El Obispado de Mallorca ha presentado esta semana como una propuesta artística «concebida específicamente para el contexto litúrgico» una intervención de danza contemporánea celebrada el pasado 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen, en la iglesia de San Juan Bautista de Muro, en Mallorca (Baleares).
La actuación, denominada El Vol Màgic, no fue un espectáculo celebrado en el templo al margen de los oficios. Tanto la programación oficial como la información difundida posteriormente por la diócesis la sitúan expresamente dentro de la celebración: el Obispado de Mallorca asegura que fue concebida para el «contexto litúrgico de la celebración de la Asunción de la Virgen», mientras que el Consell de Mallorca la anunció como una intervención «integrada en la liturgia».
«Sonido, cuerpo, espacio y ritual»
El Vol Màgic estuvo dirigido por el músico y antropólogo Txema González y fue desarrollado junto a la bailarina y coreógrafa Mar Aguiló, con la participación del organista Rafel Riera.
Según explica el Obispado, el proyecto nació de una investigación sobre uno de los rituales del patrimonio cultural mallorquín y pretendía explorar las relaciones entre «sonido, cuerpo, espacio y ritual». Durante la intervención, añade la diócesis, la danza, la composición sonora en directo y el órgano «dialogaron con la arquitectura del templo y con la celebración litúrgica».
Las fotografías difundidas del acto permiten ver cómo se materializó esa propuesta: uno de los intérpretes, descalzo y con el torso completamente desnudo, baila ante los asistentes en el espacio inmediato al presbiterio y a las imágenes religiosas del templo.
En el proyecto participaron también Sebastià Riutort, archivero de Muro, encargado de la documentación histórica, y Carlos Anguera, responsable de la espacialización sonora y del apoyo técnico. Colaboraron la Fundación ACA y el Ayuntamiento de Muro.
La propia diócesis precisa que la propuesta contó con el apoyo de Pere Gerard Bestard Muntaner, párroco de San Juan Bautista de Muro.
Una intervención programada para la liturgia de la Asunción
Tampoco se trató de una iniciativa improvisada durante la celebración. La actuación estaba programada de antemano para las 20:00 horas del 15 de agosto dentro de las actividades organizadas con motivo de la solemnidad de la Asunción.
El programa del Consell de Mallorca la describía ya entonces como «una intervención de danza contemporánea y arte sonoro integrada en la liturgia de la festividad de la Asunción».
La danza en la liturgia
La Santa Sede abordó específicamente la introducción de la danza en la liturgia occidental hace medio siglo. En un texto publicado en Notitiae en 1975, la entonces Congregación para el Culto Divino distinguió entre aquellas culturas en las que la danza conserva un carácter propiamente religioso y la tradición occidental, donde su incorporación a la celebración litúrgica introduce un elemento ajeno a la naturaleza que culturalmente tiene el baile.
El principio general, en cualquier caso, está recogido en el número 22 de la constitución Sacrosanctum Concilium: «Nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia».
La instrucción Redemptionis Sacramentum, publicada en 2004 por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, volvió a recordar que la celebración de la Eucaristía no queda a disposición de la creatividad particular de sacerdotes o fieles.