
Y a pasos acelerados.
A lo que ha llevado una Iglesia absurda y suicida.
Ahora les toca hacer de enterradores del cadáver que se empeñaron en lograr.
Pues que ustedes lo entierren bien. Es obra suya.

Y a pasos acelerados.
A lo que ha llevado una Iglesia absurda y suicida.
Ahora les toca hacer de enterradores del cadáver que se empeñaron en lograr.
Pues que ustedes lo entierren bien. Es obra suya.
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