Los obispos de la Conferencia Episcopal Nórdica han publicado una carta dirigida a los sacerdotes de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia para zanjar una cuestión que, según reconocen, ha generado durante años incertidumbre entre numerosos fieles: la posibilidad de que un católico pertenezca a una logia masónica.
Tras consultar expresamente al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, los prelados afirman que no existe ninguna excepción a la disciplina universal de la Iglesia para los países nórdicos.
Los obispos explican que durante décadas se extendió la idea de que la masonería escandinava, por sus características particulares, podía ser compatible con la fe católica. Esa interpretación había suscitado numerosas dudas pastorales y sacramentales, especialmente entre fieles procedentes de otros países donde la incompatibilidad entre la pertenencia a la masonería y la doctrina de la Iglesia siempre ha sido clara.
Con el fin de resolver definitivamente la cuestión, la Conferencia Episcopal Nórdica consultó al Dicasterio para la Doctrina de la Fe durante su asamblea plenaria celebrada en Roma en septiembre de 2025. Según explican los propios obispos, la respuesta del dicasterio fue «cristalina».
En consecuencia, los prelados recuerdan que las normas del derecho universal de la Iglesia y las indicaciones de la Santa Sede sobre la masonería «se aplican íntegramente y sin excepción» en los países nórdicos. La carta remite expresamente a la nota del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del 13 de noviembre de 2023, que reafirmó la vigencia de la declaración sobre las asociaciones masónicas promulgada en 1983 por la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe.
Consecuencias pastorales y sacramentales
Además de recordar la doctrina de la Iglesia, los obispos establecen varias orientaciones concretas para la actuación pastoral. En primer lugar, señalan que todo católico perteneciente a una logia masónica debe ser animado a abandonar esa vinculación. Mientras permanezca en ella, deberá abstenerse de recibir la Sagrada Comunión y no podrá acceder a los demás sacramentos.
Asimismo, quienes soliciten el bautismo o deseen incorporarse a la plena comunión con la Iglesia católica deberán renunciar previamente a su pertenencia a la masonería.
Los obispos añaden también que ninguna parroquia, instituto religioso, asociación o institución católica podrá establecer acuerdos de colaboración con logias masónicas ni utilizar instalaciones pertenecientes a ellas.
Los prelados subrayan que esta enseñanza no constituye un juicio sobre la buena voluntad de las personas que pertenecen a la masonería, sino que responde a la convicción de que «los principios teológicos y filosóficos de la masonería son incompatibles con una plena profesión de la fe católica».
Al mismo tiempo, piden a los sacerdotes que acompañen «con claridad de juicio y corazón pastoral» a los fieles que deban romper sus vínculos con las logias masónicas.
La carta fue publicada en inglés y alemán, para facilidad del lector la dejamos a continuación completa y traducida:
Carta de la Conferencia Episcopal Nórdica a los párrocos
SOBRE LA MASONERÍA
29 de junio de 2026
Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo
Queridos hermanos en el sacerdocio y en el cuidado pastoral de las almas:
San Pablo ofrece una valiosa enseñanza a todos aquellos que pastorean al Pueblo de Dios cuando escribe: «Proclama la palabra; insiste a tiempo y a destiempo; reprende, corrige y exhorta con toda paciencia y doctrina» (2 Tim 4,2).
Para nosotros, los obispos, esta exhortación se ve además confirmada por la enseñanza de la Iglesia, que nos llama, como pastores, a «extraer del tesoro de la Revelación cosas nuevas y antiguas, haciéndolas fructificar y rechazando vigilante los errores que amenazan a su grey» (Lumen gentium, 25). De hecho, estamos «obligados a proponer y explicar a los fieles las verdades de la fe que han de ser creídas y aplicadas a la vida moral» (CIC, can. 386, §1).
Les escribimos en este momento, como pastores, para aclarar una cuestión que desde hace muchos años, si no décadas, ha generado incertidumbre, especulaciones y opiniones divergentes en nuestros países: la cuestión de si los fieles católicos pueden o no ser masones o pertenecer a una logia masónica.
A la luz de las diferencias que en ocasiones se perciben entre las distintas corrientes de la masonería, se fue extendiendo en los países nórdicos la idea de que la masonería de nuestros países sería de algún modo diferente, de manera que la pertenencia a una logia podría estar permitida para los fieles católicos en Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia.
Esta suposición ha dado lugar a numerosas cuestiones de carácter pastoral y sacramental.
Ha provocado inquietud e incluso un considerable desconcierto en nuestras Iglesias locales, donde muchos de nuestros fieles proceden de países en los que la prohibición de la Iglesia respecto a la masonería está firmemente establecida.
Para aclarar esta cuestión, la Conferencia Episcopal Nórdica mantuvo una reunión con superiores y responsables del Dicasterio para la Doctrina de la Fe durante la asamblea plenaria celebrada en Roma del 1 al 5 de septiembre de 2025.
La respuesta del Dicasterio fue absolutamente clara.
Sobre la base de esa respuesta, y con el fin de compartir con todos los fieles, y con vosotros como sus párrocos, esa misma claridad, nosotros, los obispos de la Conferencia Episcopal Nórdica, declaramos y afirmamos conjuntamente:
1. No existe ninguna excepción, ninguna norma o disposición particular y, en consecuencia, ninguna dispensa en la Iglesia que distinga la pertenencia a la masonería en los países nórdicos de las disposiciones del derecho universal de la Iglesia.
2. Por tanto, las disposiciones del derecho canónico universal y las normas y orientaciones específicas emanadas de la Santa Sede sobre la cuestión de la masonería son plenamente aplicables, sin excepción alguna, en el territorio de la Conferencia Episcopal Nórdica. La orientación más reciente fue ofrecida por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe en la Nota para la Audiencia con el Santo Padre del 13 de noviembre de 2023, que reafirma la vigencia de la Declaración sobre las asociaciones masónicas del 26 de noviembre de 1983, publicada por la entonces Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.
Deseamos subrayar que la firmeza de la Iglesia católica respecto a la pertenencia a la masonería no constituye un juicio negativo sobre la buena voluntad o las buenas obras de las personas. La posición de la Iglesia nace de la convicción de que los principios teológicos y filosóficos de la masonería son incompatibles con la plena profesión de la fe católica.
Teniendo esto presente, deberán observarse las siguientes disposiciones pastorales y sacramentales:
a) Un católico que sea al mismo tiempo masón o miembro de una logia masónica debe ser exhortado a abandonar dicha pertenencia.
b) Un católico que sea al mismo tiempo masón o miembro de una logia masónica debe abstenerse de recibir la Sagrada Comunión y tiene prohibido recibir los demás sacramentos.
c) Un masón o miembro de una logia masónica que solicite el bautismo en la Iglesia católica o que desee entrar en plena comunión con la Iglesia católica como cristiano válidamente bautizado deberá poner fin a dicha pertenencia antes de recibir el bautismo o de ser recibido en la plena comunión.
d) Ninguna parroquia, ningún instituto de vida consagrada o sociedad de vida apostólica, ninguna organización o institución católica de nuestras Iglesias locales podrá establecer acuerdos de colaboración con masones o logias masónicas ni hacer uso de inmuebles pertenecientes a logias masónicas.
La aplicación de estas disposiciones exigirá paciencia, atención pastoral y delicadeza. Os invitamos a estudiar los documentos oficiales que explican la posición de la Iglesia para poder exponerlos con precisión y fidelidad.
Confiamos en vuestros dones y en vuestra experiencia, sabiendo que sabréis acompañar con prudencia, claridad de criterio y corazón pastoral a aquellos fieles que necesiten romper sus vínculos con la masonería y con las logias masónicas.
La llamada de nuestro Señor Jesucristo: «Ven y sígueme», presupone la disposición a abandonar otros vínculos que impidan un seguimiento pleno. Este ha sido siempre, y seguirá siendo siempre, un criterio de autenticidad cristiana. Ayudémonos mutuamente, con la palabra y con el ejemplo, a vivir conforme a este criterio, confiando en la gracia de Dios.
Con la seguridad de nuestras oraciones por vuestro ministerio y por los fieles confiados a vuestro cuidado sacerdotal, permanecemos,
Vuestros en Cristo,
+ Erik Varden, OCSO, presidente de la Conferencia Episcopal Nórdica
Prelado territorial de Trondheim
Administrador apostólico de Tromsø
+ Raimo Goyarrola, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Nórdica
Obispo de Helsinki
+ David Tencer, OFMCap
Obispo de Reikiavik
+ Cardenal Anders Arborelius, OCD
Obispo de Estocolmo
+ Czeslaw Kozon
Obispo de Copenhague
+ Fredrik Hansen
Obispo de Oslo
Hna. Anna Mirijam Kaschner, CPS
Secretaria General