El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Heiner Wilmer, ha enviado un mensaje de apoyo a los participantes en la Marcha por la Vida, que se celebrará el próximo sábado 19 de septiembre simultáneamente en Berlín y Colonia. El obispo de Hildesheim ha recordado que la protección de la vida incluye expresamente a los niños no nacidos y ha afirmado que una sociedad demuestra su humanidad cuando les da espacio y acompaña a quienes atraviesan situaciones difíciles.
La movilización, convocada por el Bundesverband Lebensrecht, comenzará a las 13:00 horas en la Washingtonplatz de Berlín y en la Neumarkt de Colonia. La organización presenta la marcha como una defensa de la dignidad y del derecho a la vida de todo ser humano desde la concepción.
«Respetar, proteger y promover» la vida en todas sus etapas
En su mensaje dirigido a los participantes, Wilmer sostiene que la Marcha por la Vida recuerda cada año una tarea fundamental de cualquier sociedad: «respetar, proteger y promover la vida humana en todas sus etapas».
El presidente del episcopado alemán recurre también a unas palabras de León XIV para señalar que la «grandeza moral» de un país se manifiesta especialmente en su capacidad para proteger y valorar la vida de todos, particularmente la de los indefensos y la de aquellos cuyo valor es puesto en cuestión.
«Precisamente allí donde la vida es vulnerable, donde las personas no tienen voz o se cuestiona su derecho a existir, se demuestra hasta qué punto nos tomamos en serio la dignidad humana».
Wilmer considera que la Marcha por la Vida dirige precisamente la atención hacia aquellas personas cuya existencia «no es respetada, reconocida o es considerada menos digna de protección».
Del niño no nacido al enfermo y al anciano
Wilmer señala expresamente que la defensa de la vida «no se limita a cuestiones individuales» y enumera los ámbitos que, a su juicio, deben quedar comprendidos en ella.
Entre ellos coloca «la protección de los niños no nacidos», junto con el cuidado de enfermos y ancianos, el acompañamiento de los moribundos, el rechazo de la pena de muerte, la ayuda a las personas necesitadas y el compromiso con la paz y la reconciliación.
Para desarrollar esta idea, vuelve a citar a León XIV:
«Quien dice: “Estoy contra el aborto, pero estoy a favor de la pena de muerte”, no está realmente a favor de la vida».
A partir de esta consideración, Wilmer advierte de que quien pretende proteger la vida humana no puede al mismo tiempo enfrentar a unas personas contra otras, excluirlas o relativizar su dignidad.
«La protección cristiana de la vida se aplica a todo ser humano y no conoce ni una jerarquía de vidas humanas ni una distinción entre vidas valiosas y menos valiosas».
«Una sociedad es humana cuando da espacio a la vida no nacida»
El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana concluye su mensaje vinculando la defensa de la vida con la solidaridad social:
«Una sociedad es humana cuando da espacio a la vida no nacida, comparte las cargas y no deja solo a nadie».
Con estas palabras, Wilmer desea a los participantes una buena celebración de la Marcha por la Vida 2026.
La convocatoria contará también con la presencia de varios prelados alemanes. El obispo de Ratisbona, Rudolf Voderholzer, ha confirmado que participará personalmente en la marcha de Berlín, como viene haciendo en años anteriores. «Considero que es mi deber como ciudadano dar voz a quienes todavía no tienen voz o ya no la tienen», declaró al anunciar su asistencia.
El Bundesverband Lebensrecht ha anunciado asimismo la participación en Berlín del auxiliar de Ratisbona Josef Graf y del obispo emérito de Eichstätt Gregor Maria Hanke, mientras que entre los mensajes de apoyo recibidos por la organización figura el del cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia.
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La Marcha por la Vida se celebrará este año por vigésima segunda vez en Berlín y volverá a desarrollarse simultáneamente en Colonia.