Berlín y Colonia acogerán la Marcha por la Vida con el respaldo público de varios obispos alemanes

Berlín y Colonia acogerán la Marcha por la Vida con el respaldo público de varios obispos alemanes

Berlín y Colonia acogerán el próximo sábado 19 de septiembre una nueva edición de la Marcha por la Vida de Alemania, la principal movilización provida del país, que este año volverá a contar con el respaldo público de varios obispos católicos. Rudolf Voderholzer, obispo de Ratisbona; su auxiliar Josef Graf; y Gregor Maria Hanke, obispo emérito de Eichstätt, han confirmado que participarán personalmente en la convocatoria de Berlín.

Otros prelados, entre ellos el cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, han enviado mensajes de apoyo a las manifestaciones, que se celebrarán simultáneamente en las dos ciudades para defender la dignidad de la vida humana desde la concepción y abordar cuestiones como el aborto, el suicidio asistido, la gestación subrogada y las pruebas prenatales no invasivas (NIPT).

La convocatoria está organizada por el Bundesverband Lebensrecht (BVL), la Federación Federal por el Derecho a la Vida. Las concentraciones comenzarán a las 13:00 horas en Washingtonplatz, junto a la estación central de Berlín, y en Neumarkt, en Colonia, y está previsto que concluyan alrededor de las 16:30.

Tres obispos acudirán a la marcha de Berlín

Entre los prelados que han confirmado su presencia se encuentra Rudolf Voderholzer, obispo de Ratisbona y participante habitual en las movilizaciones provida alemanas.

Voderholzer reserva cada año el tercer sábado de septiembre para participar en la Marcha por la Vida de Berlín y acude también a la convocatoria provida de Múnich. El obispo ha explicado su presencia como parte de su responsabilidad pública en defensa de quienes no pueden defenderse por sí mismos.

«Lo considero mi deber cívico: dar voz a quienes todavía no tienen voz o ya no pueden tenerla», ha afirmado.

También viajará a Berlín el obispo auxiliar de Ratisbona, Josef Graf. A ellos se sumará Gregor Maria Hanke, obispo emérito de Eichstätt, quien participará junto al pastor protestante Albrecht Weißbach en una oración para impartir la bendición a los participantes.

El Bundesverband Lebensrecht ha destacado la presencia de los tres prelados como una muestra del respaldo eclesial a la defensa del derecho a la vida y a las cuestiones bioéticas planteadas por la movilización.

Woelki pide una sociedad «en la que toda persona sea bienvenida»

El cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, ha respaldado la convocatoria mediante un mensaje dirigido a los participantes. El purpurado ha destacado la labor de las organizaciones provida en favor de una «cultura de la vida, de la atención y de la ayuda concreta» y ha insistido en que la defensa del no nacido debe ir acompañada del apoyo a las mujeres y familias que atraviesan situaciones difíciles.

«Su propósito es no condenar a las mujeres y familias necesitadas, sino ofrecerles perspectivas y apoyo», señala Woelki.

El arzobispo de Colonia extiende esa defensa al final de la vida y reclama que las personas enfermas y moribundas no sean relegadas ni reciban el mensaje de que constituyen una carga, sino que encuentren «dignidad, cercanía y atención hasta el último aliento».

Para Woelki, la participación en las marchas constituye un testimonio público «contra la indiferencia y a favor de una sociedad en la que toda persona sea bienvenida». El cardenal espera que las movilizaciones envíen una señal tanto a la política y a la sociedad como a las propias comunidades cristianas.

«La humanidad de una sociedad» ante los más débiles

El obispo auxiliar de Münster, Stefan Zekorn, también ha enviado un mensaje de apoyo en el que recuerda «la dignidad inviolable de cada ser humano» y agradece a quienes participarán en la Marcha por la Vida su defensa pública de quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.

Zekorn sostiene que «la humanidad de una sociedad» se manifiesta especialmente en el trato dispensado a los no nacidos, los enfermos, las personas con discapacidad y los moribundos.

También Alfred Rottler, administrador diocesano de Eichstätt, ha respaldado la movilización y ha advertido sobre la erosión del derecho a la vida. A su juicio, poner progresivamente en cuestión este derecho fundamental termina afectando a los propios fundamentos de la democracia. Los organizadores han recibido asimismo mensajes de representantes de comunidades protestantes y ortodoxas.

Aborto, suicidio asistido, gestación subrogada y diagnóstico prenatal

La Marcha por la Vida lleva más de dos décadas celebrándose en Berlín. Desde 2023, Colonia se incorporó como segunda sede y ambas manifestaciones se desarrollan simultáneamente.

La convocatoria de este año se celebra en un contexto marcado por distintos debates bioéticos en Alemania. El BVL menciona expresamente entre ellos el aborto y el sistema de asesoramiento ante embarazos conflictivos, el suicidio asistido, la gestación subrogada y las pruebas prenatales no invasivas (NIPT).

En la edición de 2025, los organizadores cifraron la participación conjunta en cerca de 7.000 personas, aproximadamente 4.000 en Berlín y 3.000 en Colonia.

Para facilitar la asistencia este año se han organizado autobuses desde distintos puntos de Alemania con destino a ambas ciudades. En Berlín, la jornada comenzará además con un réquiem por los niños no nacidos a las 10:00 horas en la iglesia de Santa María de Behnitz, en Berlín-Spandau, según el programa publicado por los organizadores.

Las dos marchas comenzarán a las 13:00 horas del sábado 19 de septiembre bajo el principio con el que el Bundesverband Lebensrecht presenta la convocatoria: «El derecho a la vida es un derecho humano».

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