las víctimas, cuidan la vida, defienden la dignidad y trabajan por la paz”. Son “signos silenciosos, pero poderosos de que Dios sigue actuando”. El mensaje adquiere especial relevancia en un país que acumula decenas de miles de homicidios dolosos en lo que va del sexenio, miles de desaparecidos y una persistente erosión institucional denunciada recientemente por la propia CEM, que ha alertado sobre la “lenta erosión de las instituciones”, la infiltración del crimen organizado y la impunidad que corroe la esperanza nacional.

Esta entrega continúa prácticamente un ciclo de 38 catequesis semanales lanzadas en julio de 2025 con motivo del centenario de la encíclica Quas Primas de Pío XI (1925), que instituyó la solemnidad de Cristo Rey del Universo. La iniciativa también conmemora el legado de la Cristiada (1926-1929), cuando miles de mexicanos gritaron “¡Viva Cristo Rey!” frente a la persecución religiosa del Estado. Lejos de ser una evocación meramente histórica, la serie busca actualizar el mensaje de Quas Primas, el reinado de Cristo no es un asunto privado ni meramente escatológico, sino una propuesta social y política que interpela la realidad presente.

Este camino catequético nos ha recordado que el reino no es sólo un tema de acción, sino una tarea compartida”, subraya el obispo. Los fieles no caminan solos: “Cristo camina con su Iglesia y nos envía al mundo como testigos de esperanza”. El Reino avanza “cuando la fe se traduce en compromiso y cuando la oración se convierte en acción”. Por eso, la CEM invita a los católicos a ser “colaboradores de Dios en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria”.

El propósito central de toda la serie ha sido precisamente éste, recuperar la doctrina social del reinado de Cristo para aplicarla a la “crisis civilizatoria” que vive México. En un momento en que la violencia del crimen organizado, la corrupción y la desigualdad siguen lacerando el tejido social —como han denunciado reiteradamente los obispos en mensajes recientes sobre paz y reconciliación—, las catequesis llaman a pasar de la devoción a la transformación concreta. No se trata de esperar pasivamente un Reino futuro, sino de hacerlo presente hoy en los barrios, las familias, las instituciones y la vida pública.

Castro Castro concluye encomendando el camino a María de Guadalupe, “que acompaña a su pueblo y nos enseña siempre a su Hijo”. Con ella, los católicos mexicanos aprenden “a decir sí al proyecto de Dios”. Y lanza un llamado final: “Que fortalecidos por la fe, sigamos trabajando con alegría hasta que el reino de Dios se manifieste plenamente. Venga a nosotros tu reino”.

 

Ayuda a Infovaticana a seguir informando