
Y sigo pensando que el Opus está llevando bastante bien está arremetida contra él.
Tontos no son. Disimulados, lo que haga falta. Y muchos años bastante más.
Pienso que el obispo de Barbastro-Monzón, motu propio o teledirigido, no cálculó bien el berenjenal en el que se metía. Y ahora parece recoger algunas velas. También pienso que, motu propio o teledirigido, la esgorció. Posiblemente sin remedio para su pontificado. Cuesta trabajo creer que semejante historia no le deje tocadísimo.