El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, se ha referido este domingo a las informaciones sobre su posible relevo al frente de la archidiócesis y ha ironizado sobre la posibilidad de que su participación en las fiestas de la Virgen de la Cinta, en Tortosa, coincida con la etapa final de su ministerio episcopal en la capital catalana.
«Ahora que dicen los periodistas que me tengo que ir de Barcelona, pues muy bien, acabo muy bien mi ministerio, en Barcelona con la visita del Papa y en Tortosa con la Virgen de la Cinta, ¿qué más quería? Ya veremos si tienen razón o no los periodistas», afirmó el purpurado durante la celebración, según recoge Agència Flama.
Las palabras llegan cuando Omella continúa al frente de Barcelona con 80 años. El cardenal presentó su renuncia en abril de 2021, poco antes de cumplir los 75 años, como establece el derecho canónico, pero su renuncia no ha sido aceptada y continúa gobernando la archidiócesis con todas sus facultades. El pasado 21 de abril cumplió 80 años, edad a partir de la cual dejó también de formar parte del grupo de cardenales electores.
La prolongación de su mandato ha vuelto a alimentar las informaciones sobre quién podría sucederle. El Mundo ha publicado este lunes un amplio análisis sobre los nombres que circulan como posibles candidatos y señala que la ausencia de un perfil que se imponga claramente estaría contribuyendo a prolongar el proceso.
Entre los nombres mencionados por el periódico aparecen el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló; el arzobispo de Sevilla y antiguo obispo auxiliar de Barcelona, José Ángel Saiz Meneses; el obispo de Solsona, Francesc Conesa; y el obispo de Tortosa y también antiguo auxiliar de Barcelona, Sergi Gordo.
A ellos se suman los actuales auxiliares de Barcelona Javier Vilanova y David Abadías, así como diferentes perfiles vinculados a Montserrat —entre ellos su abad, Manel Gasch—, el sacerdote del Dicasterio para la Doctrina de la Fe Jordi Bertomeu y el cardenal español y obispo de Ajaccio, François-Xavier Bustillo.
Se trata, en cualquier caso, de nombres que circulan en medios y ámbitos eclesiales y no de candidaturas confirmadas por la Santa Sede. El Mundo apunta además a la existencia de distintas sensibilidades en torno a la sucesión, incluido el peso del sector catalanista eclesial, sin que hasta el momento ninguno de los posibles candidatos aparezca como una opción claramente dominante.
La situación ya había sido abordada por InfoVaticana el pasado 1 de septiembre, al señalar que distintos sectores eclesiales manejan nombres como Roselló, Saiz Meneses, Conesa o Bertomeu mientras Omella continúa al frente de la archidiócesis.
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«La sociedad camina desorientada y necesitada de sentido»
Omella pronunció sus palabras sobre el posible relevo durante su participación este domingo 6 de septiembre en las Fiestas de la Virgen de la Cinta, patrona de Tortosa, una celebración con la que mantiene además un vínculo personal por la proximidad de la ciudad con Cretas, su localidad natal, en la provincia de Teruel.
«Veo las puertas abiertas, y las montañas que separan mi pueblo del vuestro, me siento como en mi tierra, Cretas», señaló. El cardenal explicó que durante su infancia acudía con frecuencia a Tortosa «a escuchar Misa» y evocó sus recuerdos de aquellos años junto al río Ebro.
Durante la homilía, Omella centró buena parte de su intervención en la necesidad de escuchar a Dios, mantener la confianza y fortalecer los vínculos personales. «Nos cuesta escuchar, estar atentos al otro y al Otro, en mayúsculas», afirmó, antes de preguntar: «¿Escuchamos o estamos pendientes de lo que dicen de nosotros?».
El arzobispo recurrió también a la aparición de la Virgen de Guadalupe a san Juan Diego para hablar del miedo y de la confianza. «Hoy la Cinta nos dice que alcemos la mirada, confiemos en ella, no tengamos miedo», señaló.
Omella sostuvo asimismo que «la sociedad camina desorientada y necesitada de sentido» y pidió a la Virgen que mantenga a los fieles unidos a su Hijo y los convierta en «constructores de vínculos de fraternidad y de paz».
También insistió en la transmisión de la devoción a las nuevas generaciones: «No olvidéis la historia de la Virgen de la Cinta, guardadla, protegedla, enseñádsela a los jóvenes».
La participación de Omella en las fiestas continuó con la procesión, en la que fue elegido para portar el Estandarte Principal de la Real Archicofradía de Nuestra Señora de la Cinta. El cardenal estuvo acompañado por Esteve Camps, presidente delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, y Marc Labori, secretario del arzobispo, como portadores de las borlas.