
Afortunada expresión de Specola.
Una más.
«Mañana lluviosa en la ciudad eterna teñida de tonos grises. Estos días hacen que la protección del columnato del Bernini se haga necesaria, es una experiencia maravillosa pasear protegido por las inmensas columnas rodeado de tanta belleza. La plaza está vacía, es su estado natural en este final de pontificado»
Y no es Specola, ni yo, quienes vaciamos la plaza.
Una vez más, arrojar la cara, importa, que el espejo no hay por qué.