El arzobispo de Praga convoca una peregrinación penitencial por los pecados cometidos dentro de la Iglesia

El arzobispo de Praga convoca una peregrinación penitencial por los pecados cometidos dentro de la Iglesia

Stanislav Přibyl, uno de los nombramientos episcopales de mayor peso realizados por León XIV y un prelado que ha definido el Sínodo como «una gran inspiración», encabezará el próximo 5 de octubre una peregrinación penitencial para pedir perdón y ofrecer reparación por los pecados cometidos dentro de la Iglesia. El nuevo arzobispo de Praga ha convocado a los fieles después de varios casos que han golpeado a la archidiócesis y reconoce el «dolor, frustración y vergüenza» provocados por las acusaciones.

«Yo en primer lugar, porque también soy pecador», escribió Přibyl al anunciar la peregrinación en su primera carta pastoral desde que asumió el gobierno de la archidiócesis. El recorrido concluirá en el santuario mariano de Hájek con una Misa y un acto penitencial.

Lea también: Los cuatro nombramientos que anticipan el modelo de cardenal del nuevo pontificado

«La confianza está dañada»

La convocatoria penitencial llega después de varios casos que han afectado a la Archidiócesis de Praga. En su carta pastoral del 6 de septiembre, Přibyl se refiere a «graves sospechas de delitos morales y patrimoniales condenables, incluso de violencia», además de un caso de abusos cometido por un sacerdote.

El arzobispo asegura que, desde su llegada, ha procurado actuar «inmediatamente y con firmeza» y sostiene que corresponde ahora a las autoridades e instituciones competentes investigar las acusaciones y determinar las responsabilidades.

La archidiócesis anunció en julio una revisión interna de su gestión económica con la colaboración de abogados externos. Entre otros asuntos, están siendo examinados contratos y operaciones patrimoniales para determinar si pudieron causar perjuicios económicos a la Iglesia local.

Přibyl explicó entonces que algunos de los casos ya estaban en manos de las autoridades y aseguró que la archidiócesis estaba prestando «plena cooperación» a la Policía.

Investigaciones por presuntos delitos sexuales y económicos

Entre los asuntos que forman parte del contexto se encuentra el caso de Antonín Juriga, diácono permanente y antiguo director ejecutivo de la Archidiócesis de Praga.

La Policía checa abrió a comienzos de agosto un procedimiento penal contra Juriga por presuntos delitos sexuales y otros hechos violentos. Las autoridades investigan también posibles delitos económicos relacionados con operaciones inmobiliarias y la gestión patrimonial.

Algunas de las conductas investigadas habrían ocurrido en dependencias del propio arzobispado. La investigación permanece abierta y las responsabilidades deberán ser determinadas por las autoridades judiciales.

Přibyl no identifica a Juriga por su nombre en la carta pastoral, pero reconoce abiertamente el daño que los distintos casos han provocado en la Iglesia de Praga.

«Sé que muchos de vosotros sentís dolor, frustración y vergüenza por lo ocurrido», escribe el arzobispo, antes de admitir que «la confianza está dañada».

«Yo en primer lugar, porque también soy pecador»

Přibyl sostiene que la respuesta no puede limitarse a las investigaciones civiles, las medidas administrativas o la revisión de la gestión de la archidiócesis.

Por ese motivo ha convocado a sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos a participar el 5 de octubre en una peregrinación penitencial desde Hostivice hasta Hájek, histórico lugar de peregrinación mariana situado al oeste de Praga.

La marcha comenzará a las 16:00 horas en la iglesia de Santiago de Hostivice. A las 18:00 está prevista una Misa en Hájek acompañada de un acto penitencial.

«Ofreceremos también reparación por los pecados cometidos en el ámbito de la Iglesia, que con razón han escandalizado a tantas personas», explica el arzobispo.

Přibyl no excluye su propia responsabilidad personal de la llamada a la penitencia: «Yo en primer lugar, porque también soy pecador».

La peregrinación concluirá con una oración por la conversión, la curación de las heridas provocadas por los escándalos y el comienzo de una nueva etapa en la Archidiócesis de Praga.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando