Nuevos testimonios sobre la posible manifestación eucarística en Guatemala, tres meses después del suceso

Nuevos testimonios sobre la posible manifestación eucarística en Guatemala, tres meses después del suceso

La posible manifestación eucarística ocurrida el pasado 30 de julio en Cuilapa, Guatemala, vuelve a despertar interés casi tres meses después de los hechos. El programa Primer Impacto, de la cadena estadounidense Univisión, difundió el 21 de octubre un reportaje con nuevos testimonios de los sacerdotes y fieles que conocieron el caso de una hostia consagrada que, tras ser depositada en agua, no se disolvió y presentó unas manchas rojizas. El párroco de la catedral de El Niño Dios ha explicado que la Forma deberá someterse a estudios científicos para determinar la naturaleza de la sustancia.

El reportaje recoge las declaraciones del párroco José Alejandro García, quien confirmó que el caso se encuentra pendiente de los análisis correspondientes. «Aquí creo que centramos nuestra atención en la hostia, que tiene una sustancia rojiza, y ya la ciencia se encargará, porque ahora viene un proceso de estudio», señaló el sacerdote, quien explicó que las pruebas podrían prolongarse durante varios meses.

La información televisiva también recoge que la coloración rojiza permanecía visible más de un mes después de su aparición, una circunstancia que ha despertado la atención de numerosos fieles. Por el momento, no se han comunicado resultados científicos que permitan identificar la sustancia ni establecer su origen.

Una hostia que no se disolvió y presentó manchas rojizas

Los hechos se remontan al 30 de julio, durante la Semana Eucarística Misionera organizada por la parroquia catedral de El Niño Dios, perteneciente a la diócesis de Santa Rosa de Lima.

Durante una Misa celebrada en un colegio privado de Cuilapa, un adolescente recibió la Sagrada Comunión, pero el sacerdote advirtió que intentaba sacarse la Forma de la boca. El celebrante se acercó rápidamente y consiguió impedir que la arrojara al suelo.

Siguiendo las indicaciones previstas para estos casos, el sacerdote depositó la hostia consagrada en un recipiente de cristal con agua, en la capilla de la casa parroquial, para que se disolviera.

Una semana después, el 6 de agosto, un colaborador que realizaba labores de limpieza en la capilla observó que la Forma permanecía sin disolverse y presentaba unas manchas rojizas que, según el comunicado parroquial, «podrían ser sangre».

El colaborador avisó inmediatamente a un diácono y a un sacerdote, quienes también pudieron comprobar la presencia de aquellas manchas. Posteriormente, el párroco recogió su testimonio y dejó constancia de lo sucedido.

Durante los días siguientes, un diácono, un sacerdote y tres laicos observaron personalmente la Forma. El 15 de agosto, el párroco mostró fotografías al obispo de Santa Rosa de Lima, monseñor José Cayetano Parra Novo, para informarle del acontecimiento.

«Ahora viene un proceso de estudio»

En un reportaje emitido por Primer Impacto, los sacerdotes de la parroquia explican cómo conocieron el hallazgo y las actuaciones realizadas después de que aparecieran las manchas rojizas.

El párroco José Alejandro García señaló que será necesario recurrir a los análisis científicos para esclarecer la naturaleza de la sustancia. Según explicó, los estudios deberán determinar, entre otras cuestiones, si se trata de sangre humana.

«Vendrán una serie de exámenes. Llevará su tiempo. Aunque la ciencia está bastante avanzada, podrían ser meses», indicó.

La investigación deberá aportar elementos para el discernimiento eclesiástico de lo sucedido, sin que hasta el momento exista un pronunciamiento que reconozca el carácter sobrenatural del fenómeno.

El reportaje incluye también el testimonio del colaborador parroquial que descubrió las manchas y el de varios fieles que han seguido de cerca el caso.

Uno de los testimonios recogidos expresa la conmoción que ha provocado el hallazgo entre los católicos de Cuilapa: «Es algo que dan ganas de llorar. Dan ganas de decirle a la gente: “Es Jesús, es Jesús”».

Los entrevistados también señalaron que el acontecimiento ha despertado un mayor interés por la oración y la vida sacramental de la parroquia.

La parroquia mantiene la Forma bajo custodia

La parroquia de El Niño Dios hizo público el 22 de agosto un comunicado oficial titulado «Posible manifestación eucarística», en el que explicó los hechos y pidió a los fieles actuar con prudencia mientras se desarrolla el discernimiento.

«Es necesario recordar que la Iglesia pide que, con prudencia y mesura, se juzgue el hecho», señalaba el documento.

Los responsables parroquiales recordaron que la Iglesia ha conocido a lo largo de su historia testimonios de fenómenos extraordinarios relacionados con la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, pero que estos acontecimientos requieren un examen cuidadoso.

«Los casos no han sido nada comunes ni sencillos de discernir, por lo que no se pueden llamar milagros hasta que se concluya toda una investigación que se debe realizar y llevará su tiempo», añadía el comunicado.

La parroquia informó entonces de que la Forma había sido reservada en un lugar especial y que no estaría expuesta públicamente. También precisó que correspondería al obispo diocesano dar las indicaciones necesarias para su estudio.

En las nuevas declaraciones difundidas por Univisión se indica que la Forma permanecerá custodiada en la parroquia hasta que comience la investigación científica.

«Jesús está vivo en la Eucaristía, no es algo, es Alguien»

Desde que se conocieron los hechos, los responsables de la catedral de Cuilapa han insistido en que el acontecimiento debe ser, ante todo, una ocasión para renovar la fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía.

En su comunicado de agosto, la parroquia recordó que el mayor milagro eucarístico se produce en cada Santa Misa, cuando el pan y el vino se convierten verdaderamente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

«Este acontecimiento debe ser motivo para que los católicos renovemos nuestra fe y devoción en el milagro más grande: la presencia real de Jesucristo en cada celebración de la Santa Misa», afirmaba el texto.

Los sacerdotes también invitaron a los fieles a reparar las ofensas contra el Santísimo Sacramento, participar con mayor devoción en la celebración eucarística y frecuentar la confesión.

«Que hoy sea el momento para reparar todas las ofensas que recibe Jesús en este Sacramento del Amor, una invitación a vivir atenta y devotamente la Santa Misa y un ofrecimiento a frecuentar la confesión. No dejemos de recordar que Jesús está vivo en la Eucaristía, no es algo, es Alguien», concluía el comunicado parroquial.

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