Dos iglesias de la provincia de Badajoz han sufrido en apenas cuatro días la sustracción de joyas y otros objetos vinculados a imágenes religiosas. El caso más reciente se produjo durante la madrugada del viernes en la iglesia de Santa Catalina de Jerez de los Caballeros, donde los autores forzaron varios accesos y se llevaron piezas pertenecientes a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario y otras imágenes de la Cofradía de Santo Domingo de Guzmán.
El robo se suma al descubierto esta misma semana en Barcarrota, localidad situada a unos 21 kilómetros, donde desaparecieron las joyas de Nuestra Señora María Santísima del Soterraño, patrona del municipio. La Policía Judicial investiga los hechos y no descarta que el asalto de Jerez de los Caballeros pueda guardar relación con otros robos de patrimonio religioso registrados recientemente en Extremadura.
Dos coronas de la Virgen del Rosario entre las piezas robadas
El asalto a la iglesia de Santa Catalina se produjo alrededor de las cuatro de la madrugada del viernes 4 de septiembre. Según fuentes de la cofradía citadas por EFE, los autores forzaron una puerta lateral del templo y posteriormente varias verjas interiores hasta conseguir acceder al camarín de la Virgen del Rosario.
Entre las piezas sustraídas se encuentran las dos coronas de la Virgen, además de otros objetos y adornos religiosos. También fueron robados elementos pertenecientes al Cristo que procesiona con la misma cofradía. La primera valoración del conjunto de lo sustraído ronda los 50.000 euros.
Los ladrones permanecieron en el interior hasta que se activaron las alarmas instaladas en algunas dependencias del templo, momento en el que huyeron. La Guardia Civil realizó posteriormente una inspección ocular y la Policía Judicial se ha hecho cargo de la investigación.
Las imágenes de la cofradía salen en procesión durante la Semana Santa de Jerez de los Caballeros, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, concretamente el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección.
Las joyas de la patrona de Barcarrota
El asalto se produce pocos días después de que se conociera otro robo de patrimonio religioso en Barcarrota. El pasado lunes 31 de agosto, el párroco denunció ante la Guardia Civil la desaparición de diversas joyas de Nuestra Señora María Santísima del Soterraño, patrona de esta localidad pacense.
La ausencia de las piezas fue descubierta durante los preparativos de las fiestas patronales de septiembre. A diferencia de lo sucedido en Jerez de los Caballeros, no se encontraron signos de que los accesos a la iglesia hubieran sido forzados y tampoco se ha podido precisar cuándo se produjo la sustracción.
Entre los objetos desaparecidos figuran pequeñas cadenas, collares y medallones entregados por los vecinos a la Virgen como promesas y exvotos, además de un bastón de mando que había sido donado a la patrona por la antigua alcaldesa Francisca Sosa.
El alcalde de Barcarrota, Miguel Rodríguez, explicó la consternación causada por el robo, más allá de la valoración económica de las piezas. «El pueblo está bastante triste no solo por el valor económico, sino porque se trata de pequeñas joyas como cadenitas, collares o medallones que llevan los vecinos y vecinas como promesas a la Virgen», señaló.
El regidor destacó especialmente el valor sentimental del patrimonio sustraído: «Lo que se han llevado tiene un gran valor sentimental, como el bastón de mando que en su día donó a la Virgen la antigua alcaldesa Francisca Sosa, muy querida en el pueblo, y que también se han llevado».
Dos robos separados por unos 21 kilómetros
Barcarrota y Jerez de los Caballeros se encuentran separadas por apenas 21 kilómetros. La Policía Judicial mantiene abierta la investigación del asalto de Santa Catalina y no descarta su posible relación con otros robos similares ocurridos en Extremadura.
La región ha registrado otros ataques recientes contra su patrimonio religioso. En marzo de este año fue sustraída, entre otros objetos litúrgicos, una corona de plata de la Virgen en la iglesia de Santa María de la Asunción de Baños de Montemayor, en la provincia de Cáceres. Dos años antes, en marzo de 2024, el museo de la catedral de Plasencia sufrió el robo de varias piezas, entre ellas la corona de la Virgen del Puerto, en un golpe cuyo valor se estimó entonces en alrededor de un millón de euros.