Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto, poco más de medio mes después de los fuertes sismos que estremecieron al país vecino, Venezuela.
Hasta el momento los números ya superan las más de 100 personas fallecidas y cientos de heridos, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda y rescate. La catástrofe ha dejado además numerosos edificios destruidos o dañados, entre ellos iglesias, conventos y santuarios de varias diócesis.
El seísmo tuvo su epicentro en las proximidades de San José del Palmar, municipio del departamento del Chocó, y golpeó con especial intensidad ciudades como Pereira, Cali y Manizales. Mientras prosigue la evaluación de los daños, la Iglesia colombiana ha comenzado a organizar la asistencia a los damnificados a través de diócesis, parroquias, Cáritas y bancos de alimentos.
Los obispos: «Colombia está llamada a reconocerse como una sola familia»
En un mensaje dirigido al pueblo colombiano, la Presidencia de la Conferencia Episcopal manifestó su «afecto y cercanía» a quienes sufren las consecuencias del terremoto y elevó sus oraciones por los fallecidos, desaparecidos, heridos y familias damnificadas.
Los obispos encomendaron también a los organismos de socorro, autoridades, personal sanitario, voluntarios, servidores públicos, miembros de la Fuerza Pública y a quienes participan en las operaciones de búsqueda, rescate y atención.
«Nadie puede afrontar solo una emergencia de esta magnitud», señala el comunicado episcopal, que llama al país a reconocerse «como una sola familia» y responder al sufrimiento con «generosidad, responsabilidad y solidaridad».
La Conferencia Episcopal ha anunciado que comunicará las vías para canalizar la ayuda a los damnificados.
Graves daños en iglesias de Manizales y Pereira
Entre las imágenes más impactantes dejadas por el terremoto se encuentran las de la Catedral Basílica de Manizales, en el departamento de Caldas, donde una de sus torres sufrió graves daños y quedó inclinada sobre la fachada del templo.

También en Manizales, la iglesia del barrio El Carmen sufrió el colapso de parte de su cubierta.
El arzobispo de Manizales, monseñor José Miguel Gómez, confirmó daños en numerosas viviendas, edificios, templos y lugares sagrados. El prelado señaló que la prioridad de la Iglesia es acompañar a las personas y comunidades golpeadas por el terremoto y pidió prestar especial atención a quienes atraviesan mayores dificultades.
«Que ninguna persona se quede sin atención en estos momentos de dificultad», pidió el arzobispo, quien llamó también a seguir las indicaciones de las autoridades y mantener la confianza en Dios.
En la diócesis de Pereira —ciudad ubicada a 53km al sur de Manizales—resultó severamente afectada la parroquia Nuestra Señora del Carmen-Iglesia San José. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran cómo, durante el terremoto, la parte superior de la fachada se desprende y cae sobre el atrio.
@nmasunivision La iglesia San José en Pereira, Colombia sufrió daños durante el terremoto magnitud 7.4 registrado este 10 de agosto, otras estructuras en ciudades como Cali y Manizales también resultaron afectadas. Pero el movimiento telúrico se percibió con fuerza en las regiones de Bogotá, Popayán, Armenia y Medellín. Además de la iglesia, de acuerdo con los videos difundidos en redes tras el sismo, el Aeropuerto Internacional Matecaña de la ciudad de Pereira también resultó con daños. #nmásunivisionviral #sismo #terremoto #colombia #iglesia
El obispo de Pereira, monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez, pidió a sacerdotes, diáconos, seminaristas y religiosas mantenerse disponibles para auxiliar a los damnificados. La diócesis ha establecido además contacto con las autoridades de Pereira para trabajar «como un solo equipo al servicio de los hermanos que más están sufriendo».
La Basílica del Señor de los Milagros de Buga cierra sus puertas
Los misioneros redentoristas responsables de la Basílica del Señor de los Milagros de Buga, uno de los principales centros de peregrinación de Colombia, comunicaron que el edificio presenta «afectaciones parciales», entre ellas grietas en la cúpula central y desprendimientos de material.
Como medida preventiva, el santuario permanecerá cerrado mientras se realiza una evaluación técnica para determinar el estado de la estructura y los posibles riesgos.
En Antioquia también se registraron daños en edificios religiosos. En el municipio de Venecia, parte de la fachada central del Santuario de San José cayó sobre el atrio. En Jardín, el interior de la iglesia del municipio sufrió desperfectos y varias imágenes religiosas resultaron destruidas.
@larazonco Nación | El fuerte sismo registrado este lunes provocó el colapso de la cúpula de la iglesia ubicada en el parque principal de Venecia, Antioquia, generando momentos de pánico entre habitantes y visitantes. Además, se reportan daños en infraestructura pública y templos religiosos de Támesis, Jericó, Hispania, Remedios, Cañasgordas, Sonsón y La Unión. Las autoridades realizan inspecciones para establecer el alcance de las afectaciones.
Templos afectados en Cali
En Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, el arzobispo Luis Fernando Rodríguez Velásquez informó de daños en varios templos destacados de la ciudad, entre ellos la Catedral de San Pedro Apóstol y las iglesias de La Merced, San Francisco y Santa Rosa de Lima.
Las Misioneras Agustinas Recoletas del convento de La Merced señalaron que el templo sufrió «la más grave destrucción de su historia», con el desplome de la cubierta del presbiterio y grietas en sus paredes.

Monseñor Rodríguez Velásquez llamó a los habitantes de Cali a «unirnos, caminar juntos y trabajar juntos» y agradeció la labor de voluntarios, sacerdotes, diáconos, religiosos y benefactores que han comenzado a colaborar con las comunidades afectadas.
También en el Valle del Cauca, la Basílica de Nuestra Señora de la Pobreza de Cartago sufrió graves daños tras el desplome de la cubierta de la nave central.

Cáritas y los bancos de alimentos movilizan ayuda
La respuesta de la Iglesia se ha extendido también a la asistencia material de las familias damnificadas. Desde Bogotá —capital de Colombia— se ha puesto en marcha una campaña extraordinaria para movilizar alimentos, agua potable y productos de primera necesidad hacia las zonas más golpeadas.
El Secretariado de Pastoral Social-Cáritas Colombiana ha activado, por su parte, el Servicio Nacional de Emergencias para recaudar fondos destinados directamente a las jurisdicciones y comunidades que sufren las consecuencias del terremoto.
La Iglesia pide unidad y solidaridad ante la tragedia
Mientras continúan las labores de búsqueda y asistencia a los damnificados, la Conferencia Episcopal ha puesto a Colombia y, de manera especial, a las comunidades afectadas bajo la protección de la Virgen María.
Los obispos han pedido que la Virgen acompañe a quienes sufren y ayude a los colombianos a «permanecer unidos, cuidarnos mutuamente y sostener la esperanza aun en medio de la adversidad».
El mensaje concluye reiterando el compromiso de la Iglesia con quienes padecen las consecuencias del terremoto: «A todos los afectados, nuestra oración, nuestra cercanía y nuestra solidaridad».