De la Espriella corona a la Virgen de Fátima en Bogotá

De la Espriella corona a la Virgen de Fátima en Bogotá

El Gobierno colombiano convocó una jornada de oración y velatón en Bogotá en memoria de las 331 víctimas mortales del sismo de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, que deja además 4.449 heridos y más de 406.000 damnificados en 16 departamentos. El acto concluyó con la coronación de una imagen de la Virgen de Fátima por parte del presidente, acompañado por los Heraldos del Evangelio.

Cientos de colombianos se congregaron este viernes en la Plaza de Bolívar de Bogotá para participar en la «Oración por Colombia y gran velatón por las víctimas y familias afectadas en el terremoto», convocada por el Gobierno nacional tres semanas después del sismo que sacudió el centro y suroeste del país.

Según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el terremoto, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), deja 331 personas fallecidas, 4.449 heridas, 219 desaparecidas y más de 406.000 damnificados, con 193.011 familias afectadas en 16 departamentos y 496 municipios.

Una vela por cada vida

Desde primera hora de la tarde, soldados repartieron velas blancas a los asistentes, que encendieron una luz por cada vida y familia afectada por el sismo. La jornada incluyó también la recepción de donaciones para los damnificados, canalizadas a través de la campaña «Colombia un solo corazón», que coordina la primera dama, Ana Lucía Pineda.

«Dios nos permitió unirnos en oración. Que Dios bendiga a cada familia, que Dios nos llene de fortaleza para seguir llevando luz y esperanza», dijo Pineda, que abrió el acto. El programa, de cerca de tres horas, contó con intervenciones de líderes católicos y de otras confesiones cristianas, entre ellas cantantes de la Misión Carismática Internacional. La lluvia obligó a acortar la jornada e impidió que el presidente, Abelardo de la Espriella, se dirigiera a los asistentes, en su primer gran acto público abierto desde la investidura del 7 de agosto.

Coronación de la Virgen de Fátima

El momento central llegó al cierre, cuando De la Espriella coronó una imagen de la Virgen de Fátima —la misma que estuvo presente en su toma de posesión— acompañado por los Heraldos del Evangelio, presentes en Colombia a través de su apostolado de los Caballeros de la Virgen, cuyo coro acompañó la ceremonia. «El presidente entregó la nación a Cristo», se anunció desde la tarima. Tras la coronación, la primera dama colocó un rosario en las manos de la imagen.

El debate sobre la laicidad

La convocatoria generó también críticas. La Asociación de Ateos de Bogotá, que expresó su solidaridad con las víctimas, pidió al Gobierno «un apego irrestricto al mandato constitucional de neutralidad religiosa» y recordó la jurisprudencia de la Corte Constitucional sobre el carácter laico del Estado colombiano, proponiendo actos de memoria de carácter cívico.

El Ejecutivo, por su parte, presentó la jornada como «un espacio de recogimiento, unidad y fe para acompañar a quienes han sufrido pérdidas fatales» y reafirmó «el compromiso de la Nación con la reconstrucción y asistencia integral de las zonas afectadas». Entre las medidas anunciadas para los damnificados figuran un subsidio de arriendo de 875.452 pesos durante tres meses y aportes privados como los 50.000 millones de pesos comprometidos por la Organización Corona para la reconstrucción.

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