A mí nunca me gustó la mujer del rey de España. Aunque me parezca bastante menos mala que la mujer del presidente del Gobierno. Siempre me pareció estúpida y suicida su ostentación, profesada o atribuida, de ateísmo o de estar al margen de la Iglesia católica. Pudiera ser que en un futuro necesitara unos votos que es absurdo enajenárselos sin que de ello pueda obtener el menor beneficio.
Pero también he de decir que en la mañana de hoy y con el Papa se manifestó varias veces como un reina católica.
Lo que me parece muy bien si responde a una conversión. Y si se debe a que, aun pensando lo mismo, decidió evitar actos que la enfrenten a la religión pues también me parece merecedor de alabanza aunque el motivo no esté en el cambio de sus sentimientos sino solo en el deseo de no perjudicar a la monarquía con estúpidas ostentaciones que no tiene el menor sentido realizar.
También he de decir que el recibimiento al Pontífice me pareció excelente y solemnísimo. Seguramente León XIV no tendrá en ningún otro lugar acto semejante