La Federación de Mujeres Católicas de Austria (kfbö), la mayor organización femenina del país con unas 170.000 afiliadas, reclamó el pasado 15 de septiembre que los estatutos de la Conferencia Episcopal austriaca dejen de exigir que el secretario general sea sacerdote. «Es hora de que la Conferencia Episcopal abra sus propios estatutos para que este importante cargo también pueda ser ocupado por laicos, tanto mujeres como hombres», declaró su presidenta, Angelika Ritter-Grepl.
La petición llega tras conocerse que el P. Peter Schipka, secretario general desde 2011, dejará el cargo en noviembre, dos años antes de que expire su último mandato de seis años, para dedicarse a la docencia universitaria. Schipka explicó así su decisión a la agencia Kathpress: «Siempre he disfrutado mucho de este cargo. Pero he llegado a comprender que no es bueno, ni para el cargo ni para mí, que ambos se entrelacen demasiado durante un periodo tan largo».
«La sinodalidad debe reflejarse también en las estructuras y los cargos»
El derecho canónico no exige que el secretario general de una conferencia episcopal sea sacerdote: cada conferencia redacta sus propios estatutos, que solo necesitan la aprobación de la Santa Sede. Los actuales estatutos austriacos, sin embargo, sí lo exigen expresamente: «No es necesario que sea obispo, pero debe ser sacerdote». Ya existen precedentes de secretarios generales laicos: la teóloga Beate Gilles ocupa el cargo en Alemania desde 2021, y también lo desempeñan laicos en Bélgica, Escocia, Suiza y los Países Bajos. Dos religiosas, además, han ejercido como secretarias generales en las conferencias nórdica y sudafricana.
La kfbö enmarca su petición como una exigencia de coherencia sinodal: «La sinodalidad que solo se practica en mesas de diálogo pero nunca llega a las estructuras ni a los cargos permanece a medias. Si la Conferencia Episcopal quiere seguir de forma creíble el camino sinodal, la cuestión de quién debe dirigir su secretaría general debe estar en lo más alto de la agenda», sostuvo la organización en su comunicado. Y anunció que llevará el asunto a la asamblea plenaria de noviembre en Salzburgo, donde se decidirá el sucesor de Schipka: «Invitaremos a los responsables a dialogar sobre la apertura del cargo de forma acorde con los tiempos».
Una reivindicación con historial propio
La petición no aparece de forma aislada. La kfbö lleva años reclamando, en sus propias palabras, «el acceso de las mujeres a todos los servicios y cargos de la Iglesia católica», una fórmula que la propia organización ha vinculado explícitamente al sacerdocio y al diaconado femeninos en comunicados y actos públicos anteriores.
Hasta el momento, la Conferencia Episcopal austriaca no ha respondido públicamente a la petición de la kfbö. Schipka participará todavía en la plenaria de noviembre en Salzburgo, donde se tratará también su sucesión.