Enoch Burke confronta al primado anglicano de Irlanda por su silencio ante su encarcelamiento

El profesor irlandés encarcelado más de 700 días por negarse a usar pronombres «trans» se encaró con el primado de la Iglesia de Irlanda a las puertas de su catedral.

Enoch Burke confronta al primado anglicano de Irlanda por su silencio ante su encarcelamiento
Enoch Burke, profesor irlandés perseguido por negarse a usar pronombres trans en el colegio

El profesor irlandés Enoch Burke, que ha pasado más de 700 días en prisión en el marco de su enfrentamiento judicial con el colegio del que fue expulsado tras negarse a utilizar un nombre y unos pronombres elegidos por un alumno transgénero, se presentó este jueves 29 de octubre en la catedral de Armagh para exigir explicaciones al arzobispo John McDowell, primado anglicano de toda Irlanda.

Burke difundió en su cuenta de X un vídeo del encuentro, en el que reprocha al arzobispo haber guardado silencio durante su encarcelamiento. El profesor sostiene que McDowell, vinculado como patrono a Wilson’s Hospital School, el centro educativo de la Iglesia de Irlanda donde trabajaba, ha incumplido su responsabilidad de defender las enseñanzas cristianas.

«He languidecido en una celda por defender el espíritu de la Iglesia de Irlanda y por negarme a abandonar la verdad de las Escrituras. ¿Qué tiene que decir, arzobispo?», le preguntó.

El episodio se produjo el mismo día en que el Tribunal Superior de Irlanda modificó las restricciones judiciales impuestas al profesor y le prohibió acercarse a menos de 100 metros del colegio.

Burke acusa al arzobispo de guardar silencio ante la imposición de la ideología de género

Según el relato difundido por el propio Burke, el encuentro comenzó cuando se dirigió a McDowell para preguntarle por qué no había intervenido públicamente en su defensa.

El profesor recordó que su conflicto con Wilson’s Hospital School comenzó en 2022, cuando el centro pidió a los docentes que utilizaran un nuevo nombre y el pronombre neutro inglés they para referirse a un alumno.

Burke se negó a cumplir aquella indicación por considerar que contradecía sus convicciones cristianas sobre la diferencia entre el hombre y la mujer. Posteriormente fue suspendido y comenzó un prolongado enfrentamiento judicial con el colegio.

Durante su encuentro con McDowell, el profesor insistió en que las enseñanzas de la Iglesia de Irlanda reconocen la distinción entre ambos sexos.

«La doctrina que usted ha jurado defender es hombre y mujer, varón y hembra», le reprochó.

También acusó al arzobispo de permanecer callado mientras, según su denuncia, se promueve la afirmación de la identidad transgénero en los centros educativos vinculados a su confesión.

«Está en silencio, sus labios están sellados», afirmó Burke.

McDowell se retiró a su residencia sin responder a las preguntas

En el vídeo difundido por el profesor, el arzobispo aparece intentando continuar su camino mientras Burke le dirige sucesivas preguntas.

Según el relato de este último, McDowell respondió que estaba «ocupándose de sus asuntos legítimos» y se dirigió hacia su residencia, conocida como See House, situada junto a la catedral de Armagh.

El deán de la catedral acompañó al arzobispo durante el encuentro e intervino mientras Burke continuaba reclamando explicaciones.

«Mírenlo, sus labios están callados; esto es lo que hace y con lo que se sale con la suya mientras esto se promueve en todas las escuelas, en Wilson’s Hospital School», declaró el profesor.

Antes de que McDowell entrara en la residencia, Burke añadió: «No se saldrá con la suya, arzobispo McDowell».

El profesor responsabiliza al primado anglicano de no haber intervenido en un conflicto que, a su juicio, afecta directamente a la identidad cristiana de los colegios de la Iglesia de Irlanda.

No consta en la información disponible una respuesta pública del arzobispo a las acusaciones formuladas durante este encuentro.

La Justicia prohíbe a Burke acercarse a menos de 100 metros del colegio

La confrontación de Armagh coincidió con una nueva decisión judicial sobre el caso.

Según informó la radiotelevisión pública irlandesa RTÉ, el juez Brian Cregan, del Tribunal Superior de Irlanda, modificó este jueves la orden que impide a Burke acceder a Wilson’s Hospital School.

La nueva disposición establece que el profesor no puede situarse a menos de 100 metros del centro educativo y contempla su posible arresto si incumple la restricción.

El magistrado también abordó las sanciones económicas acumuladas por Burke, que ascienden a 208.268 euros, y le concedió un plazo de 21 días para presentar una declaración de sus ingresos y bienes.

Estas multas están relacionadas con los reiterados incumplimientos de las órdenes judiciales que le impedían acceder al colegio.

Aunque el origen del enfrentamiento se encuentra en su negativa a utilizar el nombre y los pronombres solicitados para un alumno, los sucesivos encarcelamientos de Burke se han producido por desacato a las órdenes judiciales dictadas durante el litigio.

El profesor fue despedido del centro educativo y ha mantenido desde entonces su oposición a las decisiones adoptadas por el colegio y los tribunales.

Más de 700 días de prisión y multas superiores a 208.000 euros

El caso de Enoch Burke se ha prolongado durante más de cuatro años y ha dado lugar a numerosas actuaciones judiciales.

El pasado julio se informó de que el profesor había acumulado más de 700 días de cárcel y multas superiores a 208.000 euros, mientras continuaba defendiendo que su negativa a utilizar los pronombres solicitados respondía a sus convicciones religiosas.

El conflicto también ha afectado a otros miembros de su familia. En abril, su madre y su hermana fueron condenadas a dos semanas de prisión por desacato en el marco de las actuaciones relacionadas con el caso.

Burke mantiene que su actuación responde a la defensa de las Escrituras y de las enseñanzas cristianas sobre el hombre y la mujer. Por su parte, las resoluciones judiciales se han centrado en el incumplimiento de las órdenes dictadas para impedir su presencia en el colegio.

La nueva restricción de 100 metros y la obligación de declarar su situación económica mantienen abierto el enfrentamiento judicial, mientras Burke continúa reclamando públicamente el respaldo de las autoridades de la Iglesia de Irlanda.

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