Entre campos de tiro y soldados: la singular peregrinación mariana que atraviesa una zona militar en Alemania

Entre campos de tiro y soldados: la singular peregrinación mariana que atraviesa una zona militar en Alemania
Foto: Kleinhenz

Cada víspera de la Asunción, un grupo de católicos alemanes emprende un camino poco habitual hacia Maria Ehrenberg, un histórico santuario mariano situado en la región de la Rhön, entre Baviera y Hesse. Para llegar hasta la iglesia, levantada a 674 metros de altitud, los peregrinos recorren parte de un campo de entrenamiento de las Fuerzas Armadas alemanas en el que habitualmente está prohibida la entrada de civiles.

La peregrinación partirá este 14 de agosto desde la iglesia de San Pedro y San Pablo de Wegfurt y recorrerá unos 29 kilómetros hasta el santuario, donde desde hace siglos se venera la imagen tardogótica de la «Madre de la Misericordia».

Una peregrinación bajo vigilancia militar

El acceso al campo de entrenamiento requiere una coordinación previa con la Bundeswehr, las Fuerzas Armadas alemanas. Antes del paso de los peregrinos se inspecciona el itinerario ante la posible presencia de restos de munición y los participantes reciben instrucciones precisas: nadie puede abandonar el camino establecido.

Durante la marcha, soldados destinados por el mando de Wildflecken permanecen cerca de la procesión para garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad. Los carteles que advierten del peligro por ejercicios con fuego real recuerdan a los fieles que caminan por una zona militar activa.

La ruta completa supone varias horas de marcha, pero para sus organizadores el esfuerzo físico queda en segundo plano. Josef Söder, uno de los responsables y peregrino desde hace casi dos décadas, destaca la oración, los cantos, la devoción a la Virgen y la vida comunitaria como el verdadero sentido del recorrido.

Una «Escalera del Cielo» conduce hasta el santuario

Tras atravesar el área restringida, la última subida conduce a la llamada «Escalera del Cielo»: 254 peldaños flanqueados por imágenes de la Virgen que terminan ante la iglesia de Maria Ehrenberg. Algunos fieles mantienen la costumbre de subir rezando el Rosario a lo largo de la escalinata.

En lo alto los espera la «Madre de la Misericordia», una imagen tardogótica recientemente restaurada que preside el altar. La existencia de Maria Ehrenberg como lugar de peregrinación está documentada desde 1521, aunque una antigua tradición atribuye su origen al hallazgo de una imagen mariana por un pastor, quien habría levantado una primera capilla en la montaña.

Una inscripción situada en el camino resume la confianza que ha llevado durante generaciones a los peregrinos hasta este lugar: «Si buscas consuelo en horas de angustia, sube al monte santo. Donde tantos encontraron consuelo, María también te acogerá».

La Asunción, uno de los grandes días de Maria Ehrenberg

La llegada de los peregrinos coincide con las celebraciones de la Asunción. En la noche del 14 de agosto está previsto el rezo del Rosario, seguido de una vigilia y una procesión de luces alrededor del santuario. El día 15 se celebrarán varias Misas y una bendición de enfermos.

Incluso en esas celebraciones se hace presente la particular ubicación del santuario. Ante la sequedad del terreno y el riesgo de incendio, la Bundeswehr dispondrá preventivamente de un vehículo de extinción durante los actos nocturnos.

La temporada de peregrinaciones reúne actualmente a unos 5.000 visitantes, según el diácono Kim J. N. Sell, responsable de su organización. Este año se celebra bajo el lema «Ten valor, levántate, con María».

Así, a las puertas de la Asunción, volverá a repetirse una escena difícil de encontrar en otra peregrinación europea: fieles rezando y cantando a la Virgen mientras avanzan entre advertencias de fuego real y soldados que custodian el camino hacia un santuario mariano con cinco siglos de historia.

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