Más de medio centenar de seminaristas procedentes de distintas diócesis españolas han participado entre el 29 de junio y el 12 de julio en las II Jornadas Formativas de Verano, celebradas en la Casa Diocesana San Manuel González de Málaga y coordinadas por la Subcomisión Episcopal para los Seminarios de la Conferencia Episcopal Española.
La iniciativa, desarrollada bajo el lema «Formar pastores misioneros», reunió en una única propuesta los cursos de verano que hasta ahora organizaban por separado varias comisiones episcopales. Los participantes pudieron asistir a uno de los dos bloques formativos o al programa completo de dos semanas.
Dos semanas de formación
Las jornadas fueron inauguradas el 29 de junio por Mons. Joan Enric Vives, arzobispo emérito de Urgel y miembro de la Comisión Episcopal para el Clero y Seminarios.
Sgún ha informado la Conferencia Episcopal Española (CEE), durante la primera semana, dedicada a la vida y la misión cristiana, se abordaron cuestiones relacionadas con la identidad misionera del presbítero, el diálogo interconfesional, la relación entre el sacerdocio y la vida consagrada, así como la pastoral social, la ecología integral y el acompañamiento del sufrimiento.
Entre las actividades programadas figuró también la visita a comunidades ortodoxa, luterana y anglicana de la provincia de Málaga.
Evangelización, liturgia y comunicación
La segunda semana estuvo centrada en el anuncio y la celebración de la fe. El programa incluyó módulos sobre iniciación cristiana, presidencia litúrgica, comunicación del Evangelio en el entorno digital y aplicaciones pastorales de la inteligencia artificial, además de sesiones dedicadas a la pastoral juvenil.
En este último apartado se presentó el Proyecto Marco de Pastoral con Jóvenes Poneos en camino, junto con las iniciativas Despierta y el Campo de Trabajo Lázaro.
Una iniciativa de la Conferencia Episcopal
Cada uno de los bloques concluyó con una jornada de recapitulación organizada por la Subcomisión Episcopal para los Seminarios y con la celebración de la Eucaristía.
Según la CEE, estas jornadas se enmarcan en el Plan Nacional de Formación Sacerdotal, que contempla el periodo estival como un tiempo destinado a actividades formativas complementarias. El programa combinó las sesiones académicas con la oración litúrgica diaria, la convivencia entre los participantes y diversas actividades desarrolladas en la ciudad y la provincia de Málaga.