La organización de la visita de León XIV a Francia, prevista del 25 al 28 de septiembre, afronta un presupuesto que habría pasado de los 12 millones de euros inicialmente estimados a cerca de 20 millones. La Iglesia francesa busca financiar mediante donativos la acogida y las celebraciones, mientras en Metz, en la región del Gran Este, la decisión del Ayuntamiento de reservar hasta 500.000 euros para recibir al Pontífice ha abierto una controversia sobre el empleo de fondos públicos.
La cifra inicial de 12 millones había sido adelantada por el arzobispo de París, Laurent Ulrich, pero las estimaciones difundidas este mes sitúan ya el coste global en torno a los 20 millones. La magnitud de los actos explica parte del incremento: se esperan decenas de miles de jóvenes en el Stade de France y hasta 500.000 personas en la Misa que León XIV presidirá el 26 de septiembre en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos.
La Iglesia francesa busca donativos
La organización ha abierto una campaña específica para financiar el viaje. El portal oficial de la visita permite realizar aportaciones destinadas al conjunto de la organización nacional o dirigirlas específicamente a las etapas de París, Lourdes o Metz.
Los actos religiosos serán gratuitos para los asistentes. La organización recomienda, sin embargo, la inscripción previa debido a las dimensiones de las concentraciones y a las necesidades de acceso y seguridad.
La respuesta de los fieles ha sido considerable. Más de 200.000 personas se habían inscrito ya a mediados de agosto para la Misa de París, mientras que las plazas previstas para la vigilia juvenil en el Stade de France se agotaron.
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La financiación de las celebraciones organizadas por la Iglesia debe distinguirse de los gastos que asumirán las administraciones francesas por cuestiones como la seguridad, el orden público, la movilidad y la recepción institucional de León XIV, que además de Pontífice es jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Metz reserva 500.000 euros y abre el debate
La controversia más concreta se ha producido en Metz, ciudad de unos 120.000 habitantes que cerrará el viaje papal el lunes 28 de septiembre.
El Ayuntamiento incorporó a su presupuesto suplementario una provisión de hasta 500.000 euros para hacer frente a los gastos extraordinarios derivados de la visita. La cantidad se divide en 250.000 euros para inversiones y otros 250.000 para gastos de funcionamiento.
No se trata, por tanto, de medio millón de euros ya gastados, sino de una partida presupuestaria prevista para cubrir las necesidades de la jornada.
La decisión provocó críticas en el Ayuntamiento. Jérémy Roques, concejal del grupo que reúne a la izquierda y los ecologistas, cuestionó que los contribuyentes de Metz deban asumir estos gastos y calificó la cantidad de elevada. La polémica ha trascendido ya el pleno municipal.
Este martes, la Unión de Familias Laicas de Mosela (UFAL) ha anunciado que ha acudido a la Prefectura para cuestionar específicamente una partida de 250.000 euros vinculada a la retransmisión de la Misa. La organización sostiene que ese gasto podría entrar en conflicto con las reglas francesas sobre financiación pública del culto.
La controversia se produce en un país regido por la Ley de separación de las Iglesias y del Estado de 1905, cuyo artículo 2 establece como principio que la República «no reconoce, remunera ni subvenciona ningún culto». La discusión gira así en torno a qué desembolsos corresponden legítimamente a la recepción y seguridad de un jefe de Estado y cuáles podrían constituir financiación de una actividad estrictamente religiosa.
El Ayuntamiento prepara un amplio dispositivo
El Ayuntamiento de Metz, por su parte, presenta la llegada del Pontífice como un acontecimiento excepcional para la ciudad y prepara un dispositivo específico de acogida, información, movilidad y seguridad ante la llegada de varios miles de peregrinos y visitantes.
León XIV llegará a Metz el 28 de septiembre. A las 10:00 horas participará en un encuentro interreligioso en el Centro de Congresos Robert Schuman y, una hora después, intervendrá en un encuentro bajo el título «A las raíces de Europa por la paz y la unidad».
Por la tarde recorrerá las calles de la ciudad en papamóvil y a las 16:00 celebrará la Misa en la catedral de San Esteban, antes de dirigirse al aeropuerto para regresar a Roma.
Un viaje que ya había despertado una enorme expectación
InfoVaticana publicó el pasado 7 de agosto el programa completo del viaje, que comenzará en París con la recepción oficial de León XIV por el presidente Emmanuel Macron, una visita a la UNESCO, las Vísperas en Notre-Dame y la vigilia juvenil en el Stade de France. Después de la Misa multitudinaria del sábado, el Pontífice viajará a Lourdes y finalmente a Metz.
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La visita, la primera de carácter formal de un Pontífice a Francia desde la realizada por Benedicto XVI en 2008, combinará así una importante dimensión pastoral con encuentros institucionales y diplomáticos.
A un mes de la llegada de León XIV, la movilización de cientos de miles de personas está elevando las necesidades logísticas y económicas de la organización. Al mismo tiempo, el caso de Metz ha trasladado el debate desde el coste interno de la Iglesia hacia una cuestión distinta: qué gastos derivados de una visita que es a la vez apostólica e institucional corresponde asumir a las administraciones públicas francesas.