Mons. Suetta celebra un rito de reparación tras la profanación de una iglesia para grabar un anuncio publicitario 

Mons. Suetta celebra un rito de reparación tras la profanación de una iglesia para grabar un anuncio publicitario 

Mons. Antonio Suetta, obispo de Ventimiglia-San Remo, ha presidido este viernes por la mañana un rito penitencial de reparación en la iglesia de los Santos Ángeles Custodios de Grimaldi, en Ventimiglia (Italia), después de que el templo fuera utilizado sin autorización para grabar un anuncio comercial que posteriormente fue difundido en las redes sociales.

La diócesis consideró formalmente que lo sucedido constituía una «profanación del lugar sagrado» y suspendió las celebraciones litúrgicas hasta que se realizara la correspondiente reparación. El rito, celebrado esta mañana a las 10:30 y presidido por Mons. Suetta, ha permitido restituir el templo al culto.

Un anuncio grabado sin autorización

El caso comenzó después de que apareciera en las redes sociales un anuncio comercial con imágenes grabadas en el interior de la iglesia de los Santos Ángeles Custodios, situada en Grimaldi, una localidad de Ventimiglia próxima a la frontera entre Italia y Francia.

La grabación se había realizado sin solicitar autorización a la parroquia ni a la diócesis. Según la reconstrucción facilitada por la autoridad eclesiástica, sus responsables habrían aprovechado el horario habitual de apertura de la iglesia para acceder al templo y utilizarlo como escenario del anuncio.

Mons. Suetta ha aclarado que el párroco desconocía lo sucedido y que no había concedido permiso alguno para utilizar la iglesia con fines comerciales. Tras conocer los hechos, la Curia intervino también para conseguir que el anuncio fuera retirado de los perfiles sociales en los que había sido publicado.

La diócesis constató la profanación del templo

Una vez examinadas las circunstancias de la grabación, la diócesis determinó que lo sucedido no podía limitarse a un simple uso no autorizado del edificio.

«A raíz de un episodio que ha supuesto el uso impropio, ilegítimo y no autorizado, por parte de terceros, con fines comerciales de la iglesia para la grabación de un anuncio publicitario difundido en las redes sociales, la autoridad diocesana competente ha constatado formalmente que concurren los elementos de la profanación del lugar sagrado», explicó la diócesis.

La decisión tuvo una consecuencia inmediata: quedaron suspendidas las celebraciones litúrgicas en la iglesia hasta que se realizara el rito penitencial correspondiente.

El canon 1211 del Código de Derecho Canónico establece que los lugares sagrados quedan profanados cuando se realizan en ellos, con escándalo de los fieles, acciones gravemente injuriosas que, a juicio del ordinario del lugar, revisten tal gravedad que no resulta lícito ejercer allí el culto hasta que la injuria haya sido reparada mediante el rito penitencial previsto por los libros litúrgicos.

Mons. Suetta restituye la iglesia al culto

Con la ceremonia celebrada esta mañana, la iglesia de los Santos Ángeles Custodios ha podido volver a su actividad litúrgica ordinaria una vez reparada canónicamente la profanación.

La actuación de la diócesis no terminará, sin embargo, en el ámbito eclesiástico. La Curia ha anunciado también la presentación de una denuncia ante las autoridades competentes para que se esclarezcan las circunstancias en las que se produjo el acceso al templo y se determinen las responsabilidades por su utilización sin autorización.

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