El nuncio en Estados Unidos reivindica la fidelidad a la propia fe ante los líderes religiosos del G20

El nuncio en Estados Unidos reivindica la fidelidad a la propia fe ante los líderes religiosos del G20

El arzobispo Gabriele Caccia, nuncio apostólico en Estados Unidos, afirmó que el diálogo interreligioso no exige estar menos arraigado en la propia fe. Durante la inauguración del Foro Interreligioso del G20, celebrado del 15 al 17 de octubre en Salt Lake City, el representante pontificio destacó la importancia de conocer las propias creencias para favorecer un encuentro sincero entre personas de distintas tradiciones religiosas.

«El auténtico diálogo interreligioso no nos pide estar menos arraigados en nuestra propia fe. Al contrario, si sabemos quiénes somos y qué creemos, podemos encontrarnos con los demás de manera más sincera», señaló el arzobispo, según informó la Agencia Fides el 17 de octubre.

La intervención tuvo lugar el 15 de octubre en el Tabernáculo de Temple Square, durante una ceremonia que reunió a representantes de distintas confesiones religiosas y organizaciones internacionales.

La contribución de las religiones a los desafíos actuales

En su discurso, Caccia abordó el papel de las comunidades religiosas ante los principales desafíos económicos, sociales y tecnológicos. Explicó que su contribución no consiste necesariamente en ofrecer soluciones técnicas, sino en aportar una reflexión sobre la dignidad de la persona y la responsabilidad hacia los demás.

El nuncio planteó a los participantes una pregunta: «¿Qué clase de futuro humano estamos construyendo juntos?».

A partir de ella, se refirió al lema del encuentro, «Esperanza resiliente, futuro compartido», y señaló que la esperanza va más allá del optimismo. La describió como la decisión de trabajar conjuntamente por el futuro sin perder de vista a la persona humana.

El desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial

Caccia también se refirió al crecimiento económico, la seguridad energética y el desarrollo de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial.

«La tecnología ofrece posibilidades extraordinarias, pero la innovación por sí sola no nos dice qué es el bien», afirmó.

El representante pontificio señaló que los avances tecnológicos deben acompañarse de una reflexión sobre sus consecuencias y sobre las personas a las que sirven.

En este contexto, recordó la encíclica Magnifica humanitas de León XIV y su advertencia contra la reducción de la persona humana a datos y resultados medibles.

León XIV envía un mensaje a los participantes

Al finalizar su intervención, el nuncio leyó un mensaje enviado en nombre del papa León XIV por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.

El Pontífice expresó su deseo de que el foro fuera «un ejemplo luminoso de la solidaridad de la familia humana» y contribuyera a fortalecer el compromiso de las naciones con «los principios universales de la dignidad humana, la libertad religiosa y el bien común».

También manifestó su esperanza de que las deliberaciones, desarrolladas «con mansedumbre y respeto», animaran a los creyentes a ofrecer respuestas a quienes les preguntan por la razón de su esperanza.

El mensaje concluía con la oración del Papa por los frutos del encuentro y su bendición a los participantes.

Un encuentro con representantes de distintas tradiciones religiosas

El Foro Interreligioso del G20 reunió en Salt Lake City a dirigentes religiosos, académicos, representantes de la sociedad civil y responsables políticos para abordar cuestiones relacionadas con los desafíos internacionales.

En la ceremonia inaugural participaron Sheikh-ul-Islam Allahshukur Pashazadeh, presidente de la Junta de Musulmanes del Cáucaso; el metropolita Emmanuel de Calcedonia, del Patriarcado Ecuménico; Pujya Sadhvi Bhagawati Saraswati, secretaria general de Global Interfaith WASH Alliance; el rabino Mark Dratch y Francis Kuria Kagema, secretario general de Religiones por la Paz.

Dallin H. Oaks, presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dio la bienvenida a los asistentes.

El foro se celebra desde 2014 y busca incorporar las perspectivas de las comunidades religiosas a los debates internacionales vinculados con la agenda del G20. Sus ediciones anteriores tuvieron lugar en Bolonia, Abu Dabi, Pune, Brasilia y Ciudad del Cabo.

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