La Conferencia Episcopal Española llevará la aplicación de la sinodalidad al ejercicio concreto del ministerio sacerdotal en un encuentro nacional convocado para el próximo 30 de noviembre en Madrid. Bajo el título «Presbíteros: servidores de la comunión», arciprestes, vicarios episcopales y delegados del Clero reflexionarán sobre el papel del sacerdote dentro de «una Iglesia más sinodal» y sobre la denominada «corresponsabilidad diferenciada» entre las distintas vocaciones.
La jornada no pretende quedar reducida a los asistentes al encuentro. Según explica la convocatoria oficial de la Conferencia Episcopal Española, el trabajo realizado en Madrid «servirá de base para animar la reflexión posterior con los sacerdotes en las diócesis».
La «corresponsabilidad diferenciada» llega al sacerdocio
El encuentro está organizado conjuntamente por el Equipo Sinodal de la CEE y la Comisión Episcopal para el Clero y Seminarios y forma parte de las acciones previstas en las líneas pastorales de la Conferencia Episcopal.
El punto de partida será el Documento Final del Sínodo sobre la sinodalidad y su insistencia en la corresponsabilidad de todos los bautizados en la misión de la Iglesia.
Francisco Conesa, obispo responsable del Equipo Sinodal de la CEE, define en este contexto el ministerio sacerdotal como un «servicio a la comunión con Dios y a la comunión entre las diversas vocaciones de la Iglesia» que exige trabajar «en sinergia con las demás vocaciones».
La ponencia principal lleva por título «La corresponsabilidad diferenciada en el ejercicio del ministerio ordenado» y será pronunciada por el cardenal Roberto Repole, arzobispo de Turín y miembro del Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo.
El planteamiento no aparece de forma aislada. En marzo, los informes de los grupos de estudio del Sínodo plantearon una formación sacerdotal más integrada con los laicos y la incorporación del discernimiento comunitario y la corresponsabilidad a la preparación de los futuros sacerdotes.
La «corresponsabilidad diferenciada» será ahora la fórmula utilizada en el encuentro español para abordar la participación conjunta de sacerdotes, religiosos y laicos, manteniendo formalmente la distinción entre las responsabilidades propias de cada vocación y ministerio.
Laicos y religiosos participarán en la reflexión
La jornada tampoco estará protagonizada exclusivamente por sacerdotes. La CEE ha programado una mesa de experiencias en la que participarán laicos, consagrados, sacerdotes y diáconos permanentes.
Por la tarde llegará uno de los elementos característicos del proceso sinodal: los participantes se dividirán en grupos para practicar la denominada «conversación en el Espíritu», el método empleado durante las distintas fases del Sínodo para articular la escucha y el discernimiento comunitario.
La pregunta propuesta será directamente práctica: «¿Cómo llevarlo a la práctica?».
El encuentro terminará con una sesión plenaria, las conclusiones y una intervención del presidente de la CEE, Luis Argüello.
De Madrid a las diócesis españolas
La convocatoria sitúa así al sacerdocio español dentro de la fase de implementación del proceso sinodal en la que propone abordar su ejercicio pastoral desde las categorías que han marcado el Sínodo: escucha, participación, corresponsabilidad y «sinergia» con las demás vocaciones.
La Secretaría General del Sínodo publicó en julio las instrucciones para evaluar la aplicación de la sinodalidad en cada diócesis, con asambleas diocesanas previstas para el primer semestre de 2027 y posteriores etapas nacionales y continentales antes de la Asamblea Eclesial de octubre de 2028.
El encuentro del 30 de noviembre se inserta en ese proceso y aplica la reflexión específicamente al ministerio sacerdotal. Además, lo que se discuta en Madrid no quedará únicamente entre los participantes: la propia Conferencia Episcopal ha previsto que el trabajo de la jornada sirva después para continuar la reflexión con los sacerdotes en las diócesis españolas.