Uno de cada siete cristianos vive hoy bajo persecución o discriminación por su fe

Uno de cada siete cristianos vive hoy bajo persecución o discriminación por su fe

Más de 388 millones de cristianos —uno de cada siete en todo el mundo— viven actualmente bajo altos niveles de persecución o discriminación a causa de su fe. Así lo denuncia el Índice Global de Persecución 2026, publicado por la organización International Christian Concern (ICC), que analiza la situación de más de una veintena de países y advierte de un deterioro de la libertad religiosa impulsado por el autoritarismo, el extremismo islámico, el nacionalismo religioso y el creciente control estatal sobre las confesiones religiosas.

El informe, titulado Faces of the Persecuted («Los rostros de los perseguidos»), dedica capítulos específicos a países como Nigeria, Nicaragua, Siria, India, Eritrea, China, Cuba o Corea del Norte, e identifica a varios dirigentes políticos cuya actuación considera especialmente relevante en el agravamiento de la persecución contra los cristianos.

Nicaragua, entre los principales focos de persecución

El documento dedica especial atención a Nicaragua, donde denuncia que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene una política sistemática de hostigamiento contra la Iglesia y otras comunidades cristianas.

Según ICC, cientos de sacerdotes, religiosas y otros agentes pastorales han sido detenidos, expulsados del país o forzados al exilio, mientras las autoridades intensifican el control sobre las homilías, los medios de comunicación religiosos y las actividades de las organizaciones eclesiales independientes mediante vigilancia y restricciones administrativas.

El informe sitúa además al Gobierno nicaragüense como ejemplo del avance del autoritarismo contra la libertad religiosa y denuncia la confiscación de bienes eclesiales, el cierre de instituciones educativas religiosas y el encarcelamiento de clérigos que denuncian los abusos del Estado o ejercen su ministerio al margen del control gubernamental.

Ante esta situación, la organización recomienda facilitar vías rápidas de asilo para el clero exiliado, respaldar a las parroquias y organizaciones civiles clausuradas por el régimen y ampliar las sanciones internacionales contra altos cargos nicaragüenses, incluidos Ortega y Murillo.

Nigeria sigue siendo uno de los países más peligrosos para los cristianos

El informe sitúa también a Nigeria entre los países donde la persecución religiosa continúa agravándose. ICC denuncia que los cristianos siguen siendo víctimas de asesinatos, ataques de grupos yihadistas como Boko Haram e ISWAP y de la violencia ejercida por milicias fulani radicalizadas, mientras acusa al Estado de no proteger adecuadamente a las comunidades cristianas.

Entre julio de 2024 y julio de 2025, la organización documentó más de 500 cristianos asesinados, 208 secuestros y cerca de 2.000 personas obligadas a abandonar sus hogares, cifras que considera solo una parte del problema real.

Entre sus recomendaciones figura la apertura de investigaciones independientes sobre las matanzas denunciadas contra comunidades cristianas y la revisión de las leyes sobre blasfemia que, según la organización, restringen gravemente la libertad religiosa.

Siria e India, bajo creciente preocupación

Respecto a Siria, el informe sostiene que el cambio de gobierno tras la caída del régimen de Bashar al Asad no ha puesto fin a las dificultades de las minorías cristianas. La organización denuncia casos de represalias, detenciones, discriminación y obstáculos para recuperar propiedades o participar plenamente en las nuevas estructuras de gobierno.

Por ello, ICC pide reforzar la protección de las comunidades cristianas desplazadas y exigir responsabilidades por los crímenes cometidos tanto durante el régimen de Asad como por actores posteriores al cambio político.

En India, el informe alerta del incremento de los ataques contra los cristianos, especialmente mediante agresiones de turbas y otros episodios de violencia. Para hacer frente a esta situación, recomienda proteger a las organizaciones no gubernamentales y a los medios independientes que documentan los abusos y prestan asistencia a las víctimas.

El autoritarismo y el nacionalismo religioso impulsan la persecución

Además de analizar la situación por países, el Índice Global de Persecución 2026 identifica varias tendencias que están favoreciendo el deterioro de la libertad religiosa en todo el mundo. Entre ellas señala el nacionalismo religioso, el terrorismo yihadista, la represión transnacional, el control estatal de las organizaciones religiosas, las restricciones impuestas a las mujeres y el uso de tecnologías occidentales por parte de regímenes autoritarios para vigilar y perseguir a las comunidades religiosas.

A pesar de este escenario, el informe concluye que las comunidades cristianas continúan creciendo incluso en algunos de los entornos más hostiles y destaca que, frente al aumento de la represión, también crece la resistencia de quienes siguen reclamando el respeto efectivo de la libertad religiosa.

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