El papa León XIV no necesitará ningún tratamiento adicional tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido el pasado 13 de octubre para extirparle un tumor pulmonar. Los exámenes histológicos definitivos han confirmado que se trataba de un adenocarcinoma de pulmón localizado, según ha informado este miércoles 21 de octubre la Santa Sede.
La noticia fue comunicada por el doctor Luigi Carbone, director de la Dirección de Sanidad e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el profesor Stefano Margaritora, cirujano que intervino al Pontífice en el Policlínico Gemelli de Roma.
Según recoge Vatican News, los especialistas han recibido los resultados definitivos de las pruebas realizadas sobre el tejido extraído durante la operación, que permiten descartar la necesidad de nuevos tratamientos oncológicos.
Los análisis confirman que la enfermedad estaba localizada
La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó el siguiente comunicado, firmado por ambos médicos:
El doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora comunican lo siguiente sobre la evolución posoperatoria del Papa:
«En el día de hoy se han emitido los informes definitivos de los exámenes histológicos y de los estudios de biología molecular realizados sobre el material extirpado durante la intervención quirúrgica al Santo Padre. Los resultados han confirmado que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad estaba localizada. Una evaluación oncológica posterior ha confirmado que no es necesario ningún tratamiento adicional».