La parroquia de Santa María de África confirmó que la novena en honor de la patrona de Ceuta continuaría celebrándose con normalidad, pese a la decisión adoptada por la Ciudad Autónoma de suspender las fiestas patronales previstas entre el 1 y el 8 de agosto por la crisis provocada por la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos.
«Los cultos de la novena en honor de Nuestra Señora de África se siguen celebrando con total normalidad. Todos los días a las 12:00 y a las 20:00», informó la parroquia a través de su cuenta en X. El mensaje incluía además un llamamiento a los ceutíes:
«Es más importante que nunca que resistamos celebrando todos juntos lo más importante de nuestra identidad».
El aviso permitió diferenciar los actos litúrgicos de la programación festiva suspendida por el Gobierno ceutí. La decisión de las autoridades afectó a la Feria y a las celebraciones civiles vinculadas a la patrona, cuya inauguración estaba prevista para el sábado 1 de agosto, pero no alteró la novena ni las misas celebradas en el santuario.
El administrador apostólico acudió el viernes a la novena
El vicario parroquial de Santa María de África, Jesús Molina, advirtió que «la feria se ha cancelado, pero la celebración de las misas de la novena sigue en pie. A las 12:00 de hoy viene excepcionalmente el obispo administrador apostólico. Nos hundimos con el barco», escribió entonces el sacerdote, que pidió difundir el mensaje entre los vecinos.
La continuidad de la novena mantiene uno de los principales actos religiosos del calendario ceutí. La Virgen de África, patrona de la ciudad desde hace siglos, constituye uno de sus principales referentes históricos y espirituales, y cada verano reúne a los fieles durante los días previos a su festividad, que se celebra el 5 de agosto.
La parroquia mantiene los cultos
Este domingo 2 de agosto, la novena continúa conforme al horario anunciado por la parroquia, con misas a las 12:00 y a las 20:00. Frente a la suspensión de la programación festiva, Santa María de África ha insistido en mantener la oración comunitaria y la participación en la Eucaristía.