El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha hecho público este jueves el tema que León XIV ha elegido para la XXXV Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará el 11 de febrero de 2027, memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes. El título es «Lo bajaron en la camilla delante de Jesús» (cf. Lc 5, 19): «El papel de la comunidad en el cuidado de cada persona», según el comunicado difundido por el dicasterio.
La Jornada cumplirá así treinta y cinco años desde que san Juan Pablo II la instituyera, y como es habitual el Papa dirigirá un mensaje con ese motivo. El lema remite al pasaje evangélico de la curación de un paralítico en Cafarnaúm, a quien unos hombres, impedidos por la multitud para llegar hasta el Maestro, bajaron en su camilla desde el techo, abriendo un hueco, para colocarlo ante Cristo.
Una comunidad que lleva al enfermo hasta Cristo
El comunicado presenta esa escena como ejemplo de una comunidad que se organiza para llevar a quien sufre «hasta las fuentes de la curación física y espiritual». A partir de ella, el dicasterio recuerda que la vocación cristiana hunde sus raíces en el Bautismo y en el mandamiento del amor recíproco: «ama a tu prójimo, cuida de él».
En este sentido, el texto subraya que, a semejanza de los amigos del paralítico, las parroquias y las comunidades cristianas «están llamadas a hacerse cargo de quienes están solos, son ancianos o sufren», con el fin de crear espacios de cercanía y esperanza. El dicasterio añade que esa responsabilidad corresponde también a la sociedad civil, junto con las comunidades cristianas, ante las vulnerabilidades y el sufrimiento de las personas.
La edición anterior, centrada en el samaritano
La Jornada de 2026 tuvo como lema «La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro». El nuevo tema desplaza el acento de la actitud de quien se acerca al herido hacia la dimensión comunitaria de la atención, en la que cada fiel y cada grupo participan en el cuidado de los más frágiles.
La fecha elegida, la memoria de Nuestra Señora de Lourdes, mantiene el vínculo tradicional de la Jornada con el santuario mariano francés, donde acuden cada año numerosos enfermos y peregrinos. Con el anuncio del tema comienza la preparación del mensaje del Papa, que se dará a conocer antes de la celebración.