La gobernadora electa de Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms, anunció este viernes que trabajará para derogar las restricciones al aborto vigentes en el estado, y en particular la ley que lo prohíbe a partir de las seis semanas de embarazo. Lo dijo ante los periodistas en los escalones del Capitolio de Georgia, en Atlanta, tres días después de imponerse en las elecciones al candidato republicano Rick Jackson, según publica The Atlanta Journal-Constitution.
Bottoms explicó que consultará con los líderes de la Cámara de Representantes y del Senado y que impulsará los cambios en cuanto sea posible. «Si vemos un camino para hacer algo al respecto en esta sesión, aprovecharemos esa oportunidad», afirmó. Y añadió una advertencia: «Puede que no sea esta sesión. Si no lo es, aprovecharemos la primera oportunidad que tengamos». La sesión legislativa comienza en enero.
Una ley de 2019 en vigor desde 2022
La norma en cuestión es la House Bill 481, aprobada en 2019 y firmada por el gobernador republicano Brian Kemp, a quien Bottoms sucederá. Prohíbe el aborto una vez detectada la actividad cardíaca del niño, algo que puede ocurrir hacia las seis semanas de gestación. Entró en vigor en 2022, después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara la sentencia Roe contra Wade, que había impuesto el aborto legal en todo el país.
Durante la campaña, la demócrata prometió restaurar los criterios vigentes antes de esa anulación y calificó la ley de «cuestión de vida o muerte». Su rival, Jackson, defendía la norma tal como está redactada, con sus excepciones para casos de violación, incesto y riesgo para la vida de la madre.
La mayoría republicana del Senado, el obstáculo
El resultado electoral ha cambiado el equilibrio en el Legislativo, aunque no lo suficiente para garantizar la derogación. Los demócratas recuperaron la mayoría en la Cámara de Representantes tras derrotar a trece republicanos en ejercicio. En el Senado, los republicanos conservan una mayoría estrecha, si bien los demócratas desbancaron a tres de sus senadores, entre ellos Ed Setzler, patrocinador de la ley de 2019.
Para sacar adelante cambios de calado, los demócratas necesitarían convencer al menos a dos senadores republicanos moderados. Esa aritmética explica la cautela de Bottoms sobre el calendario, que contrasta con la firmeza de su compromiso de fondo.
La promesa de la futura gobernadora se suma al giro abortista que han dejado las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, en las que los votantes de Virginia aprobaron además en referéndum la inclusión del aborto en la Constitución del estado.