La Guardia Suiza Pontificia prepara un año extraordinario de celebraciones para conmemorar en 2027 el quinto centenario del Sacco di Roma, el saqueo de Roma durante el cual 147 guardias murieron defendiendo al papa Clemente VII y otros 42 consiguieron ponerlo a salvo en el Castillo de Sant’Angelo.
El programa se desarrollará entre Suiza y el Vaticano y tendrá su momento central entre el 5 y el 7 de mayo, coincidiendo con el aniversario de los acontecimientos del 6 de mayo de 1527. Habrá una Misa en la Basílica de San Pedro, el juramento público de los nuevos guardias, el descubrimiento de una placa en memoria de los caídos y diferentes actos conmemorativos.
«El Sacco di Roma de 1527 es el acontecimiento más significativo de nuestra historia», ha afirmado el coronel Christoph Graf, comandante de la Guardia Suiza Pontificia.
El lema elegido para el aniversario será «Valores que permanecen: fidelidad, fiabilidad, profesionalidad y cohesión». Según Graf, la conmemoración pretende recordar «la disposición al sacrificio y la fidelidad» de aquellos guardias y mostrar que esos mismos principios siguen definiendo actualmente el servicio al Pontífice.
147 guardias murieron defendiendo a Clemente VII
El episodio que se conmemorará ocurrió durante uno de los acontecimientos más violentos de la Roma del siglo XVI.
El 6 de mayo de 1527, las tropas imperiales de Carlos V entraron en Roma y comenzaron el saqueo de la ciudad. La Guardia Suiza, creada apenas dos décadas antes, tuvo que afrontar entonces la prueba que terminaría convirtiéndose en el episodio más recordado de su historia.
De los 189 guardias que defendieron al Pontífice, 147 murieron. Entre ellos se encontraba el comandante Kaspar Röist.
Los 42 supervivientes protegieron la retirada de Clemente VII desde el Vaticano hasta el Castillo de Sant’Angelo, donde el Papa pudo refugiarse.
El sacrificio de aquellos hombres continúa marcando el calendario de la Guardia cinco siglos después. Cada año, los nuevos miembros del cuerpo prestan juramento el 6 de mayo precisamente en recuerdo de los guardias caídos durante el saqueo.
En el juramento prometen servir «fiel, leal y honradamente» al Papa y a sus legítimos sucesores y, llegado el caso, sacrificar incluso la propia vida en su defensa, siguiendo el ejemplo de sus predecesores de 1527.
Las celebraciones centrales serán en el Vaticano
El año conmemorativo comenzará el 23 de enero de 2027 con un congreso de historiadores en Brig, Suiza.
El encuentro estudiará las circunstancias políticas, militares y religiosas que rodearon el saqueo y sus consecuencias. Con motivo del aniversario se publicará además un volumen histórico que abordará también cuestiones relacionadas con «la memoria, la responsabilidad y el mito».
Entre el 16 y el 19 de abril, la Guardia participará en el Sechseläuten, la tradicional fiesta de primavera de Zúrich.
La presencia del cuerpo pontificio servirá especialmente para recordar la vinculación de aquella ciudad con Kaspar Röist, natural de Zúrich y comandante de la Guardia durante el ataque de 1527, en el que perdió la vida.
El centro de las conmemoraciones llegará entre el 5 y el 7 de mayo en Roma.
El programa anunciado incluye Vísperas, el descubrimiento de una nueva placa dedicada a los guardias muertos en cumplimiento de su deber, una Misa en la Basílica de San Pedro y el juramento de los nuevos miembros de la Guardia en la Plaza de San Pedro.
También está prevista una proyección artística de luces realizada por el suizo Gerry Hofstetter y otros encuentros con representantes de la Iglesia, autoridades civiles y miembros y antiguos miembros del cuerpo.
Una peregrinación y una película sobre la Guardia Suiza
Las actividades continuarán después del aniversario de mayo.
El 4 de septiembre tendrá lugar en Einsiedeln una peregrinación nacional de antiguos miembros de la Guardia Suiza. Junto con las celebraciones religiosas, está previsto el estreno mundial de una película realizada con motivo del quinto centenario y una nueva proyección de arte lumínico.
La conmemoración tendrá también una finalidad vinculada al presente del cuerpo. La Guardia pretende explicar mejor su misión actual, mantener sus vínculos históricos con Suiza y despertar entre jóvenes católicos suizos el interés por incorporarse al servicio del Papa.
Actualmente, la Guardia Suiza tiene una dotación prevista de 135 hombres y comparte con la Gendarmería vaticana las funciones relacionadas con la seguridad del Pontífice. Los guardias custodian los accesos al Vaticano, acompañan al Papa durante sus desplazamientos y desempeñan también servicios de orden y representación.
Para ingresar se exige, entre otras condiciones, ser varón, católico y ciudadano suizo, haber realizado la formación básica del Ejército suizo y contar con una reputación intachable.
Cinco siglos después del episodio que estuvo a punto de acabar con la joven Guardia pontificia, el aniversario volverá a colocar en el centro el acontecimiento que terminó definiendo su identidad: los 189 hombres que permanecieron junto a Clemente VII cuando Roma cayó en manos de las tropas imperiales y, especialmente, los 147 que murieron cumpliendo la misión de proteger al Papa.