Roma confirma la salida del «párroco de los migrantes» de Vicofaro tras rechazar su recurso

Roma confirma la salida del «párroco de los migrantes» de Vicofaro tras rechazar su recurso

El Dicasterio para el Clero ha rechazado el recurso del sacerdote italiano Massimo Biancalani y ha confirmado su salida de las parroquias de Santa Maria Maggiore de Vicofaro y San Niccolò de Ramini, en Pistoia. La resolución avala la intervención adoptada por el anterior obispo, Fausto Tardelli, después de años de tensiones en torno al centro de acogida de inmigrantes instalado en las dependencias parroquiales y del rechazo de Biancalani al nuevo destino que le había propuesto la diócesis.

Según informa La Nazione, el pronunciamiento del Dicasterio para el Clero cierra esta fase del procedimiento canónico. Biancalani, conocido en Italia como el «párroco de los migrantes», había recurrido la decisión adoptada por Tardelli antes de dejar el gobierno de las diócesis de Pistoia y Pescia.

Una decisión de gobierno pastoral

El procedimiento contra Biancalani no responde a infracciones disciplinarias relacionadas con su conducta sacerdotal ni constituye una sanción por haber acogido inmigrantes. La medida fue adoptada por razones de carácter pastoral después de años de dificultades en torno a las comunidades que tenía encomendadas.

En el verano de 2024, Tardelli propuso al sacerdote dejar las dos parroquias y asumir un nuevo destino en la Oficina Misionera diocesana. La solución permitía a Biancalani continuar desarrollando su actividad vinculada a la atención de inmigrantes, pero fuera del gobierno ordinario de Vicofaro y Ramini.

El sacerdote rechazó el traslado. Posteriormente perdió la representación legal de la parroquia de Vicofaro y recurrió la decisión de su obispo mediante el procedimiento contemplado en los cánones 1732-1739 del Código de Derecho Canónico.

Roma ha rechazado ahora ese recurso y confirmado la medida adoptada por la diócesis.

Una década de tensiones en Vicofaro

La parroquia de Santa Maria Maggiore comenzó a adquirir notoriedad nacional a partir de 2015 por la acogida de inmigrantes impulsada por Biancalani. Con el paso de los años, las dependencias parroquiales llegaron a albergar a unas 200 personas, utilizando para ello diferentes espacios vinculados a la parroquia y a la iglesia.

Vicofaro se convirtió así en uno de los lugares más conocidos del debate italiano sobre inmigración. Paralelamente, fueron apareciendo problemas relacionados con las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones, la convivencia y la capacidad de los espacios parroquiales para alojar a un número tan elevado de personas.

La situación generó también protestas entre los vecinos y tensiones dentro de la propia comunidad parroquial. Parte de los feligreses comenzó a dejar de acudir a las celebraciones y actividades que se desarrollaban en Vicofaro.

Las dificultades se prolongaron durante años y terminaron obligando a intervenir tanto a las autoridades civiles como a la diócesis. El centro de acogida instalado en las dependencias parroquiales fue cerrado en junio de 2025 por razones sanitarias y los inmigrantes que todavía permanecían allí fueron trasladados a otros alojamientos.

El conflicto con el obispo Tardelli

El caso de Vicofaro acompañó buena parte de los últimos años de Fausto Tardelli al frente de Pistoia. El propio obispo llegó a referirse públicamente a la complejidad de una situación que se había prolongado en el tiempo y que afectaba tanto a la actividad asistencial como a la vida de la parroquia.

La propuesta de trasladar a Biancalani a la Oficina Misionera buscaba separar ambos ámbitos: permitir al sacerdote continuar su dedicación a la acogida y, al mismo tiempo, encomendar el gobierno de las parroquias a otro sacerdote.

Fue el rechazo de Biancalani a ese nuevo destino lo que abrió el procedimiento canónico que ha desembocado en la decisión del Dicasterio para el Clero.

El expediente, por tanto, no sanciona a Biancalani por la acogida de inmigrantes ni por una infracción disciplinaria, sino que responde a una decisión de gobierno pastoral adoptada por el obispo después de que el sacerdote rechazara el destino que le había propuesto la diócesis.

Biancalani todavía puede acudir a la Signatura Apostólica

La resolución del Dicasterio para el Clero no agota todas las posibilidades jurídicas del sacerdote. Biancalani dispone ahora de 60 días para presentar un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, máximo órgano judicial de la Santa Sede.

La eventual presentación de ese recurso no suspendería, sin embargo, la eficacia de la decisión. Biancalani deja, por tanto, de estar al frente de Santa Maria Maggiore de Vicofaro y San Niccolò de Ramini mientras continúa el procedimiento si decide recurrir.

El caso queda ahora en manos del nuevo obispo de Pistoia, Augusto Mascagna, que ha mostrado su intención de conducir la situación hacia una nueva etapa pastoral y rebajar las tensiones acumuladas.

Mascagna presidirá una Misa en la iglesia de Vicofaro con la que la diócesis pretende marcar el comienzo de una nueva fase «para acompañar el nuevo inicio de la comunidad». Según ANSA, previsiblemente Biancalani no estará presente en la celebración.

Salvini: «El tiempo es un caballero»

La decisión romana ha provocado también reacciones políticas. El vicepresidente del Gobierno italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, que durante años mantuvo enfrentamientos públicos con Biancalani por sus posiciones sobre inmigración, celebró el desenlace del recurso.

«El cura de los clandestinos deja Vicofaro. El tiempo es un caballero», escribió Salvini en su cuenta de X.

La reacción refleja la dimensión política que adquirió durante años el caso de Vicofaro. La resolución adoptada por el Dicasterio para el Clero, sin embargo, se circunscribe al gobierno eclesiástico de las dos parroquias y confirma la decisión pastoral adoptada previamente por la diócesis.

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