Los jóvenes católicos brasileños reclaman una Iglesia con mayor énfasis en la santidad, una formación doctrinal más sólida y una liturgia celebrada con mayor reverencia. Al mismo tiempo, consideran que el excesivo protagonismo de las cuestiones sociopolíticas es uno de los principales factores que dificultan su participación en la vida eclesial.
Así lo refleja la Encuesta Nacional sobre Evangelización de la Juventud 2025, elaborada por la Comisión Episcopal para la Juventud de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) y presentada recientemente al Consejo Permanente del episcopado brasileño. El estudio, realizado con las respuestas de 11.498 católicos de entre 12 y 29 años de todas las regiones del país, ofrece una radiografía de las inquietudes y expectativas de una nueva generación de fieles.
Una generación que busca profundidad espiritual
Lejos de reclamar una Iglesia más adaptada a las tendencias culturales del momento, los jóvenes manifiestan un interés creciente por profundizar en los fundamentos de la fe. La santidad y la vida cristiana aparecen como el tema que más interés despierta, seguidas de la formación integral, la salud mental, el diálogo entre fe y razón y la ética cristiana.
Esa misma tendencia se confirma cuando se les pregunta qué aspectos consideran prioritarios para la vida de la Iglesia. Las respuestas vuelven a situar en los primeros puestos la santidad, la Palabra de Dios, la Eucaristía y la espiritualidad cristiana, reflejando el deseo de una formación más profunda y de una vida eclesial con Jesucristo en el centro.
La liturgia y la politización, entre las principales preocupaciones
Si hay un apartado especialmente significativo en la encuesta es el que analiza qué aleja a los jóvenes de la vida de la Iglesia.
Junto a factores como los compromisos académicos, la presión por responder a determinadas expectativas o la falta de acogida, aparecen dos preocupaciones que sobresalen sobre las demás. En las respuestas abiertas, el 52,3 % menciona la falta de cuidado de la liturgia y la tradición, mientras que el 47,7 % considera excesivo el énfasis concedido a las cuestiones sociopolíticas. Los propios autores del informe destacan ambos aspectos como una de las principales preocupaciones manifestadas por los participantes.
La familia sigue siendo la principal transmisora de la fe
Pese a los profundos cambios culturales experimentados por la sociedad brasileña en las últimas décadas, la familia continúa siendo el principal ámbito de transmisión de la fe. El 65,1 % de los jóvenes afirma haber conocido el catolicismo gracias a sus padres o abuelos, muy por delante de la parroquia, los amigos, internet o la escuela.
La práctica religiosa de los encuestados también resulta significativa. El 68,5 % asegura asistir a Misa al menos una vez por semana —uno de cada cuatro lo hace a diario— y el 93,6 % ha recibido los sacramentos de iniciación cristiana.
Un giro en las prioridades
Los resultados de la encuesta apuntan a un cambio de sensibilidad entre muchos jóvenes católicos brasileños. Tras décadas en las que la pastoral del país estuvo fuertemente influida por las corrientes surgidas al calor de la teología de la liberación y por un marcado compromiso sociopolítico, las nuevas generaciones parecen reclamar un mayor equilibrio, recuperando el protagonismo de la doctrina, la liturgia y la vida espiritual.
Las conclusiones del informe sintetizan esa tendencia de forma clara: los jóvenes piden una mayor atención a la liturgia y la tradición, muestran reservas ante la excesiva politización de la vida eclesial y desean profundizar especialmente en la santidad, la Eucaristía y la espiritualidad cristiana como ejes de la vida cristiana.