Algunos pensarán que sí.
Y que ya era hora.
Torreciudad sin el Opus es cierre seguro. No tiene la menor posibilidad de subsistir.
Y al obispo de Barbastro habría que echarle por el inmenso descalabro que habría causado a la diócesis por una desdichadísina ocurrencia sin sentido como autor o como ejecutor. La ignominia le iba a acompañar hasta la tumba.
Si el Comisario le da la razón al Opus Dei también por vergüenza el obispo tendría que dejar Barbastro. Pero mandándole a una diócesis que no sea compllcada pues ya se ve que da para muy poco. Es un caso de libro de insuficiencia mitral.