El IOR publica su Informe de Sostenibilidad 2025 con nuevas medidas sobre inversión ética, digitalización y gobernanza

El IOR publica su Informe de Sostenibilidad 2025 con nuevas medidas sobre inversión ética, digitalización y gobernanza

El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el banco del Vaticano, ha publicado su Informe de Sostenibilidad 2025, en el que reafirma que toda su actividad financiera se rige por una política de inversiones compatible con la doctrina social de la Iglesia. Según el documento, el 100 % de los activos propios y de las carteras de inversión gestionadas por el Instituto cumplen estos criterios éticos, salvo excepciones temporales sometidas a un control específico.

Se trata del segundo informe de sostenibilidad elaborado por el IOR, en el que la entidad explica cómo integra criterios económicos, sociales y ambientales en su actividad, siempre subordinados a su misión como institución al servicio de la Iglesia.

Sin aborto, pornografía, armamento ni juego

La política de inversión del IOR excluye la financiación de empresas cuya actividad sea incompatible con la doctrina católica. Entre ellas figuran las relacionadas con el aborto, los anticonceptivos, la investigación con células madre embrionarias, la producción de armamento, el juego, la pornografía, el tabaco, el alcohol y determinadas actividades con un elevado impacto ambiental.

El informe destaca que este modelo de inversión, denominado Política de Inversión Coherente con la Fe (Faith-Consistent Investment), se aplica tanto a los recursos propios del Instituto como a las carteras que administra para sus clientes. En aquellos casos excepcionales en los que una inversión deja de cumplir plenamente los criterios establecidos, el IOR prevé un procedimiento de revisión con límites estrictos de tiempo, cuantía y supervisión.

Aumenta el valor generado por el Instituto

El informe recoge también los principales resultados económicos correspondientes a 2025. El valor generado por el IOR ascendió a 67,6 millones de euros, frente a los 50 millones registrados el año anterior.

Ese valor se distribuyó entre distintos destinatarios: el Santo Padre, el personal del Instituto, los proveedores y el fortalecimiento del patrimonio de la propia entidad, con el objetivo de garantizar su estabilidad y capacidad operativa a largo plazo. El documento refleja un incremento de la cantidad destinada al Santo Padre respecto al ejercicio anterior.

Una sostenibilidad vinculada a la misión de la Iglesia

Además de los resultados financieros, el informe recoge las actuaciones desarrolladas durante el último año en materia de gobernanza, formación, digitalización y protección del medio ambiente.

El IOR explica que continuará incorporando indicadores ambientales, sociales y de buen gobierno en sus procesos internos, aunque insiste en que todas estas iniciativas se desarrollan teniendo como referencia la doctrina social de la Iglesia y su misión de ofrecer un servicio financiero a instituciones y personas vinculadas a la Iglesia católica.

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