La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y el CEU confirmaron este sábado la muerte de Carlos Ortiz Sanchidrían, director del Área de Colegios CEU, en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) ocurrido el pasado miércoles 28 de octubre. Ortiz, propagandista, viajaba a Sevilla por motivos de trabajo en uno de los trenes siniestrados, según informó El Debate.
En un comunicado conjunto, ambas instituciones expresaron su pésame con unas palabras que abren el texto: «Hay momentos en los que las palabras resultan insuficientes». Añadieron que «Carlos era una persona muy querida, entregada a su vocación educativa» y dirigieron su cariño a su mujer, Mónica, a su familia y a la comunidad educativa del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro, que él dirigía.
El comunicado concluye con una referencia a la fe: «Nuestra fe no nos evita el dolor, pero nos permite vivirlo desde la esperanza». La ACdP y el CEU agradecieron, además, «todas las muestras de preocupación y cariño recibidas» en los últimos días y pidieron unirse en oración por el fallecido.
Una trayectoria dedicada a la educación
Licenciado en Filología Hispánica, Ortiz comenzó su andadura en el CEU en 2008 como profesor de Lengua Castellana, Latín y Literatura en el Colegio CEU San Pablo Montepríncipe. En 2015 pasó a ser director de Estudios del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro y en 2019 asumió la dirección de ese centro, antes de ponerse al frente del Área de Colegios CEU.
Era además miembro de la Junta Directiva Nacional de CECE y dirigía el Máster en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato de la Universidad CEU San Pablo. El Debate lo describe como un hombre de profunda fe cristiana y especial devoción a la Virgen María, «bueno, cercano y trabajador incansable».
El director general, herido en el mismo accidente
En el mismo siniestro resultó herido Javier Tello, director general del CEU y también propagandista, que viajaba en el mismo tren y, según El Debate, «evoluciona favorablemente».
La noticia de la muerte de Ortiz pone fin a varios días de espera para la comunidad educativa del CEU, que había seguido con preocupación la evolución de ambos directivos desde el accidente.