Que es posible haya hecho bastantes más méritos para se suspendido que el sacerdote en cuestión.
Y no deja de ser curioso, y apestoso, que en esta Iglesia de hoy los que tienen mas papeletas para llevarse la bronca de unos obispos lamentables son los buenos sacerdotes.
Y una suspensión a divinis es una bronca muy seria.
¿Nos ponemos a enumerar casos que la tendrían más que merecida y que ni la han visto ni la verán?