El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), Mons. Heiner Wilmer, anunció que llevará a Roma las experiencias recogidas en encuentros con distintos tipos de parejas, entre ellas «parejas homosexuales» y personas divorciadas que viven en una segunda unión civil, con motivo de la próxima cita sobre Amoris laetitia.
Según informa el medio alemán, Katholisch.de, Wilmer explicó este jueves, al término de la asamblea plenaria de otoño celebrada en Fulda, que se había preparado para la reunión de Roma manteniendo conversaciones con «parejas muy diferentes». Entre ellas mencionó expresamente a parejas del mismo sexo y a personas que, tras un divorcio, han contraído un segundo matrimonio civil. Sus experiencias, señaló, serán llevadas por él a Roma.
La referencia apareció durante la rueda de prensa de clausura de la plenaria alemana, en la que Wilmer repasó algunos de los principales asuntos tratados por los obispos durante cuatro días de reuniones en Fulda.
El aumento de los bautismos de adultos
Wilmer se refirió también al crecimiento de los bautismos de adultos registrado en varios países europeos entre 2019 y 2025. Según los datos citados por el presidente de la DBK, Francia registró un incremento del 210%, Suecia del 140%, Bélgica del 119% y Alemania del 28%.
El obispo de Hildesheim rechazó, sin embargo, interpretar estas cifras como una inversión del proceso de secularización. «El aumento significativo no supone una inversión de la secularización», afirmó, y añadió que debe ponerse en relación con el fuerte descenso de los bautismos infantiles. También sostuvo que este crecimiento no puede atribuirse directamente a una nueva evangelización.
Wilmer reconoció que la Iglesia alemana se encuentra todavía en una fase inicial a la hora de estudiar este fenómeno y señaló que supondrá un reto tanto para las diócesis como para la nueva comisión episcopal de «Pastoral misionera y servicios eclesiales». Defendió además que el objetivo no debe ser incorporar rápidamente al mayor número posible de nuevos miembros, sino acompañar adecuadamente a quienes se acercan a la Iglesia desde trayectorias personales, sociales y culturales diferentes.
AfD y diálogo con sus votantes
Otro de los asuntos abordados fue la situación política alemana. El prelado reiteró la posición crítica de la Conferencia Episcopal Alemana respecto a la AfD y aseguró que los obispos siguen con preocupación el crecimiento electoral del partido. Atribuyó esa posición a lo que considera incompatibilidades entre partes de su programa, retórica y orientación política y la concepción cristiana de la persona.
Al mismo tiempo, defendió la necesidad de mantener espacios de diálogo con sus votantes. «Necesitamos espacios más orientados a escuchar que a hablar», afirmó, al tiempo que señaló que la Iglesia debe tratar de comprender las razones que están detrás de esas decisiones electorales antes de exponer su posición desde el Evangelio y la doctrina social católica.
Roma todavía debe responder sobre la Conferencia Sinodal
El presidente de la DBK se refirió también a los estatutos de la futura Conferencia Sinodal alemana, cuya recognitio sigue pendiente de Roma. Wilmer afirmó que espera una respuesta del Vaticano antes de finales de este año o a comienzos de 2027.
La Conferencia Episcopal Alemana informó además de la creación de un equipo sinodal nacional encargado de acompañar la siguiente fase del proceso hasta 2028. El calendario contempla asambleas diocesanas hasta junio de 2027, una asamblea nacional en otoño de ese mismo año y una posterior fase continental durante los primeros meses de 2028.
La plenaria de Fulda, celebrada de lunes a jueves, concluyó así con varios frentes abiertos para la Iglesia alemana: la próxima cita en Roma sobre Amoris laetitia, la espera de una respuesta vaticana sobre la futura Conferencia Sinodal y el debate interno sobre evangelización, secularización y presencia pública de la Iglesia.