La Ley de Memoria Democrática toca ahora la Catedral de Almería

La Ley de Memoria Democrática toca ahora la Catedral de Almería

Fuera del foco del Valle de los Caídos, inmerso en el proceso de «resignificación» impulsado por el Gobierno al amparo de la Ley de Memoria Democrática, la aplicación de esta normativa alcanza ahora a la Catedral de la Encarnación de Almería. En este caso, ha sido el propio Obispado el que ha solicitado a la Junta de Andalucía orientación para proceder a la eventual retirada de varios símbolos vinculados al franquismo presentes en el templo.

La consulta de la diócesis llega después de que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática abriera un expediente sobre una inscripción tallada con el nombre de José Antonio Primo de Rivera y el escudo con el yugo y las flechas, elementos que el Gobierno considera contrarios a la Ley de Memoria Democrática.

Según ha informado Vida Nueva, la diócesis ha manifestado su voluntad de cumplir la legislación vigente, aunque ha solicitado el auxilio de la Administración autonómica para determinar cómo debe realizarse la intervención, dado que la catedral está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento.

La protección patrimonial condiciona cualquier actuación

La Catedral de la Encarnación goza de la máxima protección patrimonial, por lo que cualquier modificación de sus elementos arquitectónicos o decorativos requiere autorización administrativa y debe ajustarse a la normativa de conservación del patrimonio histórico.

Por este motivo, el Obispado ya había trasladado anteriormente una consulta a la Junta de Andalucía tras recibir, meses atrás, una comunicación del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, informando del procedimiento iniciado por el Ministerio. Aquella petición, según las mismas fuentes, no obtuvo respuesta.

El Ministerio considera que existe una exaltación del franquismo

El Ministerio anunció esta semana la incorporación de la inscripción existente en la catedral almeriense al catálogo oficial de símbolos y elementos contrarios a la Memoria Democrática.

En la resolución se sostiene que la inscripción constituye una «expresión de exaltación de la sublevación militar de 1936, la Guerra de España, la dictadura franquista y de sus conexiones con otros regímenes totalitarios».

Asimismo, el Gobierno entiende que estos elementos responden «a la política de exaltación impulsada por la dictadura franquista» y suponen un homenaje honorífico a José Antonio Primo de Rivera en un edificio declarado Bien de Interés Cultural.

Un nuevo expediente al amparo de la Ley de Memoria Democrática

La comisión técnica que ha estudiado el caso concluye que los símbolos conservan un «significado de legitimación simbólica» de la dictadura y de uno de sus principales referentes ideológicos, por lo que considera que resultan incompatibles con la Ley de Memoria Democrática.

La resolución añade que la protección patrimonial del inmueble no ampara la conservación de elementos considerados de exaltación franquista y recuerda que las administraciones públicas competentes tienen el deber de colaborar para hacer efectiva su retirada.

A la espera de las indicaciones de la Junta de Andalucía, el expediente continúa su tramitación y será la Administración competente en materia de patrimonio la que deba determinar la forma en que, en su caso, podrían ejecutarse las actuaciones sobre uno de los principales monumentos históricos y religiosos de la ciudad de Almería.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando